Eduardo Campos Gámez
Licenciado en Derecho por el ITESM Campus Guadalajara y actualmente, cursando la Maestría en Derecho con especialización en la rama Constitucional y Administrativo en la Universidad de Guadalajara.
Ha cursado diplomados y seminarios en Defensa Fiscal Estratégica, Juicio Contencioso Administrativo, Juicio de Amparo e Impuestos Federales y cursos en materia de propiedad industrial y efectos fiscales de los contratos.
Actualmente es Gerente en el área de litigio de la firma Degalcorp.

Con objeto de motivar a sus trabajadores con una ayuda en su economía, algunas empresas contemplan el servicio de comedor, con el propósito de mejorar el estado nutricional de los empleados. Al respecto, te comentaré el tratamiento fiscal que debe darse a esta figura para efectos del Impuesto Sobre la Renta (ISR), pues siempre surgen dos dudas, una correspondiente a cada parte, trabajador y patrón, ¿es un ingreso para el trabajador? y, por otro lado, ¿es un gasto deducible para el patrón?

Para el trabajador no es un ingreso con fundamento en el numeral 94, último párrafo de la LISR, el cual establece que: “No se considerarán ingresos en bienes, los servicios de comedor y de comida proporcionados a los trabajadores ni el uso de bienes que el patrón proporcione a los trabajadores para el desempeño de las actividades propias de éstos siempre que, en este último caso, los mismos estén de acuerdo con la naturaleza del trabajo prestado.” En general, se trata de un ingreso “no objeto” del ISR.

Por su parte, la erogación por concepto de servicio de comedor es una deducción para el patrón que lo proporciona, siempre observando que se aplique de manera general a todos sus trabajadores, sin que el importe exceda a una Unidad de Medida y Actualización (UMA) por cada trabajador y por cada día de uso, adicionado con las cuotas que pague el trabajador por este concepto, aplicando en sentido contrario lo señalado por el artículo 28, fracción XXI de la LISR, el cual señala que: “Los gastos en comedores que por su naturaleza no estén a disposición de todos los trabajadores de la empresa y aun cuando lo estén, éstos excedan de un monto equivalente a un salario mínimo general diario del área geográfica del contribuyente por cada trabajador que haga uso de los mismos y por cada día en que se preste el servicio, adicionado con las cuotas de recuperación que pague el trabajador por este concepto. El límite que establece esta fracción no incluye los gastos relacionados con la prestación del servicio de comedor como son, el mantenimiento de laboratorios o especialistas que estudien la calidad e idoneidad de los alimentos servidos en los comedores a que se refiere el párrafo anterior.”

Por lo tanto, serán deducibles los gastos en comedores siempre que se cumpla con lo siguiente:

1.       Sea para todos los trabajadores; y

2.       No excedan de un monto equivalente a una UMA diario por cada trabajador que haga uso de los mismos y por cada día en que se preste el servicio, adicionado con las cuotas de recuperación que pague el trabajador por este concepto.

El límite referido no incluye los gastos relacionados con la prestación del servicio de comedor, como son el mantenimiento de laboratorios o especialistas que estudien la calidad e idoneidad de los alimentos servidos; por lo tanto, serán deducibles en su totalidad, siempre que el comedor esté a disposición de todos los trabajadores.

En relación con el servicio de comedores, existe una resolución favorable del Servicio de Administración Tributaria (SAT) respecto a contratar a un prestador de servicios independiente para que lo proporcione, que establece lo siguiente:

Cabe observar que en relación con las inversiones en comedores que por su naturaleza no estén a disposición de todos los trabajadores, como puede ser comedores para ejecutivos, de acuerdo con la fracción III del artículo 36 de la Ley del ISR.

En conclusión, al no ser un ingreso objeto para el trabajador en el ISR el pago de servicio de comedor, no le aplica la restricción de la deducción parcial del 47 % o 53 % contemplada en el la fracción XXX del artículo 28 de la LISR, debido a que esta limitante procede respecto de aquellos ingresos materia del ISR que el legislador le otorga la connotación de exento. Así, aplicando el sentido de la naturaleza fiscal de los pagos de comedor que le otorga  el antepenúltimo párrafo del artículo 94, esto es, no ingreso, estamos ante un “no objeto” del gravamen, así que tampoco se le puede calificar como exento, pues éste último solo es cuando por una ficción jurídica el legislador le resta los efectos impositivas a un hecho imponible, que no es el caso de esta figura.

Print Friendly, PDF & Email

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here