Roxana Cruz Yépez
Directora General de la Revista Consejero Empresarial y Presidenta de la Fundación COEM, A.C. Twitter: @rox_yepez

El branding personal y la marca personal, muchos confunden estos dos términos, sin tener la conciencia apreciar sus diferencias ni el conocimiento de las implicaciones que generan en el proceso de crear el activo más valioso: tú prestigio, pero en otra colaboración las explicaré. Hay quienes no le toman interés a crear una marca personal en redes sociales, sin embargo cuando menos lo esperan la necesitan, y así como reza el dicho: «no hay una segunda oportunidad para la primera impresión», por eso es importante ser conscientes de que somos públicos al estar en redes, y como conducirnos adecuadamente para nuestro perfil profesional o de negocios.

Rompiendo el paradigma de que el decir que la imagen pública está muy asociada a personas que cuentan con cierta fama o popularidad en la sociedad, eso quedo atrás, escúchame, ¡hoy todos somos personas públicas!, por lo que debemos tener mucho cuidado porque al momento de formar parte de cualquier red social estamos aceptando que mucha de nuestra información sea difundida, aunque se limite a determinado número de personas, siempre habrá alguien que será la puerta que otra persona pueda ver tu información, eso que te quede bien claro. Ahora, si eres de los que usan constantemente las redes sociales, más cuidado debes tener, pues tus cuentas revelan de ti más información de la que quisieras, y estos datos podrían ser perjudiciales para la reputación en tu perfil profesional. Por un momento olvidaré al escribir los siguientes párrafos que nuestro querido México tiene una alta tasa de criminalidad, pues esta la principal razón de aumentar la seguridad en nuestra información y debemos ser aún más cautos en los que compartimos.

Escúchame, ¡hoy todos somos personas públicas!, por lo que debemos tener mucho cuidado porque al momento de formar parte de cualquier red social estamos aceptando que mucha de nuestra información sea difundida

Siguiendo, los reclutadores, cualquier persona que busca a alguien para negocios o asesorías, usan las redes sociales para la captación de nuevos talentos, según revela el estudio “Tendencias globales en capital humano 2017”, realizado por Deloitte®, donde destaca que: “El 60% de las organizaciones en México reporta que ya han empezado sus esfuerzos para evolucionar a un RH Digital”[1]. Esto nos demuestra que, las empresas utilizan redes sociales para atraer y retener equipos de  trabajo, por lo cual se convierte en la segunda herramienta más usada por el área de recursos humanos, que en un tiempo muy corto será la número uno. Sólo recapacita, una de esta «LinkedIn», sólo la teníamos como una para reclutar personas, con perfiles de su actividad y desarrollo profesional  y de negocios, pero obsérvala nuevamente, ya cupón hace un par de años, ya es una red con su muro de noticias, la posibilidad de mostrar tu impacto a algo que leíste, sea que la recomiendes, felicites, menciones que es una buena idea, etcétera.

Hoy con las redes sociales  debemos tener en cuenta que de acuerdo a las políticas de privacidad que tenemos aceptadas en cada una, les permite la difusión con una regulación específica de alcance, o bien abierta todo el público, que en ésta última es cuando nos convertimos en una persona pública que podemos ser vistos por cualquiera. Aquí es donde debemos de cuidar y dirigir nuestra imagen, pues desde aquí comienza todo tipo de investigación, desde un simple prospecto  para pareja hasta el reclutamiento de altos directivos, aquí se muestra quién eres, el círculo dónde te encuentras, tus hábitos, y lo más importante, cómo te desenvuelves.

Salir a la calle día a día es un posibilidad constante de estar en redes sociales, lo que ofrecerá  mucha información a todos los que la vean, pues una imagen o un vídeo muestra desde el cuidado que tienes en tu apariencia física, el lugar donde fue tomada, la circunstancias del entorno del momento, tu apariencia, entre otras cosas; y recuerda, todo eso queda por mucho tiempo almacenada y al alcance de cualquiera. Sólo recuerda esta pequeña frase: « sólo se necesitan pocos instantes para hacerse famoso», basta celular y una mala decisión para convertirse en lo que denominamos trend topic; por ejemplo, quien no recuerda al famoso Edgar, con su no ma…es p…che w…y», o las #ladyprofeco y #ladycienpesos, quienes fueron sujetos que tiempo atrás lograron una efímera fama alcanzada por un desafortunado momento de su vida, pero que muchos recordamos. Pero, de igual manera quizás con un poco más de esfuerzo y, sobre todo, la espontaneidad de la bondad también llega a convertirse en un trend topic, lamentablemente en esta sociedad es más fácil unir en contra de alguien que a favor, a eso nos enfrentamos al ser  una persona pública en la era de redes sociales. A manera de un pequeño comentario, se ha hablado mucho al respecto de los derechos fundamentales del tema de permanecer escenas penosas de nuestra vida de manera indefinida en las redes sociales, no será tema en esta colaboración, pero sobra decir que es claro que amenazan y afectan el honor, intimidad, vida de la familia y la propia imagen de las personas, por eso es estar atento con lo que se muestra para compartir, pero ante todo, aplicar los filtros de seguridad de información que tendrás en tu perfil, estableciendo cuando será información pública y cuál va a ser solamente para tu uso personal o para tu selecto grupo de amigos y familia.

Las empresas utilizan redes sociales para atraer y retener equipos de trabajo, por lo cual se convierte en la segunda herramienta más usada por el área de recursos humanos, que en un tiempo muy corto será la número uno

Una vez mencionado lo anterior, continuo, algunos amigos profesionistas me preguntan sobre la importancia de todo esto en el posicionamiento de su marca personal. Muchos se mantienen al margen, porque consideran no necesitarse pues basta con clásica recomendación de boca en boca, lo cual es la mejor, pero en tiempos donde todo cambia bien te resultaría subir al tren de las redes. No puedes aislarte, ni mucho menos desconocer su trascendencia y el impacto que causa tu actividad en esta nueva forma de convivencia social.

Les comento que el cúmulo de información, acciones que suban del lado profesional para compartir con toda la gente provocan reacciones hacia terceros con, conocidos y desconocidos, los que se van volviendo los pilares de la construcción de tu imagen pública como una persona generosa en su conocimiento, y esto es lo que debemos destacar, para así mostrar que somos seres de trascendencia … ¡ese es el éxito!, no subir vídeos mostrando nuestro mejor atuendo con el mejor collar, para nuestro perfil profesional eso no funciona, al contrario es muy lamentable. Para que una imagen sea poderosa como profesionista tienes que hacer un trabajo constante, de ser posible cotidianamente compartir información, bien sea unas reflexiones, de vez en cuando un buen artículo de análisis y …¡por qué no! Hacer contenido multimedia. No olvides que no se repite una segunda oportunidad para una primera impresión en redes, y hoy antes de tener la cita con tu prospecto de cliente, es muy posible que ya él te ha analizado del contenido existente en redes sociales para ver bien quién eres, y tu quizás nunca te darás cuenta .

Quiero compartir cinco puntos sencillos para comenzar a buscar ese posicionamiento como figura pública en redes sociales, y ve lo con la humildad y sencillez que es, pues no se busca la fama sino que la trascendencia y difusión de quién eres y cómo te comportas. Por eso sigue las siguientes recomendaciones:

  • Cuida tu escritura. Ten mucho cuidado con emplear una impecable redacción, un buenas ortografía por supuesto, y lo más importante, transmitir mensajes que aporten al ecosistema digital. No emplees malas palabras, y por favor no escribas con mayúsculas, pues, su uso significa alzar la voz o estar molesto en medios escritos.
  • No confrontes. Recuerda que la unicidad permite que cada uno tengamos un pensamiento muy distinto de un mismo hecho que el que tiene otra persona, pero no ello alguno es malo. Debemos aceptar la existencia de diferentes ópticas, y no aferrarse a que la única  verdad absoluta es la tuya, hacerlo en primer lugar te exhibe tu ignorancia, y peor aún, cuando los hechos y las situaciones son claras, por más elaborados que sean tus argumentos, en nada cambiarán que la «luna no está hecha de queso».
  • Filtra tus fuentes. No confíes en todo contenido proveniente de redes sociales, mucha información no es una fuente fidedigna, ni mucho menos valiosa para tomarse en cuenta. Eso a ti te obliga a que todo lo que compartas realmente aporte y provenga de una buena fuente. Sólo de esta forma no cometerás errores, ni mostrarás ignorancia.
  • Haz lo correcto. Mucha gente genera tanto contenido que incluso da desconfianza. Recuerda que la cantidad no significa calidad, en términos de redes sociales, para ser popular o reconocido no es necesario ser noticia todos los días. Siempre ten paciencia, y sobre todo mucho cuidado,  basta un descuido para perder tu buena reputación. Es el patrimonio más valioso, no hay capital económico que pueda pagarla después de perderla.

En conclusión, el cuidado de tu imagen comienza cuando sales de casa y te trasladas al trabajo o al negocio, no sabes con quien te puedas encontrar y decida tomarse una fotografía contigo, o simplemente se saluden. Te recomiendo siempre estar alineado, aseado, con tu ropa a talla exacta y siempre destacando por tu buen vocabulario. Los mensajes no sólo son escritos también son corporales, un mensaje enviado con carencias transmitirá una mala imagen en tu marca personal, recuerda que restarle al prestigio es caro. Todo lo que compartas puede ser vistos por cientos o cientos de miles de personas.


[1] https://www2.deloitte.com/mx/es/pages/human-capital/articles/tendencias-capital-humano-2017.html

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