Dicha actualización pretende incluir nuevas enfermedades relacionadas con el trabajo, dentro de las cuales se encuentran aquellas que se presentan solo las MUJERES.

De ahí que en el dispositivo 513 de la LFT, en el grupo XI Enfermedades de endocrinología y genito-urinarias, se indican:

  • 189 pérdida recurrente de embarazo (numeral), para aquellos casos donde las colaboradoras laboren en:
    • fabricación y formulación de medicamentos antineoplásicos como en la industria químico-farmacéutica, incluyendo al personal de la salud que los prepara y aplica
    • producción química, manufactura de rayón, barnices, aceleradores del hule, bromuros, celofán, cementos de neopreno, combustibles para cohetes, al utilizar disulfuro de carbono como solvente de sulfuros, fosfuros, pinturas, removedores de pintura y barnices, selenio, como componente de insecticidas y yoduros
    • actividades de albayalde, barnices, cerámica, envolturas de cables, esmalte, lacas, preparación de carburantes y fundición de plomo
    • elaboración de cajas para conservas, acumuladores, insecticidas, juguetes, pigmentos, tubos de plomo, plomo orgánico, manufactura y manipulación de productos de limpieza
    • factorías de blindaje de material radioactivo como el de la industria militar, en las refinerías de gasolina con plomo y en los surtidores de gasolina
    • actividades como pintoras, impresores, plomeras y soldadoras de metales que contienen plomo, y
    • en general, al estar en contacto con las sustancias antes señaladas en procesos de almacenamiento, aplicación, manejo, mantenimiento y producción, y
  • 190 endometriosis, para subordinadas expuestas a procesos:
  • Industriales relacionados con el cloro: blanqueo de la pulpa y pasta de papel con cloro; a la fabricación de productos químicos orgánicos clorados, tales como clorofenoles, PCBs, clorobenceno y pigmentos, y fabricación de plaguicida, o
  • Térmicos, como son hornos de cementeras, incineración de todo tipo de residuos; industria del acero, fundiciones y plantas de sinterización; producción de electricidad en centrales térmicas, o de energía, calefacción con combustión de carbón, gasóleo o madera; reciclaje de metales no ferrosos, tales como: aluminio, cobre y zinc

Lo anterior beneficiará a las trabajadoras, y forzará a que los empleadores implementen las medidas necesarias inhibir este tipo de riesgos, y así brinden mejores condiciones en materia de seguridad y salud en el trabajo.

Además, la reforma busca que por primera vez se enlisten enfermedades de tipo psicosocial, como el estrés y la ansiedad, generados por los factores de riesgo psicosocial en el entorno laboral.

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