Guillermo Coronado Aguilar
Licenciado en Derecho y Maestro en Derecho de la Empresa por la Universidad Panamericana; un LL.M. en la solución internacional de diferencias (por sus siglas en inglés, MIDS) en Geneva; socio de la firma “Coronado Figueroa y Asociados, S.C.”; corresponsal del despacho de “Wöss and Partners”; representante regional para Latinoamérica del grupo de jóvenes árbitros de la Corte Internacional de Arbitraje de Londres

Como es bien sabido, el Arbitraje tanto nacional como internacional presenta muchas ventajas, muchas de ellas se encuentran en su flexibilidad y practicidad.  La practicidad mucho tiene que ver directamente por el uso de la tecnología, sus alcances son asombrosos, contrario a lo que sucede en los juicios que se llevan a cabo frente a los Jueces.  Esta ventaja tecnológica en el arbitraje presenta nuevos retos, así como grandes ventajas.  Es por ello que la ICC a través de su Comisión de Arbitraje y ADRs, estando siempre a la vanguardia, presenta este nuevo reporte, el cual se divide en cuatro grandes temas: el primero es el acuerdo sobre el uso de las tecnologías de la información, el segundo sobre cuestiones durante el proceso arbitral, el tercero sobre cuestiones relevantes entre las partes y el tribunal arbitral y el cuarto sobre aspecto en el desarrollo de las audiencias.  Para cubrir de esa manera el uso de la tecnología en toda la vida de un arbitraje, es decir, el antes, durante y su conclusión.

El uso de las Tecnologías de la Información, (en lo sucesivo, TI), o mejor conocidas por sus siglas en inglés IT, (information technology), puede ser conceptualizado, según el reporte, como cualquier medio electrónico para producir, modificar, capturar, guardar, transmitir y mostrar información. Como verás el alcance es muy amplio.  Por ejemplo, para producir información dentro del arbitraje se utiliza el tradicional correo electrónico o email, sin embargo, existen ya otros tipos de creadores de comunicaciones electrónicas como el whatsapp® o twitter ®, los que no sólo incluyen la utilización de palabras, sino también incluye la utilización de emoticones.  

También en el arbitraje es muy común la utilización de memorias USB o flash drives, así como CD’s o DVDs, y el uso de la nube para almacenar información producida en el arbitraje, así como pruebas documentales necesarias.

El uso de software conlleva la utilización de medios para presentar escritos en medios electrónicos sin la utilización de papel, generalmente los escritos se presentan en versión .pdf sin incluir una copia física.  Y en el cuarto punto se encuentra la utilización de salas de audiencia, en donde se realizan videoconferencias, presentaciones multimedia, traducciones simultáneas, así como transcripciones en tiempo real de lo que está pasando en la audiencia.

La tecnología, como verás, puede ser un gran aliado para manejar un arbitraje de manera efectiva.   La utilización de la tecnología, tanto para el arbitraje como para el despacho, puede implicar muchos ahorros, así como un menor impacto ambiental, por ejemplo, en el arbitraje internacional se llegan a utilizar conferencias telefónicas o llamadas virtuales sin la necesidad de que las partes se trasladen, implicando muchos ahorros de tiempo y dinero.

Otro ejemplo de ahorro gracias a la tecnología es evitar imprimir las pruebas así como los escritos de cada parte, por ejemplo, en mi experiencia representando clientes en arbitraje internacional ante la ICC que tienen su sede en París, los escritos de demanda y contestación de demanda así como las pruebas documentales todas se enviaban por medios electrónicos, en las pruebas se utilizaba algún medio como Wetransfer ®, Dropbox ® o Google Drive ® para que los Árbitros así como la ICC pudieran bajar los documentos los cuales tienen un tamaño importante de 1 a 10gb. Enviar y recibir documentación, así como el peso de los mismos, implica un ahorro en uso de mensajería, además de que conlleva un menor impacto al medio ambiente.  El reporte de esta información, también indica que sería bueno hacer un mayor uso de la tecnología que se traduciría en mayores ahorros, por ejemplo, en el caso de utilización de testigos de menor importancia, proponen que estas declaraciones se realicen a distancia utilizando tal vez Skype ® o FaceTime ®, sin la necesidad de que acudan ante el Tribunal Arbitral, evitando así gastos de traslado.

Como todo, el reporte de la ICC quiere poner sobre la mesa sugerencias para las partes y los Tribunales Arbitrales que se constituyan, así como asistirlos para una mejor implementación de la tecnología.  En esto se tiene que poner cuidado y analizar el presupuesto de las partes, requisitos de seguridad necesarios para proteger información que se considera sensible, la preferencia de las partes para utilizar la tecnología así como las del Tribunal Arbitral, el monto en disputa, así como la tecnología disponible.

Ante todas las ventajas apuntadas con anterioridad, existen varias preguntas sobre qué cuestiones se deben de cubrir atendiendo al uso de las Tecnologías de la Información al momento de firmar un acuerdo arbitral o un contrato en el que se contiene una cláusula arbitral, o en su defecto, durante su propio desarrollo.

Desde la perspectiva de un servidor y, una vez habiendo revisado el reporte de la Cámara de Comercio Internacional, la respuesta es sí y no, por un lado si es buena idea convenir entre las partes el uso de tecnologías de la información dentro del acuerdo arbitral, sin embargo, y esto es en realidad muy importante, las partes no deben pactar el uso de una tecnología en específico.  Te diré por qué.

Es muy típico que los contratos que celebran se guarden en un cajón y las problemáticas de los mismos nazcan varios meses e inclusive años después de haber firmado el contrato, la tecnología a su vez avanza a pasos veloces y agigantados.

Hipotéticamente, imaginemos un escenario en el que en el año 2015, las partes dentro de un contrato de distribución internacional de mercaderías pactan también una cláusula arbitral y además pactaron el uso de tecnologías de la información, detallando específicamente que para cuestiones de audiencias y conferencias telefónicas se deba de usar Skype®.  Ahora bien, supongamos que hubo un desacuerdo en el contrato en el año 2020, y la empresa Skype® proveedora del servicio de videoconferencias a distancia ya no exista.  El anterior escenario pondría en predicamentos a las partes así como al Tribunal Arbitral pudiendo desencadenar en una nulidad del acuerdo arbitral.

La mejor forma de pactar el uso de las tecnologías de la información es designar que las mismas se utilizarán de manera general sin especificar ni dar muchos detalles en cuanto a qué tipo de tecnología se debe de utilizar y de qué manera se debe de utilizar.  Es decir, dentro de la cláusula arbitral sería bueno establecer que las partes pactan el uso de las Tecnologías de la Información para que el proceso arbitral sea más eficiente y económico sin designar algún tipo de tecnología en específico.

Al momento que un arbitraje ya ha iniciado, es decir, cuando existe la controversia y el Tribunal

Arbitral ya se encuentra constituido, todas las partes involucradas en el arbitraje deberán determinar de qué manera y cuáles Tecnologías de la Información les pueden ayudar para hacer más eficiente su arbitraje y así reducir el tiempo y los costos del mismo.

El momento más oportuno para determinar el uso de tecnología puede hacerse desde la conferencia sobre el manejo del caso o también en la orden procesal número uno, o en el Acta de misión.  Una vez iniciado el arbitraje, tan pronto como sea posible es bueno que las partes lleguen a un acuerdo sobre la utilización del tipo de tecnología, sin embargo, si no llegan a ningún tipo de acuerdo los árbitros serán los que tengan la última palabra y quienes dirigirán a las partes en cuanto al uso de las tecnologías.

Por ejemplo, el artículo 22 párrafo 2 del reciente expedido Reglamento de Arbitraje de la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional establece que:

“Con el fin de asegurar la conducción efectiva del caso, el Tribunal Arbitral, previa consulta de las partes, podrá adoptar las medidas procesales que considere apropiadas, siempre que éstas no vulneren ningún acuerdo de las partes”

Con la anterior consideración y luego de darle oportunidad a las partes de que expliquen sus razones sobre la utilización de algún tipo de tecnología, el Tribunal Arbitral podrá dirigir el proceso y determinar qué tecnología podrá usarse y para qué fines.  Se debe tener cuidado en que no se vulneren derechos esenciales en el proceso, así como poder proteger acuerdos de confidencialidad y protección de información que sea considerada como sensible.

Aun y cuando existe la posibilidad de llevar un arbitraje tanto nacional como internacional de forma casi exclusivamente en electrónico, hay otros factores que se deben considerar para determinar si es o no buena opción utilizar exclusivamente la tecnología para el procedimiento arbitral.

Por ejemplo, puede haber casos en los que una parte utilice un tipo de software muy exclusivo que no tiene la contraparte, e inclusive, al que no puedan acceder los miembros del Tribunal Arbitral, en este caso se debe considerar si es buena idea o no la utilización de tecnología y mejor optar por documentos en físico.  Otro tema a considerar para las partes cuando decidan designar a un árbitro, es poder determinar si el árbitro conoce o está familiarizado con cierta tecnología y si se encuentra o no abierto a utilizarla.

Como verás, son muchas las cuestiones a considerar sobre el uso de la tecnología en el arbitraje tanto nacional como internacional, lo que es un hecho, una de las ventajas del arbitraje es su flexibilidad, lo que permite la implementación de las Tecnologías de la Información dentro del mismo, lo que lleva a que las partes que participan tengan un arbitraje eficaz, ahorrando tiempo y dinero.  La tecnología como tal, puede ayudarte a llevar un arbitraje a distancia sin ninguna problemática.

Sin duda alguna, el reporte de la ICC es una gran ayuda y un gran aliado para todos aquellos que tengan inquietudes en cómo y de qué manera se puede utilizar la tecnología antes y durante un procedimiento arbitral.  Este tipo de emulación y adaptación de los medios tradicionales a los modernos dentro del procedimiento es perfectible, pero lo que queda en cierto, es que así y sólo así, tendremos un sistema arbitral acorde a las tendencias tecnológicas en mejora continua para beneficio de todos.

 

 

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