Salvador López Villaseñor
Licenciado en Derecho con Posgrado en
Derecho Administrativo, en
Constitucional y Amparo, en Civil y
Mercantil, y Maestro en Derecho Público
por la Universidad Panamericana campus
Guadalajara.

La existencia de empresas genera probablemente relaciones laborales, y a su vez muchas responsabilidades como patrón frente a los trabajadores como ante autoridades laborales. En cualquier momento que se decida emprender, es muy importante tener consciencia sobre lo que conlleva contratar personas para la prestación de servicios subordinados y tomar en cuenta las responsabilidades que se adquieren. Es recomendable que se tomen las siguientes medidas jurídicas:

  • Regulatorias: cumplimiento de normas aplicables.
  • Estrategias Preventivas: para lograr fines determinados antes de la existencia de situaciones de riesgo.
  • Correctivas: para solucionar conflictos ya generados.

Como asesor laboral considero que la mejor manera de operar bajo una empresa es comprender que el recurso humano es indispensable, en consecuencia, siempre se tendrán trabajadores, así como centros de trabajo, y por tanto de forma activa se sugiere se tomen las medidas necesarias para que dicho vínculo laboral sea de la mejor medida posible.

La Prevención Laboral la podemos definir como el conjunto de estrategias a seguir por un patrón con la finalidad de conseguir los siguientes objetivos:

  • Cumplir las normas aplicables.
  • Implementar estrategias de reducción de riesgos en las contingencias con los trabajadores y autoridades.
  • Institucionalizar los procedimientos laborales.

Sugerimos llevar a cabo la Prevención Laboral de forma constante, siempre bien asesorados con expertos en el tema para contar con enfoques precisos. Antes de diseñarla es muy importante que el empresario conozca bajo qué parámetros operan las relaciones laborales dentro del centro de trabajo para contar con un contexto adecuado del tipo de factores y variables que la rodean. Nuestra experiencia nos ha llevado a la siguiente síntesis del entorno:

  • Las normas laborales no se aplican por lógica, sentido común, ética o por interpretación sólo de la Ley Federal del Trabajo, es más, suelen ser consideradas un tanto ilógicas o injustas, pero debe buscarse siempre la conveniencia para la buena operación.
  • Las únicas personas capacitadas para asesorar adecuadamente en temas jurídico laborales, son quienes han litigado conflictos de esa naturaleza, por tener mayor conocimiento sobre los criterios de las autoridades vigentes.
  • En la mayor parte de los litigios laborales, el empresario, aún ganando, no tiene expectativa de obtener algo, y por el contrario en caso de perderlo hay altas posibilidades de pagar sumas dinero.
  • Ante la ausencia de una Prevención Laboral en las empresas, el riesgo de perder un litigio laboral es mayor a la posibilidad de ganar, lo que se traduce en condenas económicas representativas y lesivas en su patrimonio.
  • Las normas que regulan el litigio laboral son altamente ilógicas para el empresario, sus contadores y sus asesores jurídicos no especializados en esta materia, por tanto, el «auto cumplimiento de normas» no es una buena idea.
  • Las sanciones, tanto derivadas de un litigio, como las derivadas de actividades de verificación de las autoridades, son absolutamente altas y desproporcionadas en perjuicio de cualquier negocio.
  • Existen profesionistas cuyo objetivo único es obtener en favor de trabajadores altas sumas de dinero derivadas de la ausencia de estrategias preventivas y correctivas en los patrones más que el reclamo justo del daño ocasionado.
  • La premisa de la carga de prueba en materia laboral generalmente recae sobre el patrón, hace que sea el obligado a probar todo lo referente a condiciones laborales en esta clase de juicios, recordando que la razón para el tema de las pruebas tampoco aplica. La alta carga probatoria es un elemento relevante para que se suela perder los litigios.
  • Las denuncias penales de patrones a trabajadores suelen complicar en perjuicio del primero el litigio laboral.
  • Cualquier comunicación del patrón a la autoridad laboral (acta administrativa, aviso de abandono, aviso de despido, etc.) suelen tener como consecuencia más posibilidades favorables para el trabajador, es decir, más riesgo de que la empresa pierda un litigio.

Como asesor laboral he comprendido durante los últimos años todos los alcances de estos puntos descritos; y a partir de ahí se generan todas las estrategias de prevención. A continuación le hago un breve listado (sólo enunciativo, pues cada centro de trabajo implica retos diferentes) de puntos a considerar:

  • Formas de contratación: Hoy en día tenemos varias posibilidades, tales como contratos a prueba, capacitación, por tiempo indeterminado y eventuales, de acuerdo a la finalidad del ingreso del trabajador; en caso de menores, cumplir con las autorizaciones de sus pares o de las autoridades conforme corresponda.
  • Jornadas: Este es un tema que puede encarecer o reducir el monto de la nómina de acuerdo  la forma de integrarla. También es importante, además de diseñarlas de forma legal, documentarlas adecuadamente, sabiendo que los registros electrónicos de asistencia tienen valor probatorio limitado.
  • Comisiones mixtas: Es la manera de legitimar las decisiones del patrón sobre determinados temas como la capacitación y adiestramiento; seguridad e higiene; etcétera, utilícenlas.
  • Procedimientos para terminar una relación laboral: Nada nos impide tratar para obtener una renuncia o convenio de terminación de relación laboral. Si la negociación -en los casos que aplique- va acompañada de dictámenes de las comisiones mixtas en los que se desprendan y acrediten causas de despido, esta será más simple.
  • Finiquitos: Hoy más que nunca hay que cuidar cada palabra y número que se contenga en el documento que lo determine, pues la consecuencia de un error en el mismo puede ser grave y costosa.
  • Política salarial: Olvidémonos de los outsourcing ficticios, afrontemos el tema de forma directa y diseñemos políticas que generen ahorros y productividad sin tomar riesgos innecesarios, que a la larga se convertirán de seguro en un dolor de cabeza.
  • Reglamento(s): Si los contratos nos dicen el «qué», los reglamentos nos dicen el «cómo». Se trata de un excelente instrumento para una adecuada relación obrero-patronal.
  • Nóminas: Son los documentos que sirven como prueba del pago de salario y si son por escrito, son una prueba muy simple. El pago electrónico de la nómina puede coexistir con el recibo físico y así lo sugerimos. Es tan importante que se generen las nóminas como que se resguarden adecuadamente.
  • Comprobación de referencias: El patrón cuenta con treinta días después de contratar a alguien para corroborar sus antecedentes; y en caso de que no fueran ciertos, concluir con la relación laboral.
  • Productividad: El cumplimiento de normas e implementación de estrategias laborales no está en conflicto con la productividad, bajo ese enfoque hay que diseñarlas e implementarlas.
  • NOMS (Normas Oficiales Mexicanas): La autoridad laboral federal tiene a cabo campañas permanentes de inspección para cumplir entre otras cuestiones con NOMS técnicas relacionadas con centros de trabajo, con sanciones considerables. Las NOMS son un tipo de normas obligatorias, que si bien no son consideradas una «ley», también son normas obligatorias y tienen para efectos prácticos el mismo peso jurídico que una ley.
  • Riesgos de trabajo: De la misma forma hay que implementar estrategias para evitar los riesgos del trabajo y esas son el producto de la mezcla del actuar de las comisiones mixtas, del cumplimiento de NOMS y de una adecuada documentación obrero patronal.

Concluyo reiterando que el patrón debe tomar conciencia que el factor humano existirá, es prácticamente insustituible, por tanto debe dedicar tiempo a eficientarlo implementando estrategias jurídico-laborales que documenten adecuadamente la prevención, en sintonía con otros enfoques tales como el área de recursos humanos o la contable. En la medida en que se reduzcan las posibilidades de que acontezcan sucesos inesperados, es la eficiencia que como entidad tendrá en todo su entorno, pues reduce situaciones que alteran el orden y la organización de la empresa. A manera de reflexión tomo palabras de Henry Ford: “antes de nada, estar preparado es el secreto del éxito”.

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