Mario Villanueva Arias
Licenciado en Nutrición por la Universidad de Guadalajara, actualmente preparador físico personal y desarrolla aplicaciones para la salud

La hidratación no se puede tomar a la ligera, es vital, ésta estrechamente relacionada a la actividad del día a día de una persona. Al practicar alguna disciplina deportiva existen varios factores que pueden incrementarla: tipo, duración e intensidad, así como considerar las condiciones ambientales (temperatura, humedad, etcétera). La magnitud de la pérdida de agua tiene relación directa con la disminución de la capacidad física y mental, llevando al organismo a estados anormales, que pueden llegar a ser en muchas ocasiones peligrosos, entre algunos de los síntomas tenemos nauseas, desmayos, incluso estreñimiento.

La sed aparece con una pérdida del 2% del peso corporal, por ejemplo, quien pesa 50 kilogramos equivale este límite a un litro de agua. Con esto llega la fatiga, el cansancio y baja considerable en el rendimiento de su desempeño, no podrá seguir corriendo con la misma intensidad, ni podrá hacer otro round con la misma calidad y fuerza un atleta de combate, un gerente no tendrá la misma lucidez en la toma de una decisión en su área, que cuando están bien hidratados, es posible detectar a tiempo la falta de hidratación basta observar si se tiene la lengua seca y blanca o una orina turbia y concentrada, debido a que el riñón trata de sacar todos los residuos y toxinas con la poca agua que tiene, lo que no es bueno, pongámoslo así, un músculo deshidratado es igual a una carne cecina, así de fácil como la partimos con la mano para comerla queda nuestro cuerpo y seremos candidatos perfectos a una lesión considerable, por lo que debemos evitar colocarnos en situaciones de esta magnitud, sea realizando actividades de deporte o simplemente las cotidianas. Un empresario no piensa, ni resuelve ni toma decisiones acertadas con un grado de deshidratación.

Otra forma esencial para saber la deshidratación que se sufre es pesarse antes y después del entrenamiento, esto nos indicará un mejor dato de la cantidad de líquido que perdió, para así poder determinar la cantidad que con posterioridad debe beber, de no ser lo igual se puede permanecer con un grado de deshidratación.

Ahora, partiendo de que todo exceso también es malo, beber mucha agua hace que se pierdan minerales por la orina, tales como el sodio, fósforo y potasio. ¿Por qué me deben de importar? Pues, porque el potasio ayuda al equilibrio osmótico, que es el equilibrio de líquido que hay en las células para que haya buena comunicación entre ellas y evitar calambres, así como también promueve su crecimiento. El sodio mantiene el volumen extracelular, es decir, el líquido afuera de cada célula y controla la contracción muscular. El fósforo es componente esencial de huesos y dientes, ayuda al cuerpo a producir ATP, una molécula que se utiliza para almacenar y/o liberar energía. Si se tiene demasiada agua también afecta en que se comuniquen adecuadamente entre ellas, así que es muy importante encontrar el equilibrio de la hidratación por ello a continuación les presento las siguientes recomendaciones:

  • Beber 1 litro de agua por cada 1,000 calorías que se consuman, tomando en consideración que una persona de 90 kilogramos en un día normal quemará alrededor de 2,000 calorías, esto es sin que tenga actividad deportiva.
  • Ingesta de 500 mililitros de líquido dos horas antes del ejercicio con el objetivo de obtener una buena hidratación y permitir la evacuación del exceso de agua ingerida.
  • Durante el ejercicio, se debe comenzar a beber pronto y a intervalos regulares con el objeto de compensar el agua perdida a través de la sudoración. Ejemplo: al igual que un carro, nosotros también tenemos un termostato que tiene que estar enfriando al motor cada vez que se eleva la temperatura, así que lo más recomendable es que nosotros debemos de tomar un sorbo o trago de agua aproximadamente cada 20 min.
  • Se recomienda que los líquidos a ingerir estén a temperatura inferior a la ambiental (entre 15-22 grados centígrados), que su sabor favorezca la palatabilidad, es decir, con mejor gusto para el paladar.

No siempre la cultura de una buena alimentación e hidratación es aplicable sólo para deportistas o personas con actividades físicas regulares, debemos tomar en cuenta que el estado de salud es importante para todos, nos permite tener estabilidad física y mental en la toma de decisiones, entonces, para estar a la perfección para enfrentar las presiones diarias del trabajo se debe comenzar con una buena hidratación, y recuerda…

¡Siempre lleva tu bote de agua contigo en todo momento, el agua será tu mejor compañera!

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