Fernando Guillen de la Cruz
Licenciado en Contaduría Pública por la Universidad de Guadalajara y Gerente de Contabilidad de la firma ASMX Group, S.C.

En estos periodos de declaraciones anuales deben estar atentos a un sinnúmero de posibilidades dentro del cálculo, las cuales se presentan por la particularidad de las actividades que presenta cada contribuyente. Un tema de sumo interés son las «deducciones personales» por su impacto directo en la base imponible del Impuesto Sobre la Renta (ISR). Antes continuar resulta prudente tomar en consideración la existencia de dos tipos de deducciones para este gravamen, conforme a la doctrina y los criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, encontramos en primer orden a las «estructurales» y segundo a las «no estructurales». Las primeras inciden directamente en la actividad económica de la persona, es decir, se encuentra directa e inmediatamente relacionada con la obtención de los ingresos propios de sus actividades; mientras que, las otras, además se incluyen como «beneficios» o «estímulos», son creadas para conferir o generar posiciones preferenciales de algunos sectores desprotegidos o para hacerlos más competitivos, o en su caso, para algo muy particular, bien sea por política fiscal o de carácter extrafiscal. En ésta últimas encontramos a los «donativos», que se contemplan como una deducción dentro del capítulo respectivo, sin embargo, no se trata materialmente hablando de una deducción estructural, al igual con la «deducciones personales», los cuales afectan negativamente a la base imponible final para determinar el ISR, y son las contempladas en el artículo 151 de la Ley del ISR, las cuales son independientes a las deducciones autorizadas para cada tipo de ingresos, siendo las siguientes:

  • Gastos y primas por seguros médicos, dentales y anteojos
  • Transporte escolar
  • Donativos a instituciones autorizadas
  • Impuestos locales por salarios
  • Gastos funerarios
  • Intereses por créditos hipotecarios, y
  • Aportaciones voluntarias al fondo de retiro

Como actos o actividades objeto del Impuesto al Valor Agregado (IVA), muchas de las anteriores están gravadas a la tasa general, por lo que se efectúa el Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI), separándolo de forma expresa, resultando en una duda generalizada sobre la posibilidad de su acreditamiento. La propia autoridad fiscal en su «apartados de preguntas y respuestas frecuentes» acertadamente ha señalado que forma parte del costo o valor de la erogación, esto es, no puede acreditarse. Es correcto lo anterior por lo expuesto al inicio de este breve análisis, las deducciones personales no son gastos estrictamente indispensables para la generación de los ingresos; en consecuencia, el IVA trasladado en el CFDI, no es acreditable y tiene que considerarse como parte de la deducción.

Print Friendly, PDF & Email

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here