Dentro de los cambios de las facultades de las autoridades fiscal para este 2022, se estableció en la fracción V, del artículo 29-A del CFF que, cuando se presente una discrepancia entre la descripción de los bienes, mercancías, servicio o del uso o goce señalados en el Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI) y la actividad económica registrada ante el Registro Federal de Contribuyentes (RFC) por parte del contribuyente, la autoridad fiscal tiene la facultad de actualizar las actividades económicas, por ende sus obligaciones.

Es importante estar vigilando la situación fiscal de los contribuyentes, pues esta facultad discrecional reglada de la autoridad puede de un día a otro cambiarla, cuando se facturará un producto o servicio de los no relacionados con la actividad económica registrada ante el RFC. Lo anterior, en algunos supuestos se podría presentar la generación de obligaciones.

En ciertos casos, se podría tener repercusiones importantes, representando una reestructura completa de la condición fiscal del contribuyente en el RFC, que de no estar al tanto de cualquier cambio se podría cometer incumplimientos involuntarios, lo que traería aparejado sanciones económicas.

La principal recomendación que se debe considerar es, evaluar el modelo del negocio del contribuyente, para hacer los registros adecuados y no estar en la posibilidad de que la autoridad lleve a cabo tal modificación.

En el caso de que suceda y el contribuyente no estuviera de acuerdo, existe un procedimiento de aclaración ante la inconformidad con dicha actualización, a través del portal en términos de lo establecido en la regla 2.5.8. de la Resolución Miscelánea Fiscal para 2022. Finalmente, se insiste en la recomendación de una revisión periódica de su situación fiscal dentro del RFC, para estar atentos a cualquier cambio, y de ser necesario iniciar el procedimiento de aclaración para regresar a la situación original.

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