Adrián Alfonso Paredes Santana
Licenciado en Contaduría Pública y en Derecho por la Universidad de Guadalajara; Maestro en Impuestos por el Instituto de Especialización para Ejecutivos, S.C.; Diplomado en Estudios Avanzados y Doctorando en Derecho Administrativo por la Universidad San Pablo CEU Madrid y catedrático de la Universidad Panamericana y del Instituto de Especialización para Ejecutivos, S.C.

A nivel global, la utilización de las operaciones financieras derivadas (OFD) se incrementó significativamente en la década de los ochenta, en México ha sido cada vez más constante su emplea en la última década por las experiencias sufridas, sobre todo por el incremento repentino en el porcentaje en las tasas de interés o el tipo de cambio, principalmente frente al dólar norteamericano. Parece este tema algo complejo y ajeno, pues siempre se les asocia a grandes corporaciones o al sistema financiero y sus intermediarios. Pero no es así, salvo que debemos tener cuidado sobre su tratamiento fiscal, así como efecto y empleo de acuerdo con los Tratados Internacionales. Partámonos sobre su uso, las OFD al igual que el mercado de dinero o el de capitales son instrumentos de financiamiento o especulación, también su objetivo es asegurar precios futuros (debido a los mercados altamente variables), y neutralizar riesgos por variaciones en tipos de cambio, incremento sustancia de tasas de interés y valores de productos y servicios en el mercado, entre otros.

Como toda inversión tiene su costo, pero mucho menor que no cubrir esos riesgos en los negocios. Una vez explicado en breve su función, pasamos a su concepto, y el más apegado a su función es el ofrecido por José Manuel Trueba Fano, quien los detalla de la siguiente forma: “Son los acuerdos contractuales de carácter financiero cuyo resultado depende del comportamiento en futuro de los precios o valores de los bienes, tasas de interés, tipos de cambio u otros indicadores a los cuales estén referidos en esos acuerdos[1], en suma, son contratos con valores de productos o servicios condicionados con la finalidad de cobertura de riesgo o garantía de precio.

Los OFD siempre están referidos a activos o productos subyacentes, como pueden ser divisas, indicadores financieros –tasa de interés, índices o acciones-, o productos como son los metales, alimentos, energéticos etcétera. En una breve clasificación encontramos a los siguientes:

  • Los futuros y forwards. Tienen como finalidad fijar el precio de un bien a una fecha posterior, controlando su fluctuación, sólo la diferencia entre estos es que los primeros se operan a través de bolsas reconocidas, y el segundo, es un acuerdo entre particulares.
  • Las opciones y los warrants. Son instrumentos que dan el derecho a comprar o vender algo a un precio determinado mediante el pago de una prima por contar con la opción de ejercer o no su derecho. Las primeras se operan en la bolsa de derivados, y los segundos se negocian en mercado extrabursátil.
  • Los swaps. son contratos en el cual las partes establecen el intercambio de flujos de efectivo, calculados al valor de determinaos indicadores, sean tasa de interés, divisas, índices, entre otros.

Con la necesidad de administrar los activos, pero sobre todo, diversificar los riesgos en los negocios, han surgido recientemente instrumentos híbridos operados en el mercado extrabursátil, entre los más comunes encontramos los swaptions, partiendo de la característica de la opción, decidir pagar o recibir, a un interés fijo por uno variable, o viceversa.

Ahora, debemos dejar en claro,

Marco fiscal

Efectos financieros de los instrumentos derivados

Los productos financieros derivados, siempre se encuentran ligados a riesgos de mercado, de crédito, de liquidez y de flujo de efectivo y, por otra parte, pueden ser contratados para fines de cobertura o de negociación.

Existen reglas contables específicas para valuar estas operaciones y presentar en los estados financieros los efectos de su reconocimiento inicial, su valor razonable y el resultado por el vencimiento de cada transacción; en consecuencia, tal y como veremos más adelante de la identificación de los efectos en las cuentas de activo, pasivo, capital y en el estado de resultados dependerá la asignación del correcto tratamiento en el cálculo del impuesto diferido.

Para la determinación del valor razonable de aquellos instrumentos que permanecen abiertos al cierre de cada periodo, encontramos reglas de valuación cuyo objetivo es reconocer el valor de mercado, considerando efectos de valor presente neto y, en su caso, los riesgos asociados a la operación que mencionamos con anterioridad. Es importante destacar que además de los derivados explícitos, contablemente se requiere reconocer los efectos de aquellos contratos cuyo objeto no es realizar una operación financiera derivada como tal, pero que dadas las características de la posición primaria y de los términos y condiciones contractuales, pueden generar un derivado implícito.

A continuación encontrarán una tabla que muestra la intencionalidad de los instrumentos financieros derivados y el efecto de su registro en el estado de resultados o en el capital contable:

Las normas de información financiera que deben ser observadas en la valuación y presentación de estos instrumentos son: (i) para México, las Normas de Información Financiera C-2 y C-10; (ii) las Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS por sus siglas en inglés) 9, 32 y 39, y (iii) para reporte a los Estados Unidos de América, el ASC 815 y 825 de los US GAAP.

A las entidades que forman parte del sistema financiero, le son aplicables las reglas establecidas en las circulares emitidas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores; teniendo como diferencia principal, que estas instituciones se encuentran obligadas a registrar el valor del monto nominal de los derivados que han contratado, situación que ayuda a identificar el inventario de los contratos abiertos al cierre de cada periodo, los efectos del reconocimiento posterior de su valor razonable, las reversiones financieras en la maduración de cada operación y los efectos de los vencimientos realizados de cada operación.

Tratamiento fiscal de los instrumentos financieros derivados

Para efectos fiscales, existen elementos básicos que deben ser considerados antes de asignar el tratamiento que le corresponde a cada una de estas operaciones. En primer lugar debemos tener claro si se trata de una operación derivada que se contrató en mercado reconocido o no, para ello es de suma importancia comprobar que las partes contratantes no puedan manipular los precios de referencia (subyacente) y debemos atender a la definición que de mercado reconocido establece el artículo 16-C del Código Fiscal de la Federación (CFF), ya que como veremos más adelante, los efectos fiscales dependerán en gran medida de esta clasificación.

Como segundo paso en el análisis de los efectos fiscales de las operaciones financieras derivadas, es necesario definir si se trata de un instrumento de deuda o de capital, atendiendo a la clasificación que el mismo 16-A del CFF nos establece y mediante la cual se considera que son instrumentos de deuda aquellos que estén referidos a tasas de interés, títulos de deuda o al Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC); por otra parte, se deben considerar como instrumentos de capital aquellos que estén referidos a otros títulos, mercancías, divisas o canastas o índices accionarios.

Las reglas fiscales vigentes establecen que en el caso de que las operaciones financieras derivadas no encuadren dentro de los supuestos para considerarse de deuda o de capital, para su clasificación, se debe atender a la naturaleza del subyacente; por otra parte en el caso en que estos instrumentos tengan una composición mixta (deuda y capital), se les debe asignar el tratamiento de deuda, es decir, a la ganancia o la pérdida asociada se dará el tratamiento de interés, de acuerdo con los artículos 9 y 22, fracción IX, párrafo sexto de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR).

En tercer lugar, es indispensable conocer si las operaciones fueron contratadas por partes relacionadas, ya que en estos casos les aplican las reglas de precios de transferencia, teniendo en cuenta que no son deducibles aquellas pérdidas generadas por estas transacciones, cuando se hayan pactado fuera de valor de mercado, conforme a la fracción XIX del artículo 32 de la LISR.

En términos generales, las operaciones financieras derivadas tienen efecto en el impuesto causado al momento del vencimiento de cada operación, salvo casos específicos como lo puede ser el pago de la prima en opciones operadas en mercado reconocido, una cancelación anticipada (unwind) o a la valuación fiscal de aquellas operaciones referidas al tipo de cambio de una divisa, en donde existe una mecánica fiscal para reconocer anticipadamente los efectos de estas transacciones, considerando un vencimiento virtual al cruce de cada ejercicio (valuación fiscal).

Del contenido de la fracción XVII de la LISR, en tratándose de operaciones financieras derivadas de capital, existe un régimen cedular para aquellos instrumentos cuyo subyacente sea de acciones o algún índice accionario, ya que en estos casos solamente se pueden deducir las pérdidas generadas, contra utilidades de la misma naturaleza.

Del tratamiento asignado a las operaciones financieras derivadas en el impuesto causado dependerá su efecto en el impuesto diferido y, en conjunto, estos elementos afectarán la tasa efectiva de impuestos.

El impuesto diferido de las operaciones financieras derivadas

Para la determinación del impuesto diferido, se deben identificar aquellas partidas del balance que generan temporalidad, es decir, aquellas que tienen un valor contable y fiscal diferente y cuyos efectos se esperan repetir en el futuro.

Dada la naturaleza de las operaciones financieras derivadas, particularmente por lo que se refiere al reconocimiento del valor razonable del inventario de transacciones abiertas al cierre de cada periodo y la reversión de estos efectos al vencimiento de las operaciones, podemos afirmar que estas operaciones generan temporalidad y, por lo tanto, deben incluirse como partidas que integran el cálculo del impuesto diferido bajo cualquier normatividad contable que regula el cálculo del impuesto diferido (NIF D-4 para Mx GAAP, IAS 12 para IFRS y el ASC 740 en US GAAP).

En caso de no considerarse como temporales aquellas partidas relacionadas a las operaciones financieras derivadas, cualquier efecto de este rubro en la conciliación entre el resultado contable y fiscal, tendrán un impacto directo en la tasa efectiva de impuestos.

La tasa efectiva de impuestos se obtiene de dividir la sumatoria del impuesto causado más el impuesto diferido registrado en el resultado del ejercicio, entre la utilidad antes de impuestos del mismo periodo. Este indicador se ha convertido en un elemento fundamental para la evaluación de la función del departamento de impuestos ya que, en términos generales, representa la proporción de la utilidad contable que se destina al pago de impuestos.

Además de los movimientos de las partidas temporales que conforman el cálculo del impuesto diferido, es necesario controlar todas aquellas partidas que generan una diferencia entre la tasa estatutaria y la tasa efectiva, lo cual nos permitirá identificar claramente aquellas partidas que generan las diferencias más significativas, pudiendo así explicar el origen de las diferencias a los usuarios de la información contenida en los estados financieros.

Las principales diferencias que encontramos en la reconciliación de la tasa efectiva son originadas por partidas que no fueron consideradas como temporales, correcciones al saldo inicial de impuestos, la actualización fiscal de los activos y, en su caso, el efecto de cambio en tasas de impuesto.

Debido a todo lo anterior, en caso de que las operaciones financieras derivadas no sean consideradas como partidas temporales para la determinación del impuesto diferido, todos sus movimientos en el impuesto corriente tendrán un efecto en la tasa efectiva de cada periodo, distorsionando así la información que es generada.

  1. Trueba, J.M. (2002). Tratamiento fiscal de las operaciones financieras derivadas. Themis: colección estudios académicos.
Print Friendly, PDF & Email

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here