Fernando Guillen de la Cruz Licenciado en Contaduría Pública por la Universidad de Guadalajara y Gerente de Contabilidad de la firma ASMX Group, S.C.

Como todos sabemos, los accidentes dentro de los centros de trabajo son determinantes sobre la incidencia de los mimos al calcular la prima de riesgo de trabajo. Por otro lado, existen otros que acontecen durante el trayecto, sea de traslado como de regreso, los cuales tienen ciertos requisitos para que Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) lo considere, así mismo se tiene que cumplir con los trámites administrativos para que sea reconocido como tal. En el caso de los trabajadores para poder disfrutar de las prestaciones del Seguro de Riesgos de Trabajo y el pago íntegro de su Salario Básico de Cotización, y para el patrón para que no sea parte de la incidencia. De conformidad con la Ley Federal del Trabajo (LFT) están descritos en el artículo 474, segundo párrafo, LFT y en la Ley del Seguro Social (LSS) en el 42, segundo párrafo.

Conforme a las disposiciones anteriores, en un accidente de trayecto no debe existir ninguna desviación en el camino del empleado de su domicilio al centro de labores, o viceversa. No obstante el acuerdo número 258/2002 del 22 de mayo de 2002 (Acuerdo 258/2002) emitido por el Consejo Técnico del IMSS que, previa verificación de hechos se debe considerar como accidente en trayecto para beneficio de los trabajadores asegurados aquel que ocurre cuando el subordinado sale de un domicilio que no es el suyo hacia su centro de trabajo, en los siguientes casos: (i) porque tuvo la necesidad de velar a un ascendiente o a un hijo enfermo en la morada de éstos; (ii) acude a distintos centros laborales en los que presta sus servicios, siempre y cuando el siniestro se suscite en el recorrido de un centro de labores a otro; o (iii)  altere, habitualmente la ruta para llevar o recoger a sus hijos a la guardería. Este último caso, debido al actual ritmo de vida actual en nuestro país, que hace que la pareja tenga cada uno un empleo, debiendo recurrir al cuidado de sus hijos a guarderías dentro de los centros de educativos o independientes.

Es importante puntualizar la importancia en el cuidado desde la atención y el trámite de un accidente de trayecto, pues de integrarse adecuadamente será tratado como un accidente no cubierto por el Seguro de Riesgos de Trabajo, restando las percepciones económicas del empleado durante su incapacidad entre otros temas. Así, también se debe instrumentar para cuidado de ambas partes, cuando las actividades del trabajo sean preponderantemente en la calle, por ejemplo en los casos de que se trate de un cobrador o repartidor, quienes si llegan a sufrir un accidente, serán calificados como riesgo de trabajo para efectos de la determinación de la prima anual.

Ahora, cuando suceda una desviación de su ruta habitual y directa, es importante que el trabajador afectado acuda inmediatamente o sea trasladado a la unidad médica familiar que le corresponda o, en caso urgente a la más cercana al incidente para recibir atención, de acuerdo con el artículo 22, del Reglamento de Prestaciones Médicas del IMSS. El referido Acuerdo también contempla que, cuando se trate de emergencias buscando el bienestar del afectado sea llevado a otra institución pública o privada, y no se cuente con la presencia de personal del Ministerio Público, se deberán dar aviso de inmediato del riesgo ocurrido a la unidad médica, la que enviará un médico para constatar el estado de salud y deje constancia de lo acontecido.

De no cumplirse con los anteriores lineamientos, se negará la calificación del accidente de trabajo en trayecto para efectos de la LSS, considerándose las lesiones enfermedad general, por ende, no podrán recibir el subsidio del 100% de su salario base de cotización (SBC), en términos del artículo 58, fracción I de la LSS, y sólo obtener uno equivalente al 60%, condicionado a las reglas de tener cubiertas por lo menos cuatro cotizaciones semanales inmediatamente anteriores a la enfermedad, o en caso de trabajador eventual de seis cotizaciones en los últimos cuatro meses, de conformidad con los artículos 96 y 97 de la LSS. Finalmente, en efectos laborales se suspende la relación trayendo la consecuencia que todo el tiempo que persista la incapacidad no computará para efectos del pago de prestaciones, bien sea vacaciones, prima vacacional, aguinaldo y prima de antigüedad, acorde con el artículo 42 de la LFT.

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