La resiliencia y el estoicismo en los negocios
Aunque no podemos controlar lo que nos sucede en la vida, mucho menos en el mercado ni en sistema económico, pero lo que sí podemos controlar es nuestra percepción

Sustine et abstine significa "soporta y renuncia", es un principio de Epicteto, es para aquellos incansables en la búsqueda de la autarquía (autosuficiencia para ser feliz). En el común de nosotros, si repetimos mentalmente estos conceptos, suenan bastante fuertes, ya que soportar y renunciar suelen asociarse con el sufrimiento, pero, la esencia de la filosofía radica en el autocontrol. Lo que en el mundo de los negocios con frecuencia se presentan escenarios dónde este tipo de enseñanzas permiten mejorar la toma de decisiones, en beneficio de la organización
Por lo general, los estudiosos de estos temas dividen las emociones en dos grupos: las negativas o disruptivas (ira, miedo, envidia, celos) y las positivas o constructivas (alegría, amor, gratitud, esperanza). El objetivo es minimizar las emociones destructivas y resaltar las positivas, es decir, cambiar la forma en que normalmente experimentamos emociones, es como decimos cambiamos de chip. Bajo ésta filosofía no es permisible estar demasiado tiempo en el enojo, el miedo, la culpa o el rencor, pues trae como consecuencia directa que nos aleje del disfrute y la felicidad. Por eso, su objetivo principal es controlar las reacciones ante eventos desequilibrantes y cambiantes, el día a día en los negocios. Destacan que, aunque no podemos controlar lo que nos sucede en la vida, mucho menos en el mercado ni en sistema económico, pero lo que sí podemos controlar es nuestra percepción, y eso es lo que marca la diferencia al momento de dictar una estrategia de dirección o toma de decisiones en una empresa.
La resiliencia tiene muchas similitudes con la práctica del estoicismo, pues nos enseña, por un lado, a superar la adversidad y, por otro, a salir fortalecidos después de superarla. Séneca decía que el mismo suelo sobre el que tropezamos nos sirve de apoyo para levantarnos y avanzar. Entonces, ¿en qué apoyarnos para superar las dificultades en cualquier tipo de circunstancia, crecer en autoconocimiento y tener autocontrol? La resiliencia estoica es la respuesta.
En mi experiencia en el mundo de los negocios y personales, este enfoque puede evitar la conflictividad entre diferentes equipos de trabajo o entre los propios miembros de cada grupo, ya que no se toma nada personalmente y se aborda el evento de manera neutral.
Es beneficioso promover éste tipo de conciencia en las organizaciones para reforzar la resiliencia de sus empleados y desarrollar modelos de cooperación y sostenibilidad. La introducción del pensamiento estoico puede contribuir a transformar la visión estratégica y la estructura de objetivos multidepartamentales. De hecho, esta filosofía es utilizada por las élites de Silicon Valley para enseñarles a aceptar y adaptarse a situaciones fuera de su control y que no pueden cambiarse.
Recuerda, un empresario estoico ve en los fenómenos sociales y sus circunstancias como algo natural, como la forma de los árboles, y no podían huir de ellos. En mi opinión, como empresaria me enfoco en cuatro fortalezas: coraje, templanza, justicia y sabiduría, considero que es parte de los que un líder debe reunir y practicar regularmente estas habilidades, así se preparará para eventualidades y las circunstancias adversas que el mercado le presente o las dificultades del entorno económico. Visualiza el poder y calidad que tendrían tus acciones profesionales y personales. Los mayores beneficiarios serían tu resiliencia, tu autoconocimiento, tu paz interior y, sobre todo, tus colaboradores.


Sobre el autor
Consejero Empresarial
Sitio digital de asesoría integral corporativa
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Texto listo con título, sinopsis y liga. LinkedIn no muestra la sinopsis por sí solo: pégala en el post.
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