¿Ceder el control a nuestras emociones es una opción saludable?
Para poder tomar algún camino, primero se debe ser libre, pero si pierdes tu libertad por tus deseos o emociones, no podrás hacerlo

El día de hoy, pensando en el desarrollo de nuevos servicios en la firma, me sentí extrañamente libre en tomar determinado riesgo en la exploración de una materia jurídica hasta este momento ajena a las actuales ¿por qué puede tomar ese riesgo? No es que sea un joven aventurero, ni joven de atrevido, sólo tomé la decisión con la enseñanza de los “estoicos”, al final estaba en mi la decisión.
Recuerda, el control de nuestras vidas es una de las cosas más preciadas, debemos cuidarla. Esto no es una tarea fácil y a merced de las circunstancias, por eso en muchas ocasiones nuestras emociones nos invaden o surgen los deseos que nos impiden encontrar un camino saludable para asumir la responsabilidad de nuestros actos.
Aunque es cierto que la emoción es una parte fundamental en el ser humano, es necesario entender que ese impulso puede ser el detonante de comportamientos poco saludables, sobre todo si no existe un control y una razón detrás de sus actos. Esto nos lleva a la pregunta: ¿Ceder el control a nuestras emociones o al impulso de un deseo es una opción saludable?
La respuesta a esta pregunta es que, aunque es importante tomar en cuenta los sentimientos y emociones, esto no puede ser una estrategia a largo plazo para el crecimiento de cualquier persona o firma. Nuestro comportamiento debe ser regido por la razón, de modo que nos guíe hacia un camino responsable y comprometido. Es decir, más allá de sentir, es necesario que la emoción nos ayude a construir un camino sólido y coherente.
Los deseos y emociones son parte de nuestra vida, pero el control de los mismos debe ser parte de nuestra responsabilidad, por lo que deseos y nuestra felicidad no pueden vivir juntos, porque los primeros deben exorcizarse para poder llegar a un entendimiento más profundo con nosotros mismos. Como dijo Epicteto: "No hay fortuna sin alma; la felicidad depende de uno mismo".
El control de nuestras emociones no nos llevará a la felicidad de una manera fácil, pero es necesario para poder acompañar nuestra vida con el compromiso que nos merecemos. No podemos dejar que la emoción guíe nuestros pasos sin el filtro de la razón, para ello es importante conocernos y entendernos como personas y, como dijo Goethe, "La medida de tu consciencia es la medida de tu libertad".
Así, éste último pensamiento es la conclusión a la pregunta inicial, para poder tomar algún camino primero se debe ser libre, pero si pierdes tu libertad por tus deseos o emociones, no podrás hacerlo. En lo negocios repercute igual, tomar riesgos calculados es fácil cuando no se tiene la atadura derivada de un deseo o una emoción, como lo es la compra de vehículo, joyas o cualquier otra cosa superflua, pues al final, será lo que te impida avanzar o cambiar por temor a perder, lo que necesariamente tendrá un colapso directo en tus deseos.


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Consejero Empresarial
Sitio digital de asesoría integral corporativa
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Texto listo con título, sinopsis y liga. LinkedIn no muestra la sinopsis por sí solo: pégala en el post.
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