La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que está prohibido el cobro de intereses excesivos o desproporcionados pactados en un pagaré, sin importar si se trata de intereses ordinarios o moratorios, ya que en ambos casos se considera como  usura. Así, su principal consecuencia es que un título como en el caso en concreto, pagaré, se encuentra sancionado con la nulidad relativa, toda vez que se trata de una ineficacia por la lesión que se da al momento de su celebración, por lo apuntado líneas atrás, tal y como lo precisa en su parte inicial la siguiente contradicción de tesis proveniente de Tribunales Colegiados de Circuito y resulta la misma Primera Sala de la SCJN: «INTERESES USURARIOS EN EL PAGARÉ. SUS CONSECUENCIAS.»[1]

A continuación, expondremos porque a pesar de que las partes tienen la facultad de incluir cláusulas en los pagarés que consideren convenientes, la corte nombro estas prácticas como inconstitucionales e inconvencionales. El juzgador juega un papel muy importante ante un caso que se encuentre ante una interés usurarios, pues no debe atender únicamente al contenido de lo pactado y reclamado por las partes, sino además, atender al resto de las disposiciones aplicables y, con mayor razón, al contenido de la Constitución y de los Tratados Internacionales para la protección de los derechos humanos, y en tener una participación activa ante la omisión de la reclamación de la parte afectada por estos, aun y no se hayan reclamado en la acción, esto es, es de manera oficiosa. Ante una o varias clausulas relativas como el pago de intereses ordinarios y moratorios, pudiendo ser mayores o menores al interés legal, pues el artículo 174 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito no se establece una limitación entre las partes para pactar intereses, no pone ninguna limitante al pago de intereses moratorios. Pero, bajo ésta figura puede ser modificada por el juzgador, si se considera que la tasa que se pactó resulta ser tan desproporcionada en relación al interés legal, que permita presumir que hubo abuso por parte del deudor, entonces, éste podrá reducirlos prudencialmente, como se establece con la siguiente tesis jurisprudencial: «PAGARÉ. SI EL JUZGADOR ADVIERTE QUE LA TASA DE INTERESES PACTADA CON BASE EN EL ARTÍCULO 174, PÁRRAFO SEGUNDO, DE LA LEY GENERAL DE TÍTULOS Y OPERACIONES DE CRÉDITO ES NOTORIAMENTE USURARIA PUEDE, DE OFICIO, REDUCIRLA PRUDENCIALMENTE»[2]. Tomando, como su texto lo señala, los siguientes elementos de convicción:

  • Tipo de relación entre las partes;
  • La calidad de los sujetos que intervienen en la suscripción del pagaré y si la actividad del acreedor se encuentra regulada;
  • El destino del crédito;
  • El monto del crédito;
  • El plazo del crédito;
  • La existencia de garantías para el pago del crédito;
  • Las tasas de interés de las instituciones bancarias para tener un parámetro de referencia;
  • La variación en la inflación durante la vida real del adeudo;
  • Las condiciones del mercado; y,
  • Cualquier otras cuestión que generen convicción en el juzgador

En tanto que los intereses ordinarios constituyen el rédito que produce o debe producir el dinero prestado, es decir el precio pagado por el uso del dinero; mientras que los intereses moratorios consisten en la sanción que debe imponerse por la entrega tardía del dinero según lo pactado en el contrato. Pues aunque los intereses moratorios, en estricto sentido, no son una consecuencia inmediata del préstamo, sino más bien una sanción impuesta ante el incumplimiento del pago, no debe perderse de vista que el incumplimiento está directamente vinculado a la obligación de pagar o satisfacer el préstamo en la fecha pactada; tal y como se reflexiona con la siguiente jurisprudencia de Tribunales Colegiados de Circuito: «USURA. LOS INTERESES MORATORIOS NO LA ACTUALIZAN»[3]. Sin embargo, también existen sentencias dónde se observa que el beneficiario  demanda el cobro tanto del capital, intereses normales y moratorios y otras prestaciones a una persona; en base al pagaré firmado por éste donde se obligan a pagar los intereses moratorios a tasa excesivas, por ejemplo, a  razón del 10% mensual (120% anual) respecto de cada una de las cantidades que ampara el pagaré, mismos que deberán ser pagados a partir de la fecha en que el deudor se constituye en mora. Los juzgadores en estas sentencias señalan: “que el interés moratorio pactado del 10% mensuales no es convencional, por tanto es usurario en virtud de que, si bien las partes establecieron en el pagaré base de la acción un interés moratorio a razón del 10% mensual que multiplicado por doce es del 120% anual, se estima usurero en perjuicio de los demandados”, el Juez en base a este criterio modificó la tasa de intereses moratorios al 28.8 % anual, en lugar de lo convenido en el pagaré. Así, por ejecutoria del 5 de abril de 2017, la Primera Sala declaró sin materia la contradicción de tesis 262/2015 derivada de la denuncia de la que fue objeto el criterio contenido en esta tesis, al existir la jurisprudencia 1a./J. 54/2016 que resuelve el mismo problema jurídico. Esta tesis fue objeto de la denuncia relativa a la contradicción de tesis 294/2015 de la Primera Sala de la que derivó la tesis jurisprudencial 1a./J. 54/2016 (10a.) de título y subtítulo: «USURA. SU PROHIBICIÓN APLICA TANTO PARA LOS INTERESES ORDINARIOS COMO PARA LOS MORATORIOS PACTADOS EN UN PAGARÉ.»

El poder judicial quiere y debe proteger contra la usura como forma de explotación del hombre por el hombre, que por abuso, inexperiencia o ignorancia del deudor en atención al contenido del artículo 21, apartado 3, de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en relación con los artículos 1 y 2 del mismo Instrumento Internacional. De igual forma, pronto debe controlar la limitante de cobros excesivos bancarios o, por lo menos, establecer parámetros justos para impedir a las instituciones de crédito abusar de esta libertad, lo cual ha creado que  México sea parte de los  índices de rentabilidad más  altos del mundo, a costa del gran número de deudores, los cuales están endeudados por cuentas interminables.

Los jueces se basaron para modificar los intereses pactados en un pagare, en la Constitución Política  de los Estados Unidos Mexicanos pues todas las personas debemos gozar der los derechos humanos constituidos en esta constituciones; y por lo tanto, siempre proteger como se establece en los tratados internacionales, y en especial, como se mencionó, a la Convención Americana sobre Derechos Humanos, donde se defiende el derecho humano a la propiedad, en la modalidad de la prohibición de la usura como una forma de explotación al hombre, lo que faculta a nuestras autoridades a intervenir cuando se presta un interés desproporcionado y excesivo derivado de un préstamo.

Después de ver el nacimiento de tanta empresa que ofrece créditos de una forma tan flexible y sin tantos requisitos y con mayor flexibilidad, se abren espacios donde existe un mayor riesgo de defraudación, además del riesgo latente de caer en interés sobre interés, por lo cual estas jurisprudencias intentan proteger a las personas para que no sean objeto de usura, por eso se plantean las condiciones objetivas para tomar en cuenta y determinar si se está dando o no la usura, cabe resaltar que aún no se han definido los parámetros para saber cuántos son los intereses ideales.


[1] 2002818. 1a. CCLXIV/2012 (10a.). Primera Sala. Décima Época. Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Libro XVII, Febrero de 2013, Pág. 826.

[2] 2006795. 1a./J. 47/2014 (10a.). Primera Sala. Décima Época. Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 7, Junio de 2014, Pág. 402

[3] 2009879. XVI.3o.C. J/1 (10a.). Tribunales Colegiados de Circuito. Décima Época. Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 22, Septiembre de 2015, Pág. 1897.

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