Ramón Alejandro Galaviz García
Licenciado en Derecho y Maestro en Derecho Comercial y de la Empresa por la Universidad Panamericana campus Guadalajara, con Diplomado de Actualización del Abogado de Empresa por la Asociación Nacional de Abogados de Empresa (ANADE) y socio de la firma en derecho fiscal corporativo “Degalcorp Abogados”.

Es una constante la dificultad de la clasificación arancelaria adecuada en la importación y exportación de productos, no sólo para los agentes aduanales, sino también para las autoridades, esto es, debido a la continua incursión de novedades en razón a los avances tecnológicos aumentan las variables de coincidencia en apariencia, cada vez son más  los productos que se parecen y aumenta el grado de dificultad de clasificación arancelaria. De conformidad con el primer párrafo del artículo 47 de la Ley Aduanera –LAD-, dispone que se podrá formular consulta ante las autoridades aduaneras sobre la clasificación arancelaria de las mercancías objeto de una operación de comercio, cuando consideren que se pueden clasificar en más de una fracción arancelaria, entonces, no se trata de que no se identifique su clasificación por falta de una capacidad técnica, sino cuando puedan clasificarse en más de una fracción arancelaria, su alcance es mucho mayor, la autoridad la distingue como el primer supuesto. Siguiendo el orden del precepto en éste último caso, el interesado puede optar por esperar la resolución, o bien, efectuar el despacho de las mercancías adjuntando al pedimento una copia de la consulta; en caso de que elija no esperar deberá efectuar el pago de las contribuciones conforme a la fracción de mayor tasa de las que se plantea la consulta, así como las cuotas compensatoria y cumplir con todas la restricciones no arancelarias aplicables a TODAS las fracciones arancelaria contenidas en la consulta, en este caso el interesado debe considerar que está sujetándose a todas las cargas máximas a que le obligue cada una y en su conjunto, las fracciones arancelarias inmiscuidas en su promoción, esto siempre lo he considerado excesivo y detractor a la propia figura, más aún si tomamos en cuenta que si durante el despacho aduanero de las mercancías se detectan irregularidades, no se emitirán las resoluciones de los artículos 152 y 153 de la LAD, hasta en tanto no se resuelva la consulta, situaciones inaplicables. El primero, trata de la omisión de contribuciones, y el segundo sobre el embargo precautorio, ambos por la inexacta clasificación arancelaria, no pueden acontecer al estar pagando a la tasa máxima y cumpliendo con todos los requisitos de las fracciones involucradas.

Continuando, se podrá presentar directamente por el interesado ante las autoridades aduaneras o por las confederaciones, cámaras o asociaciones, cumpliendo con los requisitos del Código Fiscal de la Federación (CFF), y especificando la fracción arancelaria que considera aplicable, las razones que sustenta su apreciación y la fracción o fracciones con las que exista duda y anexen, en su caso, las muestras, catálogos y demás elementos que permitan identificar la mercancía para su correcta clasificación arancelaria. Esos requisitos de forma son los siguientes:

  • Los requisitos establecidos en los artículos 18, 18-A y 19 del CFF.
  • La fracción arancelaria que se considera aplicable,
  • Las razones lógico-jurídicas que sustentan su apreciación de la fracción arancelaria que considera aplicable,
  • La fracción o fracciones con las que exista duda; entendiéndose que ésta(s) debe(n) ser distinta a la que considera como la aplicable, y
  • Anexar los elementos que permitan identificar plenamente a la mercancía para estar en condiciones de establecer su correcta clasificación arancelaria (muestras, catálogos, fotografías, planos, características técnicas, entre otros).

No huelga señalar que a pesar de su dura redacción, como los puntos anteriores, no son preocupantes sus sanciones, pues son inaplicables, esto es, esos efectos legales son de imposible realización, y para concluir con este punto veamos el contenido de su quinto párrafo, el cual establece que si derivado de la resolución de la consulta resultan diferencias de contribuciones a cargo, deberá pagarse con actualización y recargos, sin embargo, no es posible porque recordemos que se paga sobre la tasa más alta en caso de pretender que se consume el despacho de mercancías, pero si no es ese el supuesto simplemente no se está causando contribución alguna.

El último párrafo del artículo 47 de la LAD, la considerada como el segundo supuesto, establece que los exportadores, importadores, sus agentes o apoderados aduanales, podrán realizar y presentar consultas en materia aduanera al igual que lo señala el artículo 34 del CFF, con el objetivo de conocer la clasificación arancelaria de mercancías a importar o exportar, anexando muestras, catálogos y cualquier otro elementos que permita identificar dichas mercancías para su correcta clasificación. La utilidad de esta figura procedimental es proporcionar certeza jurídica a los empresarios del comercio exterior,  mediante dos aspectos, el primero es contar con un dictamen de la misma autoridad aduanera, y en segundo lugar, una vez dictada la resolución sobre la consulta planteada, se tendrá una resolución favorable a un particular, por lo que si la autoridad pretende revocarla posteriormente de manera unilateral no podrá, sino deberá recurrir a la interposición de un juicio contencioso administrativo en contra de su propia resolución ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa, conocido como de Juicio de Lesividad. Por esto se recomienda el empleo de la consulta en materia aduanera para tener certeza en la clasificación arancelaria y pagar adecuadamente sus impuestos, evitando así actos de molestia innecesarios por parte de las autoridades, y sobre todo, ante una duda es preferible la espera o cumplir con los requisitos del referido artículo 47 con el fin de evitar gastos innecesarios.

Print Friendly, PDF & Email

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here