Theranos: El falso unicornio médico
Es importante que el Consejo de Administración realice una investigación exhaustiva antes de involucrarse en cualquier proyecto de negocio

Elizabeth Holmes era una joven ambiciosa que soñaba con convertirse en multimillonaria. Provenía de una familia rica y su tatarabuelo había fundado el hospital general de Cincinnati. Su padre había trabajado para varias agencias gubernamentales y había servido como vicepresidente de la empresa de energía y servicios Enron Corporation. De adolescente, Holmes idolatraba a Steve Jobs y quería crear algo tan revolucionario como él. Sus esfuerzos en el instituto le valieron una beca para estudiar en la universidad de Stanford, donde formó parte de un grupo selecto de estudiantes con las mejores calificaciones. Durante un curso de química, conoció al profesor de ingeniería química Channing Roberson, a quien presentó su idea para un dispositivo que realizara análisis de sangre con solo una gota de sangre y un pinchazo similar al que se usa para medir el azúcar en la sangre. A los 19 años, decidió dejar la universidad y convenció a sus padres para que invirtieran en esta compañía, siguiendo así los pasos de su ídolo Steve Jobs, quien también había abandonado la universidad poco después de empezar.
Se convirtió en una de las multimillonarias más jóvenes del mundo cuando aún tenía solo 32 años, según la revista Forbes, con una fortuna valorada en 4.500 millones de dólares. Fue conocida como "la nueva Steve Jobs" y se hizo famosa por su compañía Theranos, pero en 2016 la revista Forbes la eliminó de su lista cuando se descubrió que su empresa era en realidad un fraude.
En 2004, la visionaria fundó Theranos y convenció a varios inversores privados para que invirtieran millones de dólares en su visión empresarial. Entre los inversores más conocidos se encuentran Larry Ellison, Don Lucas, Avie Tevanian y Tim Draper. Todos ellos reconocieron haber invertido porque creían que potencial para revolucionar el mercado de la salud. Sin embargo, muchos de ellos admitieron haber invertido sin verificar adecuadamente los estados financieros de la empresa, simplemente dejándose llevar por sus emociones, aquí es el segundo tema para u fraude la credibilidad en los números, y el primero, es el ver viable el modelo de negocio. El consejo de administración de Theranos estaba formado por algunas de las personas más poderosas de las últimas décadas, como George P. Schultz, exsecretario de Estado de Estados Unidos. La compañía contrató a los mejores ingenieros y a Ana Arriola, involucrada en el diseño del iPhone, para lograr que las máquinas fueran atractivas visualmente.
Theranos estaba trabajando en un proyecto ultrasecreto llamado "Edison", que prometía realizar casi 200 pruebas médicas con solo una pequeña muestra de sangre y a un costo muy bajo. La idea era disruptiva, ya que podría ahorrar mucho dinero a la industria sanitaria estadounidense y hacer que estos análisis fueran más accesibles y rápidos. Además, la máquina era portable y tenía grandes aplicaciones en la industria militar, que según la compañía era su principal cliente.
En 2013, Walgreens, la segunda compañía de tiendas de farmacia en Estados Unidos, vio en esto una oportunidad de ampliar su negocio y llegó a un acuerdo para realizar las extracciones y los test desde el interior de sus tiendas. El experimento comenzó en Texas y la entrada de Walgreens permitió captar 400 millones de dólares en una nueva ronda de financiación. En el estado de Arizona, debido a su legislación, se podían realizar análisis sin necesidad de una receta médica, lo que permitía que las personas pudieran ir a cualquier farmacia y elegir qué análisis querían realizarse a un costo muy bajo. Mientras tanto, el valor de la cadena de venta de medicamentos Walgreens en bolsa estaba en alza.
Tyler, el nieto de George Schultz (miembro del consejo de administración de), se unió a la compañía en 2013, lleno de entusiasmo por el proyecto. Pero cuando llegó al laboratorio, se encontró con una realidad muy distinta a lo que esperaba. Junto con su compañera Erika Cheung, pronto se dieron cuenta de que los análisis de sangre daban resultados falsos, desvirtuados o incompletos que podrían poner en peligro la vida de los pacientes. Las máquinas Edison no solo eran poco fiables, sino que en muchos casos ni siquiera se usaban. En su lugar, se utilizaban dispositivos ya existentes de Siemens. Lo que debía ser alta tecnología secreta, simplemente no existía. Usando un alias, Tyler contactó a autoridades de salud pública del estado de Nueva York y alegó que Theranos había estado manipulando un proceso conocido como pruebas de competencia, en el que confían los reguladores federales y estatales para monitorear la precisión de los análisis de laboratorio. Este fue la primer queja regulatoria conocida sobre las prácticas del laboratorio. A principios de 2015, Shultz comenzó a hablar con un periodista del Wall Street Journal como fuente confidencial..
El testimonio de Tyler Schultz fue clave en la investigación publicada en octubre de 2015 por el periodista John Carreyrou en The Wall Street Journal, que sentó las bases para el derrumbe de la empresa. En 2016, después de una visita de la CMS (agencia federal del Departamento de Salud y Servicios Sociales de Estados Unidos, por sus siglas en inglés) a los laboratorios de Theranos, se ordenó el cierre inmediato de la compañía.
Aunque Elizabeth Holmes intentó presentarse como una emprendedora visionaria, en realidad su compañía estaba basada en mentiras y engaños. Su obsesión por mantener el secreto sobre el funcionamiento de sus máquinas y su rechazo a realizar due diligence, siempre que alguien quería saber el funcionamiento del “Edison” se expresaba que eran “secretos industriales”. Claro que el verdadero secreto era que no tenía ninguno porque sus aparatos no servían. Pero la respuesta funcionó durante mucho tiempo, además le ayudó su expresión y comportamiento al más puro estilo de Jay Gatsby, el personaje creado por F. Scott Fitzgerald, ser una persona misteriosa, cautivadora y millonaria.
A mediados del mes de noviembre de 2022, Elizabeth Holmes, fue sentenciada a más de 11 años de cárcel por engañar a los inversores de la empresa. La sentencia, impuesta por el juez Edward Dávila, fue menor a la pena de 15 años solicitada por los fiscales, pero más larga de la indulgencia buscada por el equipo legal de Holmes. La exdirectora había sido declarada culpable en enero de ese año de cuatro cargos de fraude a inversores y asociación delictuosa por afirmar que la empresa había desarrollado un dispositivo médico con tecnología nunca funcionó. Además de la cárcel, los fiscales solicitaron que pagara 804 millones de dólares en concepto de restitución, una cantidad que cubre la mayor parte de los casi 1.000 millones de dólares que recaudó de los inversionistas.
Es importante destacar que la seguridad psicológica en el lugar de trabajo es esencial para la salud y el bienestar de los empleados. Cuando se sienten cómodos siendo ellos mismos y expresando sus opiniones sin miedo a represalias, se sienten más motivados y comprometidos con su trabajo. Además, los lugares de trabajo psicológicamente seguros también pueden mejorar la productividad y la toma de decisiones, pues los equipos de trabajo se sienten más incluidos y dispuestos a asumir riesgos. Por el contrario, un ambiente de trabajo que no fomenta la seguridad psicológica puede llevar a la desmotivación, el aislamiento y la falta de compromiso, lo que puede tener un impacto negativo en el rendimiento y el éxito de la empresa. Por lo tanto, es fundamental que las empresas hagan todo lo posible por promover un ambiente de trabajo psicológicamente seguro para el bienestar y el desempeño.
No debes olvidar que, los empleados son una fuente valiosa de información para detectar problemas en la empresa, pero es importante que sientan que pueden hablar libremente sin miedo a represalias. En el caso de Theranos, muchos colaboradores clave renunciaron debido a las prácticas y formas de la compañía. Una falta de seguridad psicológica en el lugar de trabajo puede llevar a que se mantengan en silencio y no denuncien problemas que pueden afectar la calidad de los productos o servicios. Es fundamental fomentar un ambiente de trabajo en el que los empleados se sientan cómodos expresando sus ideas y preocupaciones para mejorar la toma de decisiones y detectar posibles problemas a tiempo.
Finalmente, este es un ejemplo de cómo la falta de una adecuada due diligence puede tener consecuencias graves para una empresa y sus inversionistas. Es importante que tanto inversionistas, accionistas, y sobre todo, el Consejo de Administración realicen una investigación exhaustiva antes de involucrarse en cualquier empresa tecnológica, a fin de garantizar la protección de los derechos de propiedad intelectual y la viabilidad tanto tecnología como financiera. La seguridad psicológica también es crucial para garantizar la transparencia y evitar la ocultación de problemas.


Sobre el autor
Mtro. Adrián Alfonso Paredes Santana
Licenciado en Contaduría Pública y Abogado por la Universidad de Guadalajara, Maestro en Impuestos por Instituto de Especialización para Ejecutivos (IEE), Socio de las firmas PVE Consultores y ASMX Solutions
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