Mario Rizo Rivas Contador Público Certificado y Maestro en Impuestos. Socio Director de Salles, Sainz–Grant Thornton, S.C., oficina de Guadalajara y Presidente del Colegio de Contadores Públicos de Guadalajara, A.C.
Twitter: @mariorizofiscal

Aun en épocas difíciles debes ser optimista, y visualizar y desear lo mejor, pero es más importante que sepas qué pasos darás este nuevo año para hacer tus propósitos y sueños realidad.

Este 2020 no fue el año para tener todo lo que querías, este fue el año de aprender a valorar todo lo sí que tenías. Cosas tan simples y sencillas con la libertad de poder viajar, convivir con familiares y amigos libremente.

Siento que el fin de año me regala la oportunidad de cerrar ciclos y empezar a abrir puertas. Y creo que el final del 2020 será un momento de total reflexión para todos. Hemos vivido una incertidumbre colectiva que nos ha llevado por una montaña rusa de emociones; demasiados de nosotros compartimos el sentimiento de pérdida y de desolación, pero también de pausa. ¿Hace cuánto tiempo que no te detenías a observar tu vida? ¿Lo que resulta verdaderamente importante para vivir?

Con la llegada del Año Nuevo somos muchos los que empezamos a hacer balance del año que está a punto de finalizar, y a proponernos nuevos retos para el próximo. Esa lista de propósitos y metas que muchos realizan pero que muy pocos cumplen se ha convertido, indudablemente, en todo un clásico de esta fecha.

El día de hoy quiero invitarlos a realizar un ejercicio, hacer un balance de las metas cumplidas en lo personal, familiar, empresarial, profesional, espiritual y social. De igual forma los invito a plantear sus propósitos y qué harán para cumplirlos en el año 2021.

La mayoría de nosotros, en diciembre de cada año festejamos con la familia, amigos, los compañeros de trabajo, con los vecinos y todo aquel que quiera festejar el año que cierra y brindar por un año lleno de éxitos.

Es increíble cómo del 31 de diciembre al 1 de enero tenemos ese sentimiento de que las cosas van a cambiar y serán mejores, que se cumplirán todos nuestros deseos de salud, financieros, abundancia, profesionales, empresariales y, finalmente, de amor, porque el calendario pasa de un mes a otro.

Es necesario ser optimistas y visualizar y desear lo mejor, pero más importante es saber qué pasos tomaremos este nuevo año para hacer realidad lo que deseamos y aceptar que finalmente nosotros somos los responsables de tomar las decisiones y acciones para llegar a nuestras metas.

El 2020 ha sido un año de muchos cambios para todos, sobre todo porque el mundo pide a gritos un cambio, mismo que inicia en cada uno de nosotros.

Y los seres humanos nos estamos haciendo más conscientes de cómo nuestros pensamientos, nuestras emociones y, sobre todo, nuestras acciones afectan, para bien o para mal, a un sinnúmero de personas y a nosotros mismos.

Te invito a reflexionar sobre el año que terminó para que valores lo que has crecido y veas lo que has aprendido en los momentos “difíciles”. Tómate un momento en silencio con los ojos cerrados antes de responder cada pregunta y luego escríbelas en algún lado en el que puedas consultar y revisar un año después.

 Año 2020

“El carácter no se desarrolla en la serenidad y la tranquilidad. Sólo a través de experiencias de sufrimientos podemos fortalecer el alma, aclarar nuestra visión, obtener inspiración para nuestras ambiciones y alcanzar el éxito”: Anónimo.

  1. ¿Cuáles fueron tus mayores logros personales, empresariales, espirituales y familiares en el año 2020?
  2. ¿En qué áreas sientes que no has dado el 100% para lograr los resultados deseados? ¿Por qué?
  3. ¿Qué fortalezas has desarrollado este año a raíz de momentos difíciles?
  4. ¿Qué te ha sorprendido de ti mismo y qué necesitas mejorar o que te ha decepcionado en 2020?
  5. ¿Con qué personas te relacionaste y qué libros leíste en 2020?
  6. Algo más que quieras comentar del 2020 que te sirva como aprendizaje.

Seguramente al finalizar de reflexionar sobre el 2020 te darás cuenta de que fue mejor de lo que pensaste y viste, cómo supiste elevarte y superar las adversidades. Es importante que observes cómo la vida es cíclica: después de algo “bueno” generalmente viene una “dificultad”, y después de una dificultad siempre vienen momentos buenos.

Recuerda siempre este ciclo y mantente sano y centrado en ti mismo para poder pasar la tempestad y regresar a la calma. Siempre, antes de decidir, ten presente que la mayoría de las veces “no vemos las cosas como son, sino como somos o como nos sentimos en ese momento”.

Ahora sí, momento de visualizar nuestro 2021 con todo entusiasmo y optimismo: “Una persona optimista, al enfrentar un problema, sabe separar la parte que lo beneficia dejando de lado aquella que lo perjudica”: Anónimo.

Cierra tus ojos, escucha tu corazón y guíate con tú razón, y luego escribe sin limitarte por los deseos o expectativas muy personales de nadie más. Por lógica: si sigues los deseos de otra persona te convertirás en otra persona. Para sentirte feliz dentro de ti mismo tienes que pedir lo que tú deseas en armonía con el medio en el cual te encuentras y respetando también los válidos deseos de los demás, pero dando prioridad a tu realización personal con el logro de tus propósitos en todos los aspectos de tu vida.

Cuanto más seas tú mismo, más lograrás y ayudarás a tu familia, empresa y sociedad aportando lo mejor de ti.

 Año 2021

Nuestro destino no es donde estamos ahora, sino donde estaremos mañana después de haber vivido el ahora como lo planeamos ayer.

  1. ¿Qué quieres lograr en el 2021? Escribe todas las áreas de tu vida y los objetivos específicos para cada una, personales, profesionales, empresariales, familiares, espirituales.
  2. En orden de lograr los objetivos propuestos, ¿qué tienes que cambiar o mejorar en ti mismo y cuánto estas dispuesto a invertir de tus recursos para lograrlo?
  3. ¿Cuáles son las cosas dentro de ti que pueden limitarte o frenarte de lograr lo que deseas? ¿Cómo puedes trabajarlas?
  4. ¿Qué relaciones personales, de negocios y profesionales quieres mejorar o desarrollar este año?
  5. Este va a ser un año de… (decreta lo que quieras, por ejemplo: un año de éxito empresarial, financiero, profesional, un año de paz o un año de estabilidad y armonía familiar, un año lleno de salud, etc.).
  6. ¿Qué has venido postergando y es necesario resolver en 2021?
  7. ¿Quién me puede asesorar para lograr mis objetivos en 2021?
  8. ¿Con quienes te vas a relacionar y qué libros vas a leer para lograr tus metas?
  9. ¿Hay algo más que quieras desarrollar, crear o aprender en 2021?

Recuerda siempre esta frase de Albert Einstein: “Insensatez: hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes”. La barrera más grande que tienes es la que tú mismo te pones. Valórate, ámate, respétate, cree en ti mismo y haz un plan de acción para lograr cada uno de los objetivos que te autodefiniste para 2021.

Llega el final del 2021 y, de nuevo, toca hacer balance de todo lo que has conseguido durante el año. ¿Has cumplido todos tus objetivos? Sea como sea, diciembre es un buen mes para empezar a ser realmente feliz. Para ello debes conocerte mucho mejor a ti: escúchate, haz una lista de las cosas que más te gustan en la vida o de tus prioridades, piensa en ti y olvídate un rato al día de todos los problemas externos que te rodean. Es tú momento, es el momento de vivir tu vida y eso, nadie te lo puede arrebatar.

Finalmente, es importante tener presente…

 ¿Has visto todo lo que has conseguido siguiendo estos propósitos? Cambiar tu vida depende de ti, y el 2021 es una oportunidad inmejorable para ello aun en el entorno económico y de salud en el que nos encontramos. En tiempos de crisis, si aprendemos, somos agradecidos y sensibles con los demás. Saldremos mucho más fortalecidos, con mayor grandeza y con los corazones llenos de amor, entusiasmo por la vida, y atentos por el bienestar de los demás.

No podemos ser los mismos después de esta pandemia, no pueden volver a estar las cosas como estaban antes del 2020; sería un tiempo precioso desperdiciado, un vacío de aprendizaje cuando cada día teníamos una lección que aprender. Sería, en pocas palabras, pasar de noche por la vida misma.

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