Octavio Garcia Maldonado
Doctor en Derecho y
Ciencias Políticas y Sociales, Catedrático
de la Facultad de Derecho en la
Universidad de Guadalajara, docente
e investigador titular “C”. Director de
la firma de abogados de empresa
«García Maldonado-Ledezma Saavedra
(GMLS)»

La Constitución Mexicana de 1917, fruto de la Revolución, y una de las más progresistas del mundo en aquella época, puso los cimientos del Derecho del Trabajo en el artículo 123. Protegiendo los derechos de los trabajadores, con el fin de jamás volver al antiguo régimen en el que se laboraba con condiciones denigrantes y esclavistas. A cien años y unos cuantos días, de la promulgación de dicha Constitución, se habló de una Reforma a la misma, que estaría relacionada con el Derecho Laboral. El día 24 de febrero del 2017, fue publicado en el Diario Oficial de la Federación, el decreto de reforma en materia de impartición de justicia laboral; que se vio reflejada en las disposiciones de los artículos 107 y 123 de nuestra Constitución.

Por lo que, el propósito de este artículo es proporcionar al lector un análisis sencillo y objetivo de los cambios implicados en la Reforma; así como servir de guía para entender el nuevo contexto en el que se tendrán que litigar los asuntos laborales. En el primer apartado, se presenta de manera breve el panorama general de la Reforma, así como las modificaciones que se realizaron a la Constitución, a través de un práctico esquema. El cual destaca la importancia del artículo 123 Apartado A, como el núcleo de la Reforma. El segundo apartado, se dedica a explicar detalladamente la fracción XX del artículo 123 Apartado A. Dicha fracción fue la que experimentó más cambios, de los cuales se derivan todos los demás. En ella se describe cómo se llevará impartición de justicia laboral, la función conciliatoria, la designación de los funcionarios encargados y los principios bajo los cuales regirán su desempeño. En el tercer apartado, son puntualizados los objetivos principales que se incluyen en la Reforma, los cuales son: el replanteamiento de la impartición de justicia y la función conciliatoria, el aseguramiento de la negociación colectiva y la aclaración del sistema de competencia federal. En este apartado se describe cada objetivo como subtema. Dichos objetivos se fundan en la necesidad de actualizar la forma en que se resuelven los conflictos en materia laboral, así como en la necesidad de certidumbre en el proceso, en la negociación colectiva y en las organizaciones sindicales.

En el mismo apartado, se incluyen como complemento de los dos primeros objetivos, relativos al nuevo proceso de justicia laboral; las reformas al inciso d) fracción V del artículo 107, que trata sobre la procedencia del amparo; y la fracción XXI del artículo 123 Apartado A, en la cual se describen las consecuencias de la negativa al arbitraje o el desacuerdo con la resolución el conflicto que emita la autoridad. El cuarto apartado, aborda los cambios menores que experimentaron las fracciones XVIII, XIX y el inciso b) de la fracción XXVII del artículo 123 Apartado A. Es decir, modificaciones relativas a la sustitución de términos, adiciones de párrafos; que se derivaron de la Reforma. La parte final de este artículo cuenta con un apartado de Consideraciones Finales y las fuentes consultadas para la realización del análisis presentado en el presente trabajo, que sigue el método exegético.

La Reforma
De manera general, los cambios que se observan a partir de la Reforma, van orientados a incrementar la eficiencia del sistema de impartición de justicia laboral; evitando que los procesos impidan que se llegue a una resolución pronta y adecuada de los conflictos suscitados entre patrón y trabajador. En segundo lugar, a través de esta Reforma se busca romper paradigmas, cambiando el sistema y adecuándolo a la situación del México actual, que exige un alto a la impunidad y demanda que se pueda confiar en las autoridades encargadas de hacer justicia. Ahora bien, el siguiente organizador gráfico presenta las modificaciones que fueron publicadas en el decreto del Diario Oficial de la Federación:

Indudablemente, el núcleo de la Reforma es el apartado A del artículo 123, pues en él se realizaron los cambios más significativos. En el mismo sentido, la fracción XX puede considerarse el fundamento de toda la Reforma. Pues de ella se derivan los demás cambios realizados a nuestra Constitución, que siguen la misma vertiente. Por lo tanto, es preciso iniciar el análisis de esta Reforma, partiendo de dicha fracción.

Núcleo de la Reforma: Fracción XX del artículo 123 Apartado A
Anteriormente, esta fracción se reducía a solo un pequeño párrafo, en el cual se explicaba que los conflictos laborales serían resueltos por la Junta de Conciliación y Arbitraje; y que esta debía estar conformada por una representación tripartita: del obrero, del patrón y del gobierno. Hoy en día, la fracción XX abarca mucho más, revolucionando por completo el procedimiento de justicia laboral, creando nuevas instancias y etapas, de la siguiente manera:

  • Desaparecen las Juntas de Conciliación y Arbitraje. En su lugar, se da origen a los Tribunales Laborales (locales y federales), como nueva figura encargada de la resolución de conflictos entre trabajadores y patrones.
  • Se establece que esta nueva instancia se integrará por jueces, quienes serán designados de acuerdo con lo que disponen los artículos constitucionales: 94, 97, 116 fracción III y 122 Apartado A fracción IV. Así mismo, deberán ser profesionales con capacidad y experiencia en materia laboral. Además sus sentencias tendrán que observar los principios de legalidad, imparcialidad, transparencia, autonomía e independencia.
  • Se crea una instancia de Conciliación, a la cual se tendrá que acudir antes de pasar a los Tribunales Laborales. A nivel estatal o local, tendrán la función conciliatoria: los Centros de Conciliación, y a nivel federal la tendrá un organismo descentralizado. El cual, aparte de la función conciliatoria, tendrán a su cargo el registro de los contratos colectivos de trabajo y de las organizaciones sindicales.
  • Ambos serán independientes del poder ejecutivo y contarán con plena autonomía técnica, operativa, presupuestaria, de gestión y de gobierno. Además deberán regirse por los principios de: certeza, independencia, legalidad, imparcialidad, confiabilidad, eficacia, objetividad, profesionalismo, transparencia y publicidad.
  • En cuanto a la manera en la que se integrarán y funcionarán los Centros de Conciliación, se establece que será determinada por las leyes locales. De igual manera, el funcionamiento e integración del organismo descentralizado se establecerá por la ley en materia.
  • Por otra parte, el organismo descentralizado tendrá un titular, que será elegido a través de un proceso establecido en la misma fracción XX. En el cual, el Ejecutivo Federal elabora una terna que será sometida a consideración de la Cámara de Senadores; quienes dentro de un plazo de treinta días, deberán designar al titular a través del voto de las dos terceras partes de la Cámara. Si dicha Cámara, no realiza la elección dentro del plazo el Ejecutivo designará al titular.
  • En caso de que la Cámara rechace la terna propuesta por el Ejecutivo, este someterá una nueva. Y si la segunda terna también fuere rechazada, entonces él mismo realizará la elección del cargo.
  • El titular del organismo descentralizado deberá ser una persona capacitada y con experiencia. Otros requisitos son: que no pertenezca a ningún partido político ni haya sido candidato a un cargo público tres años antes de su designación; además de que cuente con buena reputación y no haya sido condenado por delito doloso. Ostentará el cargo durante seis años y solo podrá ser reelecto una vez. Se limitará a lo establecido por la ley, y se dedicará únicamente a la realización de las actividades propias de su cargo y representación del organismo. Es decir, no podrá dedicarse a otra cosa, exceptuando la docencia, investigación, cultura o beneficencia.

Objetivos principales de la Reforma
Como se puede apreciar, la fracción XX origina un amplio campo para el análisis, de cada uno de los aspectos que aborda. Generando un sistema completamente nuevo para la resolución de conflictos que surgen en la relación patrón-trabajador. Aunque, si bien dicha fracción es el pilar de la Reforma; también se introdujeron otros cambios significativos, que implican una actualización en el sistema, los cuales puntualizo a continuación:

  1. Replanteamiento de la impartición de justicia laboral por los Tribunales Laborales. (Fracción XX).
  2. Replanteamiento de la función conciliadora a través de:
    • Materia estatal o local: Centros de Conciliación.
    • Materia federal: organismo descentralizado. (Fracción XX)
  3. Aseguramiento de la libertad de negociación colectiva. (Fracción XXII Bis)
  4. Aclaración del sistema de competencia federal. (Fracción XXXI Inciso C)

Objetivos uno y dos: Replanteamiento de la impartición de justicia laboral y de la función conciliatoria
Considero los objetivos uno y dos, como los puntos más importantes. Los cuales abordan el replanteamiento del proceso de impartición de justicia en materia laboral, así como el de conciliación. Dicho proceso, cambia radicalmente; dejando de ser tripartita (representante capital, trabajadores y del estado). A partir de la Reforma, el objetivo es evitar que los juicios se prolonguen, buscando que verdaderamente se llegue a una conciliación antes del juicio a cargo del tribunal. Por lo que entonces, el proceso se llevará a cabo de la siguiente manera, con base en lo que la fracción XX establece:

  1. Acudir al Centro de Conciliación (materia local), o al organismo descentralizado (materia federal), para fijar una primera audiencia conciliadora; buscando que esta, sea la única. Se podrá pasar a audiencias subsecuentes solo si ambas partes lo acuerdan.
  2. Una vez que se celebró la audiencia, es decir, que se llevó a cabo la etapa de conciliación; entonces se podrá pasar a los Tribunales, compuestos por jueces quienes tendrán la función de generar la resolución del conflicto a través de la emisión de sentencias; siendo estas últimas las resoluciones definitivas.

A su vez, la Reforma Constitucional incluyó modificaciones que se relacionan con el proceso de impartición de justicia, en el caso en el que una de las partes del conflicto no esté de acuerdo con la sentencia del juez. Como resultado, este planteamiento nos lleva al análisis de las modificaciones realizadas al inciso d) fracción V del artículo 107 y a la fracción XXI del artículo 123 Apartado A.

Inciso d) fracción V del artículo 107
La fracción V del artículo 107, aborda la temática de la procedencia del amparo que será promovido ante el Tribunal Colegiado de Circuito competente. El inciso d), después de la Reforma quedó de la siguiente manera:

En materia laboral, cuando se reclamen resoluciones o sentencias definitivas que pongan fin al juicio dictadas por los tribunales laborales locales o federales o laudos del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje de los Trabajadores al Servicio del Estado y sus homólogos en las entidades federativas;

Reflejando que al desaparecer la Junta de Conciliación y Arbitraje, se debe de dejar de utilizar el término laudos que dicha junta pronunciaba, y que anteriormente consideraba este inciso. Entonces, atendiendo a lo que establece la Reforma en cuanto a las nuevas figuras que administran e imparten la justicia son los jueces de los Tribunales Laborales, a través de sus sentencias y resoluciones definitivas.

Fracción XXI del artículo 123 Apartado A
Otro cambio que se tuvo que realizar con respecto a la temática de negativa de alguna de las partes implicadas en el conflicto laboral; fue el de la fracción XXI que aborda las consecuencias tanto para el patrón, (fin del contrato de trabajo, indemnización de tres meses de salario) como para el obrero (fin del contrato de trabajo) en este sentido. La única modificación que se realizó a esta fracción fue el cambio de “laudos pronunciados por la Junta” por “resolución”, haciendo referencia a las sentencias que emite el Tribunal Laboral, las cuales ponen fin al juicio. Quedando pues la fracción reformada:

XXI. Si el patrono se negare a someter sus diferencias al arbitraje o a cumplir con la resolución, se dará por terminado el contrato de trabajo y quedará obligado a indemnizar al obrero con el importe de tres meses de salario, además de la responsabilidad que le resulte del conflicto. Esta disposición no será aplicable en los casos de las acciones consignadas en la fracción siguiente. Si la negativa fuere de los trabajadores, se dará por terminado el contrato de trabajo.

Objetivo tres: Aseguramiento de la libertad de negociación colectiva
Ahora bien, en cuanto al objetivo número tres de esta Reforma, se está implicando la adición de una nueva fracción al apartado A del artículo constitucional 123; la fracción XXII Bis:

XXII Bis. Los procedimientos y requisitos que establezca la ley para asegurar la libertad de negociación colectiva y los legítimos intereses de trabajadores y patrones, deberán garantizar, entre otros, los siguientes principios:

a) Representatividad de las organizaciones sindicales, y

b) Certeza en la firma, registro y depósito de los contratos colectivos de trabajo.

Para la resolución de conflictos entre sindicatos, la solicitud de celebración de un contrato colectivo de trabajo y la elección de dirigentes, el voto de los trabajadores será personal, libre y secreto. La ley garantizará el cumplimiento de estos principios. Con base en lo anterior, para la elección de dirigentes, los estatutos sindicales podrán, de conformidad con lo dispuesto en la ley, fijar modalidades procedimentales aplicables a los respectivos procesos.

Se observa en esta fracción una tendencia con orientación a la búsqueda de certidumbre tanto en las actividades de organización sindical, como en los representantes de dichas organizaciones. En este sentido, se atiende a la necesidad que tiene no solo el trabajador sino también el patrón, de ver protegidos y respetados sus intereses y realmente contar con certeza y poder llegar a un acuerdo que no implique perjuicios para ninguna de las partes.

Objetivo cuatro: Aclaración del sistema de competencia federal
A partir de la Reforma, el último párrafo de la fracción XXXI del artículo 123 Apartado A, fue transformado en el inciso c), titulado materias. En el que se puntualiza ya de manera más clara lo que le compete a la autoridad de federal exclusivamente. Puntualmente, la idea del párrafo y su contenido se conservaron intactos. Por lo que más bien la modificación fue una cuestión de forma, quedando de la siguiente manera:

c) Materias:
1. El registro de todos los contratos colectivos de trabajo y las organizaciones sindicales, así como todos los procesos administrativos relacionados;
2. La aplicación de las disposiciones de trabajo en los asuntos relativos a conflictos que afecten a dos o más entidades federativas;
3. Contratos colectivos que hayan sido declarados obligatorios en más de una entidad federativa;
4. Obligaciones patronales en materia educativa, en los términos de ley, y
5. Obligaciones de los patrones en materia de capacitación y adiestramiento de sus trabajadores, así como de seguridad e higiene en los centros de trabajo, para lo cual, las autoridades federales contarán con el auxilio de las estatales, cuando se trate de ramas o actividades de jurisdicción local, en los términos de la ley correspondiente.

Otras modificaciones de la Reforma
Los grandes cambios a nuestra Constitución, realizados gracias a esta Reforma; generaron otros menores, en lo que únicamente se cambiaron términos, con el propósito de mantener la cohesión. Dichos cambios menores, se realizaron en las fracciones XVII, XIX y en el inciso b) de la fracción XXVII del artículo 123 Apartado A. La fracción XVIII, aborda la temática de las huelgas, estableciendo cuando son lícitas o ilícitas. Antes de la Reforma, esta fracción mencionaba que en el caso de los trabajadores de servicios públicos que desearán manifestarse; debían avisar obligatoriamente a la Junta de Conciliación y Arbitraje, diez días antes de la fecha de la suspensión de labores. Actualmente, dichos trabajadores deberán avisar a los Tribunales Laborales, bajo los mismos términos. Además a esta fracción, se le agregó el siguiente párrafo, que se relaciona con la nueva fracción XXII Bis, relativa a la libertad de negociación colectiva:

Cuando se trate de obtener la celebración de un contrato colectivo de trabajo se deberá acreditar que se cuenta con la representación de los trabajadores.

Por otro lado, se realizó una modificación sencilla en la fracción XIX, relativa a los paros. Se establece que se requiere la aprobación de los Tribunales Laborales para la realización de los mismos; cuestión que anteriormente le correspondía a la Junta de Conciliación y Arbitraje. De igual manera, en el inciso b) de la fracción XXVII, se observa un cambio de este tipo, en el que sólo se sustituye la figura de la Junta por los Tribunales Laborales, de la siguiente manera:

XXVII. Serán condiciones nulas y no obligarán a los contrayentes, aunque se expresen en el contrato:
b) Las que fijen un salario que no sea remunerador a juicio de los tribunales laborales.

Consideraciones finales
Sin duda, esta Reforma trae consigo una serie de expectativas de los agentes involucrados, tanto los aspirantes a jueces, los defensores de los trabajadores, las instituciones, las personas cuyos casos se encuentran todavía en manos de la Junta de Conciliación y Arbitraje, los integrantes de dicha junta, entro muchos otros. A lo cual, preciso la necesidad de tomar en cuenta los siguientes aspectos, incluidos en los transitorios del decreto de la Reforma. Como primer punto, se establece que esta Reforma entraría en vigor en un año a partir de la publicación del decreto. Durante este plazo, cada entidad tendría que adecuar su legislación para que corresponda con las modificaciones que implicó la Reforma; también deberá realizarse la elección del titular del organismo descentralizado. Mientras se realiza la transición, y se constituyen las nuevas figuras; las Juntas seguirán atendiendo las diferencias y conflictos a su cargo. De la misma manera, los Tribunales Colegiados conocerán de los amparos en contra de los laudos pronunciados por las Juntas de Conciliación y Arbitraje.

Como encargada de este proceso de transición, la Secretaria del Trabajo y Previsión Social creó la Unidad de Enlace de la Reforma de Justicia Laboral; cuyos principales objetivos son diseñar los marcos normativos que deberán seguir las nuevas instituciones, trabajar en el primer Código Nacional de Procedimientos Laborales para presentarlo a la Cámara de Diputados y Senadores de la República; buscando la unificación en el sentido legislativo. De tal forma que, esta Reforma es un impulso para modificar otras leyes existentes como sería la Ley Federal del Trabajo, sobre la cual no se conoce aún un proyecto de reforma; así como la creación de nuevas disposiciones para complementar este cambio en la impartición de justicia en materia laboral.

Fuentes Consultadas
Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (2017). Recuperado de: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/1_150917.pdf

Diario Oficial de la Federación (DOF) (2017). DECRETO por el que se declaran reformadas y adicionadas diversas disposiciones de los artículos 107 y 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de Justicia Laboral. Recuperado de: http://dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5472965&fecha=24/02/2017

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