José Carlos Delgado Monrroy Licenciado en Derecho y Maestro en Derecho Comercial y de la Empresa por la Universidad Panamericana, Campus Guadalajara; y Socio de la firma «Degalcorp»
José Carlos Delgado Monroy Licenciado en Derecho y Maestro en Derecho Comercial y de la Empresa por la Universidad Panamericana, Campus Guadalajara; y Socio de la firma «Degalcorp»

Dentro de los requisitos de las deducciones autorizadas se encuentra en primer orden, la indispensabilidad de la erogación. Esto es, que sean necesarios para llevar a cabo la actividad de la negociación. La publicidad, es verdad, es necesaria para el cuidado de su imagen en el mercado, pues al momento de que algún posible cliente tiene la oportunidad de elegir de entre varias, obviamente lo hará en favor de la que le resulte más familiar, o de mayor posicionamiento, lo que se logra sólo con la presencia en los medio de comunicación.

Derivado de la doctrina, los gastos deben estar directamente relacionados con la actividad de la empresa, o con la obtención de una ganancia o un beneficio. Además, que sea indispensable para lograr su objeto social, esto no quiere decir que es importante que se encuentre dentro del texto de su acta constitutiva textualmente, sino que basta con alcanzar los objetivos principales de la negociación y desarrollo de sus actividades. Por eso, un tribunal consideró que para determinar si dichos gastos satisfacen ese requisito, se deberá atender al gasto y a los fines de la empresa.

Por tanto, si una empresa tiene como objeto la venta de determinado producto, y celebró un contrato de licencia no exclusiva de uso y explotación de intangibles, se encuentra impedida para efectuar la deducción de los gastos de propaganda y publicidad; pues los actos a través de los cuales se da a conocer algo con el fin de atraer compradores a través de los medios que se emplean para divulgar la noticia de los productos. Pero al no ser propietaria de la marca que usa para vender su producto, los gastos en mención no son estrictamente indispensables para el desarrollo de su actividad, pues el incremento del valor de la marca, y no sólo de los productos, es en beneficio de un tercero propietario de la marca, quien es beneficiario del reconocimiento entre el público consumidor.

Así, lo determinó la Segunda Sección de la Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, mediante la siguiente tesis:

VII-TA-2aS-2

GASTOS DE PROPAGANDA Y PUBLICIDAD. SU DEDUCCIÓN ES IMPROCEDENTE, AL NO SER ESTRICTAMENTE INDISPENSABLES PARA LA EMPRESA QUE VENDE PRODUCTOS BAJO MARCAS CUYO USO Y EXPLOTACIÓN LE FUERON OTORGADOS MEDIANTE CONTRATO DE LICENCIA NO EXCLUSIVA. El artículo 31, fracción I, de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, dispone que las deducciones deben cumplir con diversos requisitos, entre ellos, tratarse de gastos estrictamente indispensables para los fines de la actividad del contribuyente; entendiéndose por esto último, que dichos gastos estén directamente relacionados con la actividad de la empresa, que sean necesarios para alcanzar los fines de su actividad o el desarrollo de esta y que de no producirse se podrían afectar sus actividades o entorpecer su normal funcionamiento o desarrollo. Por lo que, para determinar si dichos gastos satisfacen ese requisito, se deberá atender a los fines de la empresa y al gasto específico en sí. En tal virtud, si una empresa tiene como objeto, la venta de determinado producto, y al efecto celebró un Contrato de Licencia no Exclusiva de Uso y Explotación de Intangibles, que le otorga el uso y explotación de una marca para vender dicho producto; esta se encuentra impedida para efectuar la deducción de los gastos de propaganda y publicidad, toda vez que al no ser propietaria de la marca que usa para vender su producto, los gastos en mención -entendidos como los actos a través de los cuales se da a conocer algo con el fin de atraer adeptos o compradores a través de los medios que se emplean para divulgar o extender la noticia de las cosas o de los hechos-, no son estrictamente indispensables para el desarrollo de su actividad, en tanto incrementan el valor de la marca en beneficio de un tercero; es decir, del titular de esta, ya que no van encaminados al artículo, sino a posicionar la marca en el mercado, a efecto de conferirle notoriedad, fama y reconocimiento entre el público consumidor.

Juicio Contencioso Administrativo Núm. 15378/16-17-09-2/ 1484/18-S2-08-04.- Resuelto por la Segunda Sección de la Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, en sesión de 11 de abril de 2019, por mayoría de 3 Segunda Sección 287 Revista Núm. 36, Julio 2019 a votos a favor y 1 voto en contra.- Magistrado Ponente: Víctor Martín Orduña Muñoz.- Secretaria: Lic. Alin Paulina Gutiérrez Verdeja. (Tesis aprobada en sesión de 16 de mayo de 2019)

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