Licenciada en Derecho por la Universidad de Guadalajara, y cuenta con una Especialidad en Derecho Tributario por la Escuela Libre de Derecho

En 2021 entró en vigor la obligación para los asesores fiscales y –en algunos casos–contribuyentes, de reportar cualquier esquema, planeación o estrategia con la que se obtenga un beneficio fiscal en México. El marco normativo de esta nueva obligación, se encuentra en los artículos 197 a 202 del Código Fiscal de la Federación (“CFF”).

Esta obligación se creó con la finalidad de evitar prácticas de elusión fiscal que, si bien es cierto no son ilegales, son cuestionadas por las autoridades fiscales a nivel internacional debido a la afectación económico fiscal que generan a los gobiernos.

Se considera un esquema reportable, cualquiera que genere o pueda generar, directa o indirectamente, la obtención de un beneficio fiscal en México y tenga alguna de las características del artículo 199 del CFF; algunos ejemplos de esquemas son los que:

  • Eviten que autoridades extranjeras intercambien información fiscal o financiera con las autoridades fiscales mexicanas.
  • Consistan en uno o más actos jurídicos que permitan transmitir pérdidas fiscales pendientes de disminuir, a personas distintas de las que las generaron.
  • Involucre operaciones específicas entre partes relacionadas.
  • Se evite constituir un establecimiento permanente en México.
  • Involucre la transmisión de un activo depreciado total o parcialmente.

Para efectos de lo anterior, se considera esquema, cualquier plan, proyecto, propuesta, asesoría, instrucción o recomendación externada de forma expresa o tácita con el objeto de materializar una serie de actos jurídicos, como lo podrían ser la elaboración de contratos, convenios, actas, escrituras, valuaciones, registros contables, pagos o facturas, entrega de bienes, etc.

No se considera un esquema, la realización de un trámite ante la autoridad o la defensa del contribuyente en controversias fiscales. Asimismo, se distinguen dos tipos de esquemas; generalizados y personalizados. Los primeros son aquéllos que buscan comercializarse de manera masiva a todo tipo de contribuyentes –o a un grupo específico de ellos–, y aunque requieran mínima o nula adaptación para adecuarse a las circunstancias específicas del contribuyente, la forma de obtener el beneficio fiscal sea la misma. Los personalizados son los que se diseñan, comercializan, organizan, implementan o administran para adaptarse a las circunstancias particulares de un contribuyente específico.

Por otro lado, el cuarto párrafo del artículo analizado establece que el Servicio de Administración Tributaria (“SAT”) emitirá reglas de carácter general para la aplicación de los esquemas reportables, y que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (“SHCP”) emitirá los parámetros sobre montos mínimos respecto de los cuales no se aplicará la revelación de esquemas.

Para dar cumplimiento a lo anterior, un mes después de la entrada en vigor de la obligación comentada, la SHCP expidió un acuerdo en el que dio a conocer que no sería aplicable la revelación de esquemas cuando cumplan con lo siguiente:

  1. i) solo respecto de los referidos en las fracciones II a XIV del artículo 199 del CFF;
  2. ii) siempre que se trate de esquemas personalizados; y
  3. iii) que el monto agregado del beneficio fiscal obtenido o que se espere obtener en México, no exceda de 100 millones de pesos.

Con la finalidad de cuadrar en los supuestos de exención para no revelar los esquemas y de esa forma evitar presentar la declaración informativa respectiva, el SAT detectó que asesores fiscales están aparentando esquemas como si fueran personalizados cuando en realidad son generalizados.

Para combatir lo anterior, el pasado 10 de mayo se publicó el Anexo 3 de la Primera Resolución de Modificaciones a la Resolución Miscelánea Fiscal para 2021, en la que se incluyó en el catálogo de prácticas fiscales indebidas, las relativas a los esquemas reportables, en específico, respecto a la configuración de cada uno de los dos tipos de esquemas.

Las prácticas fiscales indebidas son actuaciones o conductas que el SAT considera contrarias a lo establecido en las disposiciones legales aplicables.

La práctica recientemente incluida 2/CFF/NV “Revelación de esquemas reportables generalizados. Hacer aparentar que tienen el carácter de esquemas reportables personalizados, es contrario a lo establecido por las disposiciones legales aplicables”, señala medularmente que realizan una práctica fiscal indebida los asesores que deliberadamente hacen aparentar que un esquema reportable generalizado es personalizado.

De igual forma, al señalar el último párrafo del artículo 199 del CFF que “será reportable cualquier mecanismo que evite la aplicación de los párrafos anteriores de este artículo”, se consideró que realizan una práctica fiscal indebida los asesores que no presenten la declaración informativa para revelar un mecanismo para evitar la aplicación del artículo 199 del CFF, en virtud de que hacen aparentar que un esquema reportable generalizado tiene el carácter de personalizado.

Por último, se considera mecanismo cualquier plan, proyecto, propuesta, asesoría, instrucción, recomendación o nombre que se le otorgue, ya sea externado de forma expresa o tácita, cuya finalidad sea impedir que se actualice lo establecido en el artículo referido.

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