La consignación ventaja comercial con beneficio fiscal
Se aborda el manejo fiscal de la consignación mercantil, como una herramienta que permite a las empresas ampliar sus mercados sin necesidad de invertir en inventarios

En un entorno económico donde la liquidez es tan preciada como el oro, las empresas buscan constantemente estrategias que les permitan crecer y expandirse sin comprometer sus recursos financieros. Una de estas estrategias, ampliamente reconocida pero no menos sofisticada, es la consignación mercantil. Este mecanismo, regulado por el artículo 392 del Código de Comercio, ofrece una vía para ampliar sus mercados y ventas sin la necesidad de realizar grandes inversiones en inventarios, lo que aporta a la salud financiera.
La consignación mercantil se establece como un contrato mediante el cual una parte, el consignante, transmite la disponibilidad —más no la propiedad— de ciertos bienes a otra, el consignatario. Este último se compromete a vender dichos bienes, pagando un precio previamente acordado al consignante en caso de realizarse la venta, o devolver los bienes no vendidos, en un esquema tradicional lo vemos en las agencias autos usados.
"La consignación mercantil, puente hacia la expansión de mercado sin descapitalización."
Sin embargo, pese a su tradicional uso, lo revolucionario de este esquema radica en su capacidad para mantener la disponibilidad de los bienes con el consignante hasta que se efectúa la venta, evitando así una descapitalización por la compra de inventario.
Desde la perspectiva fiscal, la consignación mercantil adquiere una relevancia particular. Según el artículo 14 del Código Fiscal de la Federación, la disponibilidad de bienes en consignación no constituye una enajenación para efectos fiscales, pues no se trata de la transmisión de la propiedad de un bien. Esto significa que el ingreso por la venta de dichos bienes solo se acumula para el consignante una vez que el consignatario realiza la venta efectiva a un tercero, en línea con el artículo 17 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR).
Para el consignante, la venta se considera realizada cuando se expide el comprobante fiscal digital por internet (CFDI) al adquirente, el bien es entregado, o la contraprestación se cobra o se vuelve exigible. Este momento marca el punto en el que el ingreso debe ser acumulado para efectos del Impuesto Sobre la Renta (ISR). En cuanto al Impuesto al Valor Agregado (IVA), se trasladará y se tendrá como efectivamente cobrado cuando el cliente del consignatario pague; mientras que, al momento de que éste a su vez realice el pago al consignante, se tendrá hasta ese momento la enajenación, por lo que se tendrá que expedir el CFDI por parte del consignante, el cual se podrá pagar y tener el IVA acreditable efectivamente pagado respectivo.
El consignatario, por otro lado, acumula la retribución percibida por la venta de los bienes como ingreso, de acuerdo con el artículo 17 de la LISR, y causa IVA en el momento en que dicha retribución le es efectivamente pagada. Estas disposiciones garantizan que la transacción sea transparente y conforme a las obligaciones fiscales vigentes, favoreciendo tanto la correcta tributación como el flujo de efectivo de las partes involucradas.
Más allá de sus ventajas fiscales, la consignación mercantil ofrece a las empresas una oportunidad única para expandir su presencia en el mercado sin comprometer su liquidez. Al posibilitar la venta de bienes sin requerir una inversión previa en inventario, así pueden explorar nuevos mercados y canales de distribución con un riesgo financiero mínimo. Esta flexibilidad es particularmente valiosa en entornos de mercado volátiles o para empresas que buscan experimentar con nuevos productos sin asumir un riesgo financiero significativo.
"La consignación: estrategia fiscal para optimizar la liquidez empresarial."
Por lo tanto, la consignación mercantil se presenta como una estrategia comercial inteligente que presenta una ventaja fiscal, permitiendo a las empresas ampliar su alcance de mercado sin la necesidad de realizar grandes inversiones en inventario. Sólo se debe tener atención en la correcta emisión del complemento carta porte en el envío de la mercancía. En un mundo empresarial donde la agilidad y la eficiencia son clave, la consignación mercantil se destaca como un mecanismo privilegiado para la sustentabilidad financiera.


Sobre el autor
Mtro. Adrián Alfonso Paredes Santana
Licenciado en Contaduría Pública y Abogado por la Universidad de Guadalajara, Maestro en Impuestos por Instituto de Especialización para Ejecutivos (IEE), Socio de las firmas PVE Consultores y ASMX Solutions
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