La contabilidad creativa: siempre es fraude

La contabilidad creativa es un concepto que se refiere a la manipulación intencional de las cifras contables de una empresa con el fin de mostrar una imagen más favorable de la realidad financiera. Este tipo de prácticas pueden ser consideradas incorrectas o incluso ilegales, ya que van en contra del espíritu de las normas contables y pueden llevar a confusión o engaño a los inversores o a otras partes interesadas.
Por su parte, Ian Griffiths nos proporciona un concepto de “contabilidad creativa” que puede llevar a la confusión, pues define que cualquier tipo de movimiento contable que cambie las cuentas para mostrar lo que interese, según lo que más convenga a una compañía o su directiva, es algo correcto o incluso legal. Lo último es ciertamente una exageración de parte del mencionado autor, en mi apreciación, empleando adecuadamente las reglas contables se puede presentar estados financieros sólidos, viables y acordes a una realidad económica desaprovechada, esta última provocada por el desconocimiento o inexperiencia contable; pero, por otro lado, la contabilidad creativa se configura a través del engaño y la contravención de normas contables (USGAAP, NIIF o NIF) obtiene ventajas financieras de manera ilícita, todo por una representación inexacta de la realidad financiera de una empresa.
En igual sentido, Kamal Naser la define como la transformación de las figuras contables para mostrar aquello deseado, tomando ventaja de las reglas establecidas, e incluso llegando a ignorar algunas de ellas; en su propio texto se desprende la intención de mostrar algo que no es, no se pronuncia su uso, pero es como una pistola que sólo sirve para disparar y no clavar, la contabilidad es para demostrar la realizada financiera de una entidad.
A través de la presente reflexión emerge el límite existente, representado por el marco regulatorio de referencia, entre la contabilidad creativa y el fraude, más que obvia la conclusión. Aunque existe una base común entre la contabilidad creativa y el fraude contable representada por la intención negativa de las personas que "editan" o “maquillan” los estados financieros, el aspecto que permite identificar y encuadrar las dos políticas en cuestión sigue siendo que una es una práctica legal y respetable, mientras que la otra no lo es.
La contabilidad creativa es un proceso en el que se esfuerza por mejorar su aspecto o posición financiera, utilizando métodos que a veces se salen de las regulaciones actuales, en muchas ocasiones para obtener algún crédito bancarios, otras para una presentación a posibles inversionistas, y el más común, disminuir la base tributaria, esto debido a su estrecha relación con el cálculo de los impuestos. Aunque este término puede tener una connotación positiva por aquéllos “arquitectos financieros o fiscales”, en mi particular punto de vista, en la práctica suele tener una connotación negativa, se le llega a llamar "acomodo fiscal", "rasurado de ingresos acumulables", "contabilidad maquillada" y "ingeniería financiera". Es lamentable que, quienes utilizan estos métodos a menudo son vistos como profesionistas creativos, pero en realidad están tratando de embellecer secretamente los estados financieros para un inminente engaño o fraude.
La contabilidad creativa puede tomar diferentes formas, como el uso de métodos contables no convencionales, la ocultación de información relevante o la distorsión de cifras a través de la aplicación de métodos contables que no se ajustan a los estándares establecidos. Estas prácticas pueden ser llevadas a cabo de forma intencionada con el fin de mejorar artificialmente la apariencia financiera, dijéramos en la calle, “le meten esteroides a los estados financieros”.
Hay varios métodos "creativos" para reducir la deuda, como el uso indebido de la buena voluntad y los nombres de marca, mismo que a menudo se capitalizan en lugar de desgravarlos como costos, y también manipulan los métodos de amortización. Algunas empresas incluso trasladan los costos operativos a activos reducidos en lugar de registrarlos como costos, lo que altera sustancialmente el estado de resultado del periodo.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que la contabilidad creativa puede tener consecuencias graves para la empresa y para sus directivos, ya que puede llevar a la ocultación de información relevante y a la distorsión de la realidad financiera. En casos extremos, puede incluso llevar a la quiebra y/o a la pérdida de confianza de los terceros relacionados. Por tanto, es fundamental siempre observar las normas contables, evitando en lo posible la intención de llevar a cabo este tipo de prácticas.
Por ello hay que tener cuidado, porque si estos movimientos contables se alejan del marco normativo financiero y legal establecido estaríamos hablando de la realización de un estafa o fraude contable, trampa mediante la cual, de forma intencionada o no, han hecho caer en su engaño a más de un directivo o accionistas, e incluso, llevando a empresas hasta cotizaciones en bolsas. Pero, no debemos olvidar, a cabo del tiempo la verdad sale a flote, todas estas prácticas salen a la luz, y cuanto más altos sean su cifras financieras más dura será la caída, siendo en el pasado un claro ejemplo de lo mencionado, casos que han afectado a muchas economías nacionales o internacionales, como lo fueron “Enron” o “WorldCom” en Estados Unidos, “Parmalat” en Italia, por mencionar algunos.
Por tanto, la contabilidad creativa, según menciona Jameson, es una práctica que se rige por las leyes y estándares contables, así como legales, pero va en contra de lo que estos buscan. Esta creatividad financiera aprovecha las "reglas del juego" establecidas y la flexibilidad que ofrecen (especialmente en economías que siguen modelos anglosajones), así como posibles lagunas, como se conoce en el mundo jurídico “fraude de ley”, así puede magnificarse con esta analogía. En otras palabras, estas prácticas buscan los vacíos en las normativas contables para elaborar estados financieros “maquillados”. Lamentablemente, quienes lo hacen por lo general son profesionistas con mucha habilidad para hacerlo, pues es necesario conocer a fondo las normas financieras establecidas en el país o las marco en el que se opera; sin embargo, al final de todo, si el uso de esa información provoca de manera directa daños o lograr el engaño en perjuicio de terceros, se actualiza la conducta delictiva de fraude.
¡Qué manera tan creativa de hacer las cosas!


Sobre el autor
Mtro. Adrián Alfonso Paredes Santana
Licenciado en Contaduría Pública y Abogado por la Universidad de Guadalajara, Maestro en Impuestos por Instituto de Especialización para Ejecutivos (IEE), Socio de las firmas PVE Consultores y ASMX Solutions
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