Sí es posible, pero  es importante conocer su tratamiento, así como la manera de general la documentación comprobatoria

Como sabemos todas las deducciones autorizadas tienen que cumplir todos con los requisitos establecidos en las disposiciones fiscales, en la operación de la comprobada de un vehículo usado se debe tener especial atención en estar amparadas con comprobantes fiscales respectivos.

La Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR) contempla dentro de las deducciones autorizadas que pueden aplicar los contribuyentes, las inversiones, siendo los vehículos uno de los activos más utilizados por la mayoría al ser un instrumento indispensable para el desarrollo de sus actividades, estableciendo como requisitos que esta inversión en activo fijo se deduzca en razón de 25% anual respecto al monto original de adquisición, y el importe máximo deducible es de $175,000.00 y si el valor es superior a dicho límite, el excedente será no deducible y los gastos relacionados con él deducirán proporcionalmente de acuerdo con los artículos 31; 34 fracción VI y 36 fracción II, de la LISR.

Ahora bien, dentro del mencionado ordenamiento no se limita la deducción de estas inversiones a solo unidades nuevas; por lo tanto, cuando se adquieran de un tercero que ya les dio uso, o incluso un efecto fiscal como deducción autorizada, el contribuyente que las adquiere tiene el derecho de deducirlas para efectos de la LISR sin limitación alguna, siempre y cuando se reúnan los requisitos generales señalados en el párrafo anterior, el pago de haya efectuado a través de una transferencia electrónica, entrega de un cheque para abono en cuenta o tarjeta de crédito, y que se cuente con el Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) correspondiente.

Por otro lado, cuando se puede obtener una CFDI por la operación de la adquisición del automóvil debido a que la actividad del enajenante le permite, sea persona física o moral, no existe mayor dificultad ante este requisito; pero, el verdadero problema sucede cuando,  se compra a un particular que no lleva a cabo actividades empresariales por lo que no tiene posibilidad de emitir una factura, o bien, provenga de una parte de su patrimonio que no se encuentre afecto a alguna actividad fiscal, esto es, que no se haya deducido o utilizado para la obtención de rendimientos.

Ahora, en el último supuestos, al no estar obligado por sus actividades a emitir un CFDI, o bien el vehículo no está afecto a alguna actividad, entonces debe considerar el procedimiento de la regla 2.7.3.4. de la Resolución Miscelánea Fiscal para 2021, mediante el cual podrá expedir el CFDI correspondiente, la cual señala lo siguiente:

Para los efectos del artículo 29, penúltimo párrafo del CFF, las personas físicas a que se refiere la regla 2.4.3., apartado A, fracción IV, que hayan optado por inscribirse en el RFC a través de los adquirentes de sus vehículos usados, podrán expedir el CFDI cumpliendo con los requisitos establecidos en los artículos 29 y 29-A del citado ordenamiento, para lo cual, deberán utilizar los servicios que para tales efectos sean prestados por un proveedor de certificación de expedición de CFDI, en los términos de la regla 2.7.2.14., a las personas a quienes enajenen los vehículos usados. Los contribuyentes señalados en esta regla que se encuentren inscritos en el RFC, deberán proporcionar a los adquirentes de los vehículos usados, su clave en el RFC, para que expidan el CFDI en los términos de la regla 2.7.2.14.

En los casos a que se refiere el párrafo anterior, el mecanismo señalado en el mismo se considerará como el “CSD”, para efectos de la expedición del CFDI, por lo que a los contribuyentes que ejerzan la opción prevista en esta regla, cuando se ubiquen en alguno de los supuestos del artículo 17-H Bis del CFF, les será aplicable el procedimiento de restricción temporal contenido en dicho artículo. Cuando desahogado el procedimiento a que se refiere el citado precepto y la regla 2.2.15, no se hubieran subsanado las irregularidades detectadas o desvirtuado las causas que motivaron la restricción temporal,   o bien, cuando haya transcurrido el plazo de cuarenta días sin que el contribuyente haya presentado la solicitud de aclaración referida, les será aplicable lo dispuesto en los artículos 17-H, primer párrafo, fracción X o 17-H Bis, último párrafo del CFF, según  corresponda.

Los contribuyentes que se ubiquen en los casos señalados en el párrafo anterior, así como aquellos que actualicen los supuestos previstos en el artículo 17-H, fracciones XI y XII del CFF les será restringida la emisión de CFDI conforme al procedimiento que se establece en la regla 2.2.4., considerándose que se deja sin efectos el CSD, y no podrán solicitar un nuevo certificado de sello digital, ni ejercer cualquier otra opción para la expedición de CFDI establecida mediante reglas de carácter general, en tanto no se subsanen las irregularidades detectadas.

Con este procedimiento se establece la alternativa para poder obtener un CFDI en los casos que el enajene se encuentre imposibilitado a emitirlo por su situación fiscal.

En consecuencia, es posible deducir una inversión que sea usada, cumpliendo los requisitos mencionados, como un porcentaje por ejercicio, sin que su valor sea superior al monto establecidos, la forma de pago sea a través del sistema financieros y que se emita el CFDI respectivo, Este último en algunos casos sería un problema, pero con la regla de la RMF transcrita existe un procedimiento por poderlo superar. Es importante resaltar, el incumplimiento a cualquiera de los requisitos establecidos tendrá como consecuencia el rechazo de la deducción respectiva.

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