“El trabajo en equipo es la capacidad de trabajar juntos hacia una visión común. La capacidad de dirigir los logros individuales hacia los objetivos de la organización. Es el combustible que permite que la gente normal logre resultados poco comunes.”

Andrew Carnegie
Mario Rizo Rivas Contador Público Certificado y Maestro en Impuestos. Socio Director de Salles, Sainz–Grant Thornton, S.C., oficina de Guadalajara y Presidente del Colegio de Contadores Públicos de Guadalajara, A.C. Twitter: @mariorizofiscal

El Consejo de Administración es una de las formas a adoptar para el manejo y representación de una sociedad mercantil. También, hay que tener en cuenta lo que legalmente se establece: en este caso, la  Ley General de Sociedades Mercantiles determina que un Consejo de Administración se construye cuando hay dos o más administradores.

¿Cómo inicio el Consejo en mi empresa?

Lo primero es elegir a los integrantes. Para hacerlo, lo mejor es observar tanto parámetros profesionales como personales de cada candidato.

Una vez que se cuenta con el análisis de los perfiles, hay que procurar que tengan habilidades complementarias entre ellos y la disponibilidad de dedicar, por lo menos, ocho horas mensuales extras a la empresa.

El siguiente paso es la proposición de reuniones periódicas, la documentación de acuerdos y la generación de indicadores para medir los objetivos convenidos. También en la medición se recomienda incluir el propio desempeño del Consejo.

En caso de ser administrador único y querer migrar a la modalidad de Consejo, es importante acudir ante el Notario Público para hacer los cambios en los estatutos. Hay negocios que migran de forma práctica hacia este esquema, con un consejo consultivo, y hasta que el equipo se encuentre consolidado, concretan las modificaciones notariales. Esto sin olvidar y priorizar tanto las relaciones como la armonía familiar; de esta manera persistirá una mejor sincronía entre la empresa y la familia.

El tamaño ideal

Qué tan amplio o reducido puede ser el Consejo dependerá de la necesidad de cada sociedad. La mayoría de los códigos de buenas prácticas corporativas recomiendan que el Consejo esté integrado con un total de entre 5 y 11 miembros. Este rango permite la convivencia de diversidad de conocimientos, competencias y experiencias.

La cifra debe ser preferentemente impar para evitar empates en las votaciones; otra opción es integrarse en número par y conceder el voto de calidad a quien presida.

¿Cómo está conformado?

El Consejo tiene como figuras principales al presidente, secretario y director general. También se puede incluir uno o varios consejeros independientes.

La forma de trabajo del Consejo se facilita con la conformación interna de comités que tratan aspectos específicos como auditoría, evaluaciones, compensaciones, planeación, finanzas, comercialización y marketing. Lo analizado en cada una de estas comisiones especializadas aportará a la toma de decisiones del órgano.

  • Presidente. Sus funciones son procurar equilibrio del Consejo, convocar y presidir las asambleas del Consejo, elaborar el orden del día de las reuniones y vigilar que todos los consejeros reciban la información precisa. También, debe entregar datos a los accionistas. En ocasiones, suele nombrarse uno o varios vicepresidentes que sustituyan las ausencias del Presidente y lo auxilien en sus responsabilidades.
  • Secretario. Principalmente se desempeña en el área legal, apoyando en el cumplimiento a las formalidades de los procedimientos y apegado al marco normativo, estatutario y prácticas de buen gobierno corporativo de todos aquellos acuerdos tomados en asamblea. Además se encarga de la redacción de actas y custodia de la documentación social. El secretario puede o no ser consejero, y puede ser o no profesional externo a la empresa.
  • Director General. Aporta estrategia y directrices y les da seguimiento, lidera al personal de la empresa e impone sanciones, elabora y propone el presupuesto anual de la sociedad. Además, es la figura que se encarga de la gestión cotidiana de la sociedad y al mismo tiempo, tiene la responsabilidad fundamental de ofrecer soluciones a cuestiones diarias.

¿Qué tan conveniente es que coincidan en la misma persona el rol de la Presencia del Consejo y la función de Director General? A favor se argumenta la unidad de criterios, sin embargo, en contra se advierte el exceso de poderes. Para evitarlo, una alternativa es que, cuando ambos puestos se concentre, se impulse una figura llamada “consejero senior”, para coordinar a los consejeros familiares y externos, haciendo un contrapeso.

Dotar a nuestra empresa de formas institucionales es el paso más importante para su consolidación. Descentralizar las decisiones, implementar en equipo e incorporar una visión compartida a través del Consejo de Administración es la mejor manera de organizar la vida de una empresa familiar. Basta tener presentes las palabras de Henry Ford: “Si todo el mundo está avanzando junto, entonces el éxito se encarga de sí mismo”.

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