Abogado por vocación; por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, Maestro en Derecho Comercial y de la Empresa por la Universidad Panamericana, Diplomado en Derecho Fiscal por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, y docente en la Universidad Tecnológica de México.
Líder de la Práctica Legal de “Andersen Tax & Legal” en Monterrey
luis.casarin@andersentaxlegal.mx

En diciembre pasado se publicó la “Reforma Fiscal”, la que en realidad no modifica ordenamientos fiscales, por el contrario, de alguna manera sustituye y enfrenta a las leyes tributarias con disposiciones insertas en Ley de Ingresos de la  Federación para el ejercicio fiscal 2019 que entró en vigor el 1° de enero. En dicha Ley, en el artículo 25, fracción VI, se “elimina” la compensación universal a que se refiere el artículo 23 del Código Fiscal de la Federación y 6° de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, por lo que solo podrán compensarse los saldos a favor contra el mismo impuesto de que se trate, ello en los meses siguientes hasta agotarlo, o bien, solicitarlo en devolución. 

Llama la atención que la Compensación Universal no se “elimina” mediante la derogación de los artículos que la regulan en el CFF y la LIVA, sino que dichas disposiciones fiscales son “sustituidas” en su aplicación por lo señalado en la Ley de Ingresos lo cual es inusual, confuso y en mi opinión inconstitucional. En efecto, los argumentos que se detectan en un primer análisis en contra de esta disposición son los siguientes:

  • Antinomia[1] jurídica entre los artículos 25, fracción VI de la Ley de Ingresos de la Federación y los diversos 23 del Código Fiscal de la Federación y 6° de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, al ser dos normas contradictorias que coexisten en vigencia.

Existen diversos criterios para resolver las antinomias, uno de ellos es el criterio de temporalidad, donde la norma más nueva (Ley de Ingresos) prevalece sobre las más antigua. Sin embargo, existe también el criterio de especialidad, donde la norma específica (CFF y LIVA) debe prevalecer sobre la genérica. Es nuestra opinión que el criterio de especialidad es el que debería regir la compensación y no el de temporalidad ya que el sistema jurídico fiscal de nuestro país es de alta especialidad y regulación y si el legislador en realidad pretendiera eliminar la compensación universal como tal, la forma correcta y adecuada es mediante la derogación de los artículos que la contemplan.

  • Antinomia jurídica entre los artículos 25, fracción VI de la Ley de Ingresos de la Federación y el 21 de la Ley Federal de Derechos del Contribuyente.

En la exposición de motivos de la Ley de Ingresos, que, si bien no forma parte de la ley, si da luz para hacer una interpretación teleológica[2] de la misma; se señala que la intención de estas nuevas disposiciones es combatir la práctica de “venta de facturas” donde los contribuyentes hacen deducciones de gastos que no realizaron y compensan IVA que en realidad no se paga. Al respecto, el artículo 21 de la Ley Federal de Derechos del Contribuyente, establece que todos los actos de los contribuyentes se presumen realizados de buena fe salvo prueba en contrario, por lo que existe una clara contradicción entre a Ley de Ingresos que presume la realización de actos ilegales.

  • Violación al principio de proporcionalidad tributaria.

Esto es, debido a que impide o retrasa la reincorporación al patrimonio del contribuyente de las cantidades a su favor por concepto de dichos impuestos, no obstante de que se tratan de impuestos federales administrados por la misma autoridad. Generando con ello una distorsión y desproporción tributaria.

  • Violación al principio de recurso efectivo.

Es un hecho notorio y reconocido que la Autoridad Fiscal hace hasta lo imposible para obstaculizar las devoluciones de saldos a favor, lo cual incluso se establece en forma clara por la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente dentro de la recomendación sistémica 003/2014. Por lo cual se deja en estado de indefensión al contribuyente.

  • Falla el test de razonabilidad

Tomando en cuenta que como ya se estableció la reforma pretende combatir la “venta de facturas” tenemos que la Autoridad tiene medios y recursos menos lesivos para el contribuyente para ese combate, como puede ser la presunción de inexistencia del artículo 69-B del CFF; y por lo tanto estas nuevas disposiciones no superan el test de razonabilidad legal.

  • Parece ser ruinoso y confiscatorio

Tal y como se explicó, tenemos que esta reforma tendrá como consecuencia que la Autoridad se convierta en deudora de los contribuyentes y tenga en su poder recursos que no le corresponden, mismos que pretenderá conservar indefinidamente, como nos lo dicta la experiencia actual, mediante requerimientos extensos y absurdos; lo que de facto equivaldría a una confiscación de bienes. Al respecto, dada la forma “mañosa” en que se realizó la reforma, es necesario plantearse dos veces la conveniencia de acudir al amparo o no, ya que una resolución negativa podría tener consecuencias onerosas para el quejoso. En atención a proveer de todos los elementos necesarios para tomar una decisión informada resulta necesario valorar los pros y contras de promover el amparo

Pros Contras
De obtenerse la suspensión se podrá seguir realizando la compensación de saldos a favor como hasta ahora, contra otros impuestos e impuestos retenidos.     De obtenerse una resolución definitiva favorable la Autoridad fiscal no podrá cuestionar dichas compensaciones La Ley de Ingresos es un ordenamiento de vigencia anual, lo que significa que en caso de mantener los mismos dispositivos en la Ley de Ingresos de 2020 y sucesivas, sería necesario promover nuevos amparos.   En caso de no obtener una resolución final favorable, la Autoridad Fiscal podría intentar dar reversa o rechazar los acreditamientos realizados durante la suspensión y cobrar además actualización y recargos.

PRINCIPALES AFECTADOS

Esta reforma afecta a todos los contribuyentes, pero en especial al sector primario, de exportación y farmacéutico por realizar actividades a tasa 0% lo que los convierte en generadores naturales de saldos a favor de IVA y hasta antes de esta modificación dichos saldos eran utilizados para el pago de otros impuestos como el Impuesto Sobre la Renta.

RECOMENDACIONES

La primer recomendación es revisar y mejorar los procedimientos internos para documentar, como parte del día a día, todas las operaciones que generan IVA para poder acreditar fehacientemente a la Autoridad el derecho a su devolución siendo mi segunda recomendación acercarse a asesores responsables y con prestigio reconocido ante  las Autoridades Fiscales, para verificar la integración de sus solicitudes de devolución y aumentar así las posibilidades de éxito.


[1] Contradicción entre dos preceptos legales.

[2] Método de interpretación de la ley donde se atiende fundamentalmente al espíritu y finalidad de la misma.

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