María Valeria Uribe Olivares Abogada por la Universidad de Guadalajara, recibió el reconocimiento Mariano Otero a la excelencia académica. Participó en el programa “Mexico meet america” con cursos de innovación, liderazgo y emprendimiento en Washington D.C., Recibió Honorífica en la Cátedra UNESCO Igualdad y no Discriminación en 2015. Completó el curso denominado “General Course on intelectual property” de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual.

El robo de identidad es uno de los delitos de mayor ascenso en el sector financiero a nivel mundial. En nuestro país, tan solo en el primer trimestre de 2019, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), registró un total de 22,563 reclamaciones por Robo de Identidad[1], lo que representa un incremento total de 18% respecto a las reclamaciones registradas durante el mismo trimestre del año 2018.

En un esfuerzo por reducir las cifras de este delito, el día 29 de agosto de 2017 la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, publicó en el Diario Oficial de la Federación una serie de cambios a la Circular Única de Bancos, con el objeto de fortalecer los procedimientos y mecanismos que las instituciones de crédito utilizan para identificar a los usuarios y de esta manera prevenir fraudes; sin embargo dichas medidas no han sido suficientes para reducir los casos por suplantación de identidad, por lo que resulta indispensable que los usuarios de los servicios financieros aprendan a detectar y prevenir que su información financiera sea usada indebidamente para la comisión de este delito.

El comercio electrónico, la pérdida de documentos, el robo de carteras y portafolios, así como la información personal que las personas ingresan a los diversos portales de internet, son factores que contribuyen a que se utilicen los datos de manera indebida.

Los ladrones de identidades utilizan información como el número de seguridad social, el nombre, la fecha de nacimiento, teléfono, domicilio, identificaciones, números de tarjeta de crédito, cuentas bancarias, nombres de usuarios y contraseñas para asumir de manera apócrifa la identidad de diversa persona con la intención de realizar compras, obtener créditos, retirar dinero, realizar transferencias e incluso pagar servicios a su nombre, generándole con ello una afectación directa a su patrimonio.

Por lo anterior resulta de suma importancia que los documentos y datos personales se resguarden de manera correcta. Para ello se recomiendan las siguientes acciones que, aunque no aseguran la inmunidad ante el robo de identidad, sí garantizan una mayor seguridad y disminuyen la posibilidad de que nos veamos afectados por este delito:

  1. Revisar los estados de cuenta para detectar transacciones bancarias y cargos sospechosos o no realizados. Esta acción permite identificar oportunamente si los datos de las tarjetas de crédito o débito han sido utilizados por otra persona para realizar compras o pagar servicios.
  2. Evitar brindar información personal y financiera por teléfono e internet. Existen defraudadores que pretenden obtener información financiera al hacerse pasar por trabajadores de alguna institución financiera, en ocasiones también utilizan mensajes de texto.
  3. Destruir los documentos que contengan información financiera o personal cuando estos ya no sean necesarios o hayan perdido vigencia. Antes de desecharlos, es necesario destruir cualquier documento que contenga tu información, ya que los ladrones de identidad pueden buscar información incluso en la basura.
  4. No realizar transacciones en equipos que no sean totalmente seguros. Realizar compras y transacciones desde un equipo que no cuenta con un antivirus adecuado o pertenece a otra persona, incrementa el riesgo de que la información financiera sea sustraída y posteriormente utilizada indebidamente.
  5. No realizar compras en páginas de internet que no sean seguras. Formjackinges un término anglosajón utilizado para describir la técnica que utilizan los defraudadores cibernéticos para insertar un código en las páginas de internet de diversos portales de compra para poder sustraer tu información financiera y finalmente vender tus datos en el mercado negro o clonar las tarjetas de crédito, por ello se debe ser cuidadoso al realizar acciones de comercio electrónico.
  6. No abrir links sospechosos en los que se nos solicite información personal o financiera. Es una versión moderna de los fraudes realizados por llamadas telefónicas, la cual consiste en enviar un correo electrónico con un link referente a una institución financiera, con la que tengamos algún servicio contratado, en la que se nos solicitan diversos datos relativos a las tarjetas, números de cuenta y contraseña.
  7. Solicitar un historial crediticio de manera periódica, con ello se puede detectar cualquier anomalía o créditos que no se hayan solicitado.
  8. En caso de ser víctima de robo o extravío de documentación y/o tarjetas de crédito o débito, realizar la denuncia correspondiente y comunicarse inmediatamente con la institución bancaria para bloquear el uso del plástico.

¿Qué hacer si se es victima de robo de identidad?

Si desafortunadamente es víctima de suplantación de identidad y detecta movimientos o transacciones inusuales en sus cuentas, es necesario realizar las siguientes acciones:

  • Comunicarse con la institución bancaria para reportar los cargos y transacciones no reconocidas y en su caso solicitar que los plásticos sean bloqueados. Esto evitará que sigan haciendo mal uso de las tarjetas y alertará al banco de que los cargos generados no fueron realizados por su persona.
  • Cambiar la contraseña de las cuentas que pudieran estar comprometidas.
  • Interponer una denuncia ante el Ministerio público, por suplantación de identidad. En el Estado de Jalisco, en el artículo 143-Quáter del Código Penal, se tipifica la suplantación de identidad como un delito que se sanciona con tres a ocho años de prisión y multa de mil a dos mil veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización. Interponer la denuncia es indispensable para que las personas que realicen esta conducta (robo de identidad) sean investigadas y sancionadas, con ello se evitará que más personas sean víctimas de este delito.
  • Solicitar un reporte de crédito especial, también conocido como “buró de crédito”, dicho documento consiste en un historial de créditos, el cual nos permite identificar si a nuestro nombre se han solicitado créditos y ante qué institución.
  • Presentar una reclamación por posible robo de identidad ante la CONDUSEF. La Comisión es la dependencia -conciliadora- encargada de recibir las inconformidades de los usuarios de servicios financieros y mediar entre estos y las instituciones bancarias, por lo que su apoyo es fundamental para resolver el posible robo de identidad (previo a juicio).

¿Cómo realizar el trámite ante CONDUSEF?

Además de realizar un reporte ante las instituciones financieras, es recomendable acudir ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, para resolver el posible caso de robo de identidad, el trámite además de gratuito es bastante sencillo, primeramente es necesario reunir los siguientes documentos, en original y dos copias:

  • Dos identificaciones distintas, puede ser INE/IFE y Licencia o pasaporte.
  • Clave única de registro de población (CURP), que puedes descargar e imprimir desde el siguiente enlace: https://www.gob.mx/curp/.
  • Registro Federal de Contribuyentes (RFC).
  • Acta de nacimiento.
  • Comprobante de domicilio.

Posteriormente, debes acudir al módulo de CONDUSEF de tu entidad federativa (para consultar la dirección del módulo más cercano puedes acceder al siguiente enlace: https://www.condusef.gob.mx/gbmx/?p=mapa-delegacionesbd).

En dicha institución te asesorarán e iniciarán tu trámite, asimismo te proporcionarán un número de folio para darle seguimiento, el procedimiento tiene una duración aproximada de 45 días hábiles, el cual puede prolongarse o disminuir en razón de las labores de la Comisión.

Para resolver el posible caso de robo de identidad, la Comisión realiza un proceso de conciliación entre la institución financiera y el usuario. En caso de que la reclamación sea resuelta de manera favorable, es decir que se compruebe que el usuario fue víctima de robo de identidad, la institución financiera procederá a cancelar el crédito o las compras, o en su caso abonar a la cuenta los cargos no reconocidos.

Es importante precisar que la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, en los procedimientos instaurados parra atender reclamaciones, no realiza funciones jurisdiccionales, es decir sus decisiones no pueden ser equiparadas a la decisión judicial, sino que las mismas son meramente conciliatorias en el ámbito administrativo, por lo que si la institución financiera resuelve que el caso en concreto no consiste en robo de identidad, el usuario podrá acudir a juicio en la vía mercantil en contra de la institución financiera.


[1] https://www.condusef.gob.mx/gbmx/?p=estadisticas

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