Migrantes: Aspectos legales y laborales a considerar
Tenemos un marco legal sólido para la contratación de personas extranjeras, desde la Constitución se establece que todas las personas tienen acceso al derecho al trabajo

La migración es un fenómeno humano que ha trascendido fronteras y culturas a lo largo de la historia. En la actualidad, nuestro país se encuentra en una posición única para abordar la migración, tanto en tránsito como de destino. En este contexto, el derecho al trabajo se erige como un pilar fundamental, no solo para el crecimiento económico del país, sino también como un imperativo ético y legal.
Nos hemos convertido en un punto clave en la gestión del flujo migratorio hacia Estados Unidos. Mientras, colaboramos con nuestro vecino del norte para controlar la migración de aquellos que buscan ingresar de manera documentada, se plantean retos significativos para quienes eligen quedarse. Los obstáculos legales, administrativos y culturales dificultan su acceso al empleo formal y a la plena realización de sus derechos.
No obstante, esta situación también representa una oportunidad valiosa para las empresas mexicanas en busca de un talento diverso y valioso. Los trabajadores migrantes no solo contribuyen al desarrollo económico, sino que también enriquecen la cultura y la sociedad. A pesar de los beneficios evidentes que esto conlleva, existen barreras legales y percepciones negativas que obstaculizan la integración de los migrantes en la fuerza laboral. Es crucial superar estos obstáculos para aprovechar plenamente el potencial de esta población.
Uno de los instrumentos legales menos conocidos pero más relevantes en este contexto es la "visa humanitaria". Esta visa permite a los migrantes trabajar en nuestro territorio, recibir un salario, prestaciones y seguridad social. Es una herramienta poderosa para integrar a estas personas en la sociedad y la economía mexicana. En los últimos años, el Instituto Mexicano de Migración (INM) ha incrementado significativamente la emisión de visas por razones humanitarias, con un aumento del 53% entre 2019 y 2022. En el primer semestre de 2023, otorgó más de 81,000 visas de este tipo, lo que sugiere que podría superar la cifra del año anterior.
Tenemos un marco legal sólido para la contratación de personas extranjeras, desde la Constitución se establece que todas las personas, independientemente de su nacionalidad, tienen acceso al derecho al trabajo. Sin embargo, la Ley Federal del Trabajo (LFT) establece ciertos límites en la contratación de personal extranjero. Según el artículo 7 de la LFT, las empresas no pueden conformar más del 10% de su plantilla laboral con personal extranjero, a menos que sea para ocupar posiciones especializadas que no puedan ser cubiertas por trabajadores nacionales. Incluso en estos casos, las contrataciones especializadas no pueden exceder el 10%. Además, las empresas y los trabajadores migrantes tienen la responsabilidad de capacitar a los trabajadores mexicanos en la misma especialidad.
Para contratar a personas migrantes en México, las empresas deben obtener una Constancia de Inscripción de Empleador, que se solicita al INM. Este documento funciona como un registro y control del flujo migratorio y debe renovarse anualmente. Tanto personas físicas como empresas deben presentar documentos como el acta constitutiva, constancia de inscripción en el Registro Federal de Contribuyentes, la lista de empleados y su nacionalidad, entre otros, según corresponda.
Existen diversas visas disponibles para personas migrantes que desean trabajar disfrutando de la seguridad social plenamente, éstas son las siguientes:
· Visa por oferta de empleo: Aplica a aquellas personas que cuentan con una oferta de empleo concreta, ya sea de una persona física, persona jurídica o incluso una dependencia gubernamental. Es importante destacar que quienes deseen solicitarla no deben estar en proceso de tramitación de una visa de residencia temporal o de visitante con permiso para realizar actividades remuneradas.
· Visa humanitaria: Este tipo de visa se concede a individuos que han sido víctimas de catástrofes naturales o violencia en su país de origen y cuya vida o integridad corren peligro si permanecen en su lugar de origen.
· Permiso de trabajo: Está destinado a las personas con visa de residente temporal o residente temporal estudiante que deseen trabajar en México. Para solicitarlo, es necesario que el solicitante tenga al menos 18 años de edad. Además, es fundamental que la solicitud cuente con la firma del padre, madre o la persona que tenga la patria potestad, la tutela o la curatela del solicitante. Este permiso solo se otorga a aquellos que cuenten con una oferta de empleo válida.
· Residencia permanente: Conforme al artículo 54 de la Ley de Migración, la residencia permanente se concede en casos de asilo político, reconocimiento de la condición de refugiado, protección complementaria o cuando se determina la apátrida del solicitante. Otorga el estatus de trabajar, de entrar y salir del territorio nacional cuantas veces lo deseen.
A pesar de un marco legal sólido, los procesos administrativos del INM enfrentan desafíos significativos. Las citas para trámites migratorios deben programarse con mayor prontitud, ya que las demoras afectan tanto a los migrantes como a las empresas. Las personas migrantes pueden aportar de manera significativa al país, y es responsabilidad de las autoridades, las empresas y la sociedad en su conjunto garantizar que puedan ejercer su derecho al trabajo de manera plena. Superar los desafíos legales y administrativos es esencial para lograr este objetivo y aprovechar al máximo el potencial de esta población.


Sobre el autor
Adrián Sachiel Paredes Cruz
Abogado por la Universidad de Guadalajara, socio del instituto CEDE para contadores y abogados
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Texto listo con título, sinopsis y liga. LinkedIn no muestra la sinopsis por sí solo: pégala en el post.
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