¿Hacer negocios con tu pareja? ¡Difícil pero divertido!
La vida en los negocios es difícil, ahora llevarla con la pareja es aún más compleja y riesgosa. Compleja por los caracteres que se enfrentan, por eso, la importancia de dejar los roles de familia y trabajar como equipo en la empresa. Riesgosa porque no sólo se puede poner en riesgo la estabilidad del negocio, sino la más importante...¡la familia! Pero eso no es limitante, al contrario, eso puede ser el gran diferencial de su competencia.

Hay muchos ejemplos de parejas que lograron poner negocios en marcha con éxito, tal es el ejemplo de «Boll & Branch», una marca de ropa de cama orgánica de los Estados Unidos de América, fue cofundada por el matrimonio compuesto por Missy y Scott Tannen, que se apertura hace cuatro años y con ganancias de casi 2 millones de dólares en el primer año. Así encontramos muchos casos de éxito, pero también de fracaso que, lamentablemente llega a arruinar el matrimonio, por esto de mis letras el día de hoy. Siendo objetiva, la realidad es que la mayoría de los negocios no resisten los primeros cinco años, entonces el porcentaje de fracaso es alto, pero no es para desanimarse, sólo se deben preparar desde el mayor éxito hasta el peor fracaso para que no se afecte la relación en ninguno de los dos escenarios.
Necesitarás prepararte en habilidades de negocios complementarias, tener la capacidad de separar tu vida laboral de la personal y la de pasar mucho tiempo con tu pareja, esto último realmente como pareja, desde una salida a un café, hasta ver por largas tardes películas cómodamente en casa, ¡eso sí!, sin hablar nada de negocios.
“ES IMPORTANTE MANTENER SIEMPRE UN NIVEL SALUDABLE DE RESPETO Y CONFIANZA PARA HACER NEGOCIOS, MÁS SI ES CON TU PAREJA”
También es importante la formación como empresarios y aplicar el derecho de la empresa familiar, con la finalidad de también inmiscuir a las siguientes generaciones de forma controlada. Además, una buena planificación de su patrimonio debido a las dificultades que podrán enfrentar, es importante la asesoría en ese campo de un contador o un abogado para que la empresa sea constituida en la más adecuada.
Algo que con el tiempo aprendí, fue que la madurez de la pareja, esto es, el tiempo que llevan juntos, es determinante para solucionar adecuadamente los problemas. Por lo general, las parejas que llevan muchos años casadas suelen manejar mejor cualquier conflicto, porque están acostumbradas a los altibajos que la propia vida les puso. Las parejas recientes suelen estar aún en esa fase de enamoramiento, en la que todo es perfecto y maravilloso, pero no suelen saber cómo solucionar los malos momentos, así que deberán de tenerse mutuamente paciencia y tener una comunicación asertiva.
Sonará un tanto extremo, pero las cosas deben ser claras desde el comienzo. Siempre recomiendo que elaboren en conjunto un plan de negocios sólido y para pensar en la logística, de esta forma, ambos tendrán la misma idea del negocio. Enseguida, elaborar los contratos o las sociedades necesarias para montar el negocio, esta es la prueba de fuego, ¡siempre lo he dicho!, si no se ponen de acuerdo, mejor abandonen la idea de emprender juntos, eso es una señal clara de que no va a funcionar.
“LAS DISPUTAS POR TODO, AUNQUE SEAN PEQUEÑAS, TERMINAN DAÑANDO UNA RELACIÓN”
Como se está arriesgando parte del patrimonio familiar, se deben siempre tener planes alternos para eventualidades y que la familia no se vea afectada. Tener un «plan B» es importante por si las cosas no funcionan, es una estrategia de salida para conservar la estabilidad financiera de casa.
Ahora, en un caso extremo, sucede que la tragedia del negocio se transfiere a la familia, ocasionando en la pareja una ruptura o divorcio, por no haber sido asesorados para tener un protocolo familiar o por un experto en derecho de la empresa familiar; entonces se presentarán las siguiente preguntas, mismas que sus respuestas las encontrarán en los tribunales, lamentablemente: ¿Quién se queda con el negocio? ¿Lo seguirán llevando juntos «pero no revueltos»? ¿Qué pasará con el futuro de la empresa? Por lo anterior, siempre insisto, debieran estar bien escritos los acuerdos, de forma que no haya dudas de cómo proceder si tanto el negocio como la relación sentimental naufragan.
El matrimonio es sagrado y el negocio es serio, entonces, hazlo oficial, todo acuerdo, supuestos, desavenencia, beneficios, plásmenlos por escrito, siempre con la asesoría de expertos, deben de concientizarse ambos que esto les puede, en un escenario, ahorrar angustias de más adelante.
Pon a prueba tu propio conocimiento del negocio. A veces las parejas comienzan un negocio por el entusiasmo de hacerlo, o bien, porque les gusta la idea, pero sin pensarlo bien. Aquí es donde comienza la preparación financiera para establecer su presupuesto y ser respetuosos, tenemos amistades que no lo llevan, y cuando se trata de hablar de sus impuestos menos quieren escuchar, no puedes alejarte de saber tu situación financiera y fiscal, necesitas conocimientos totales de tu negocio.
Finalmente, les dejaré dos puntos medulares: el primero, siempre la relación por encima del negocio, el respeto entre pareja es su fortaleza como empresario; y segundo, deja el trabajo en el trabajo, separa tu trabajo y tu vida personal. Se me escapaba un tercero, acuerden de que ambos manejen el dinero, probablemente confías en tu pareja, pero hay que demostrarlo, por eso debes asegurarte de que ambos miembros controlen las finanzas del negocio y sean responsables de los gastos que se realicen.
“No se sumerjan en el negocio, disfruten su relación sentimental y su tiempo en familia”


Sobre el autor
Consejero Empresarial
Sitio digital de asesoría integral corporativa
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Texto listo con título, sinopsis y liga. LinkedIn no muestra la sinopsis por sí solo: pégala en el post.
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