Pagos digitales en Latinoamérica: Enfrentando el crecimiento y el fraude
El mercado de pagos digitales en Latinoamérica ha experimentado un auge significativo impulsado por el comercio electrónico

La proliferación de terminales de punto de venta (TPVs) y el aumento en el número de tarjetas en circulación, de acuerdo con el informe Global Payments Report 2023 de Worldpay, el 88% del valor de las transacciones de comercio electrónico se realiza utilizando tarjetas de crédito, tarjetas de débito o billeteras digitales. Esta evolución ha brindado a los usuarios un abanico de opciones para realizar transacciones en línea, pero también ha traído consigo un desafío importante: el fraude electrónico.
El crecimiento vertiginoso de los pagos digitales ha dado lugar a un aumento en el fraude electrónico en la región. México, en particular, se enfrenta a una situación preocupante, ya que ocupa el segundo lugar en fraude en la región, solo superado por Brasil. El costo promedio de cada transacción fraudulenta para las empresas mexicanas es 3.8 veces su valor.
La confianza del usuario es fundamental en cualquier plataforma de pagos digitales. El problema del fraude electrónico exige que las empresas del ecosistema de pagos implementen medidas de seguridad de vanguardia para proteger a los usuarios y sus transacciones sin comprometer la facilidad de uso.
Ante el desafío que plantea el fraude electrónico en los medios de pago digitales, las plataformas están priorizado el desarrollo tecnológico de herramientas de última generación para proteger los datos personales y financieros de los usuarios, estas herramientas se alinean con los estándares más sofisticados de seguridad informática de la industria. Algunas de las herramientas claves para la seguridad en las transacciones son:
Certificación de PROSA: Es una de las principales cámaras de compensación de América Latina, certificada por el Banco de México, ofrece un estándar robusto de validación conocido como “3D Secure”, lo que garantiza un doble factor de autenticación tanto para la plataforma de pagos como para el cliente.
Certificación PCI Nivel 1: Es un estándar de seguridad crucial para aplicaciones que manejan tarjetas de crédito, garantiza que todos los datos ingresados en la aplicación cumplan con rigurosos estándares de seguridad.
Tokenización de Datos: Esto reemplaza los datos de las tarjetas de los clientes con códigos únicos llamados tokens, con los cuales se almacenan en una bóveda virtual en la nube y se utilizan en cada transacción.
Estos son tres de las principales herramientas que en la actualidad permiten una mayor seguridad en las operaciones electrónicas. A medida que el mercado de pagos digitales sigue creciendo es esencial abordar el desafío del fraude electrónico para mantener la confianza de los usuarios. Las plataformas de pago están liderando el camino al invertir en tecnologías de seguridad avanzadas. Sólo con éste tipo de medidas, los usuarios pueden efectuar los pagos digitales sin preocuparse por la seguridad de sus datos y transacciones. Con un enfoque en la seguridad, se espera que el mercado siga prosperando y brindando una experiencia de pago sin riesgos.


Sobre el autor
Adrián Sachiel Paredes Cruz
Abogado por la Universidad de Guadalajara, socio del instituto CEDE para contadores y abogados
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