Adrián Alfonso Paredes Santana

Licenciado en Contaduría Pública y
en Derecho por la Universidad de Guadalajara;
Maestro en Impuestos por el Instituto de Especialización para Ejecutivos, S.C.; Diplomado en Estudios Avanzados y Doctorando en Derecho Administrativo por la Universidad San Pablo CEU Madrid y catedrático de la Universidad Panamericana y del Instituto de Especialización para Ejecutivos, S.C.

Las acciones, partes sociales, entre otras, se tratan de bienes, y su transmisión de propiedad actualiza una enajenación para efectos fiscales, de acuerdo con el artículo 14 del Código Fiscal de la Federación (CFF), lo que acarrea consecuencias impositivas, especialmente en el Impuesto Sobre la Renta (ISR). En la presente colaboración se exponen algunos puntos a tomar en consideración para el cálculo como ingreso acumulable para efectos del éste gravamen por la enajenación de acciones, partiendo de su artículo 1, están obligados a su pago, las personas físicas y morales residentes en México, respecto de todos sus ingresos, cualquiera que sea la ubicación de la fuente de riqueza de donde procedan; de igual manera quienes residan en el extranjero, respecto de los ingresos procedentes de fuentes de riqueza ubicadas en el territorio nacional, cuando tengan o no un establecimiento permanente en el país.

Los artículos 18, fracción IV y cuarto párrafo del 126, aplicable a personas morales y físicas, respectivamente; entre sus ingresos acumulables se contemplan a los obtenidos por concepto de enajenación de acciones, específicamente la ganancia obtenida. La Ley del ISR en su artículo 8 contempla y asimila como «acciones», también a:

  • Los certificados de aportación patrimonial de las sociedades nacionales de crédito.
  • Las partes sociales.
  • Las participaciones en asociaciones civiles.
  • Los certificados de participación ordinarios emitidos con base en fideicomisos sobre acciones.

En el caso de las personas morales el tratamiento fiscal es acumular la ganancia obtenida, tanto en la determinación de sus pagos provisionales, como en el cálculo anual, la que se obtendrá aplicando el procedimiento señalado en el artículo 22, donde se detalla cómo se determina el costo promedio por acción. La ganancia por la enajenación de acciones se determinará de la siguiente manera:

Ingreso obtenido por acción
menos:
Costo promedio por acción
igual:
Ganancia o pérdida por acción
por:
Número de acciones enajenadas
igual:
Ganancia  o pérdida, acumulable o deducible

El ingreso obtenido será el precio de venta de las acciones entre el total de las enajenables, y el costo promedio por acción se determinará de la siguiente forma:

Costo comprobado de adquisición actualizado
más:
Diferencia entre el saldo de la Cuenta de Utilidad Neta (CUFIN) a la fecha de enajenación y el saldo a la fecha de adquisición de las acciones, ambos actualizados
menos:
Pérdidas fiscales pendientes de amortizar, reembolsos pagados y la CUFIN negativa acumulada, todos actualizados y proporcionales al número de acciones que tenga el contribuyente a la fecha de enajenación
más:
Pérdidas fiscales antes de la adquisición de acciones y disminuidas de las utilidades durante el periodo de tenencia
igual:
Monto original ajustado
entre:
Número total de acciones que se tengan a la fecha de enajenación
igual:
Costo promedio por acción

El costo promedio por acción incluirá a todas las acciones que se tengan en la fecha de enajenación, aun cuando no enajene todas. Además, se deberá realizar el cálculo siguiente:

CUFIN a la fecha de adquisición
más:
Reembolsos pagados
más:
Saldo pendiente de deducir de la UFIN negativa
más:
Pérdidas fiscales pendientes de amortizar
igual:
Resultado 1 CUFIN a la fecha de enajenación
más:
Pérdidas fiscales amortizadas
igual:
Resultado 2
A continuación, los resultados anteriores se comparan:
Resultado 1
menos:
Resultado 2
igual:
Diferencia a disminuir al costo promedio por acción

En tanto, las personas físicas, calcularán su costo promedio por acción de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 22 mencionado, conforme a lo dispuesto por el artículo 124, quinto párrafo de la Ley. También deben considerar el párrafo cuarto del artículo 126, que dé inicio establece que el pago provisional será aplicando la tasa del 20% sobre el monto total de la operación de adquisición, sin deducción alguna, pagándose mediante retención a cargo y entero del adquirente, si éste es residente en el país o residente en el extranjero con establecimiento permanente. Sin embargo, se puede optar por pagarse un impuesto menor al señalado, o más que menor, el correspondiente a la ganancia de la operación, cuando el enajenante lo manifieste por escrito al adquirente y se presente un aviso de que se realizará un dictamen fiscal emitido por un contador público registrado ante el Servicio de Administración Tributaria, el cual se presentará a través de los medios señalados en las reglas de carácter general, y cumpliéndose con los requisitos del artículo 215 del Reglamento de la Ley del ISR. Entre los requisitos que deben cumplirse en la elaboración y presentación del dictamen mencionado en párrafo que antecede, algunos de los puntos relevantes que se contemplan en su reglamento son:

  • Presentación de aviso de dictamen ante la autoridad fiscal, a más tardar el día 10 del mes de calendario inmediato posterior a la fecha de la enajenación; firmado por el contribuyente como por el contador público registrado.
  • El dictamen de conformidad con el artículo 52 del CFF, el cual deberá presentarse dentro de los 30 días siguientes a aquél en que se presentó o debió presentarse la declaración del impuesto, al cual deberá anexarse: el dictamen del contador público registrado; la determinación del resultado de la enajenación, conteniendo el precio de las acciones, su análisis de su costo promedio por acción y el resultado final de la operación.

En el procedimiento para la determinación de la ganancia en enajenación de acciones, descrito en el artículo 22 de la Ley del ISR, se presentan tres alternativas: (i) cuando la tenencia accionaria es superior a doce meses; (ii) cuando es inferior o igual a doce meses; y (iii) cuando las acciones hayan sido emitidas por personas morales residentes en el extranjero. Cuando corresponda a un periodo inferior a un año, hasta 2013 se incluía una limitante en caso de que se tuviera acciones de la misma emisora, pero con un periodo de tenencia mayor de un año, en cuyo supuesto, el monto original ajustado tenía que determinarse acorde al procedimiento estableció en reglas generales, tomando en cuenta la totalidad de las acciones.  Ahora, a partir del ejercicio fiscal 2014, se encuentra incluido en el segundo párrafo del artículo 22 de la Ley de ISR, como sigue:

«…
Para determinar la ganancia en la enajenación de acciones cuyo periodo de tenencia sea de doce meses o inferior, los contribuyentes podrán optar por considerar como monto original ajustado de las mismas, el costo comprobado de adquisición de las acciones disminuido de los reembolsos y de los dividendos o utilidades pagados, por la persona moral emisora de las acciones, correspondientes al periodo de tenencia de las acciones de que se trate, actualizados en los términos de la fracción IV de este artículo. Tratándose de los dividendos o utilidades pagados, se actualizarán por el periodo comprendido desde el mes en el que se pagaron y hasta el mes en el que se enajenen las acciones de que se trate.»

    – Énfasis añadido

Como se puede apreciar, la manera de determinar el monto original ajustado es similar a la vigente hasta 2013, cabe destacar que a partir de 2014 es una opción, pero algo importante es que no se incluye dentro de la limitante cuando se tengan acciones de la misma emisora, pero con una tenencia mayor de doce meses, permitiendo la aplicación de un solo procedimiento para efectos de determinar la ganancia en enajenación de acciones, con independencia del periodo de tenencia. De esta forma se puede determinar un costo promedio por acción distinto para las acciones con tenencia menor a doce meses, de acuerdo al segundo párrafo del artículo 22, y otro costo promedio por acción para el resto de las acciones, aplicando para ello el régimen general, conforme al primer párrafo del mismo precepto, aun cuando se trate de la misma sociedad emisora.

El artículo 129 de la ley establece que en tratándose de acciones de la bolsa de valores se pagara un equivalente al 10% sobre las ganancias obtenidas en el ejercicio por su enajenación, tomándose como pago definitivo; y en caso de residentes en el extranjero, de acuerdo con el décimo párrafo del artículo 161 de la ley, también será una retención del 10% teniendo el carácter de pago definitivo, mismo que efectuarán los intermediarios del mercado de valores, remitiendo expresamente a la mecánica establecida en el citado artículo 129; sin embargo, de acuerdo con el décimo primer párrafo del 161 de la ley, quienes sean residente de un país con el que se tenga firmado un «convenio para evitar la doble tributación» vigente, no se estará obligado al pago por la ganancia en la enajenación, para lo cual debe entregar a los intermediarios un escrito bajo protesta de decir verdad donde señale su residencia fiscal, número de registro fiscal emitida por autoridad competente. En el siguiente párrafo del precepto, se estípula que no será aplicable el procedimiento de determinación de la ganancia en los siguientes supuestos:

  1. A la enajenación de acciones o títulos que no se consideren colocados entre el gran público inversionista o a la celebración de operaciones en la bolsa de valores;
  2. Cuando la persona o grupo de personas, que directa o indirectamente tengan 10% o más de las acciones representativas del capital social de la sociedad emisora, a que se refiere el artículo 111 de la Ley del Mercado de Valores, en un periodo de veinticuatro meses, enajene 10% o más de las acciones pagadas de la sociedad de que se trate, mediante una o varias operaciones simultáneas o sucesivas;
  3. Cuando la enajenación de las acciones se realice fuera de las bolsas de valores; y
  4. En caso de fusión o escisión de sociedades, por las acciones que se enajenen y que se hayan obtenido del canje efectuado de las acciones de las fusionadas o escindente, cuando se coloquen en cualquiera de los tres puntos anteriores.

No huelga señalar que conforme al cuarto párrafo del artículo 161 la Ley del ISR, en operaciones de enajenación de acciones en las que los vendedores-enajenantes son residentes en el extranjero, se considera que la fuente de riqueza se ubica en territorio nacional, cuando sea residente en país la persona moral emisora o cuando el valor contable de esas acciones provenga directa o indirectamente en más de un 50% de bienes inmuebles ubicados dentro del territorio; para quienes la retención aplicable será la tasa del 25% sobre el importe total de la operación, misma que efectuará el adquiriente, si es residente fiscal en el país, o cuente con un establecimiento permanente, caso contrario, el vendedor deberá enterarlo dentro de los 15 días posteriores a la obtención del ingreso. El sexto párrafo del precepto, contempla una opción, para aquellos residentes en el extranjero, que no pertenezcan a algún régimen fiscal preferente o, a algún sistema de tributación territorial, y lo más importante, contar con un representante dentro del país, podrán optar por aplicar sobre la ganancia obtenida en la enajenación de acciones, determinada conforme al capítulo de «enajenación de bienes» dentro del título de «personas físicas» de la ley del ISR, la tasa máxima del 35%. Quienes ejerzan la opción deberán presentar, ante las autoridades fiscales, un dictamen formulado por contador público registrado conforme lo establece el artículo 215 del Reglamento de la Ley del ISR, acompañando del escrito de designación del representante legal.

En conclusión, la facilidad de evitar una retención en algunos casos mediante la presentación de un dictamen fiscal por la operación resulta relevante para las partes, por lo que debe tenerse toda la información de la historia corporativa y fiscal de la entidad emisora de las acciones, para poder tener acceso a ésta posibilidad. De conformidad con el artículo 22, 23 y 24 de la Ley del ISR, el costo comprobado de adquisición, las diferencias de la CUFIN, las pérdidas fiscales, los reembolsos y, en su caso, la CUFIN negativa pendiente de disminuirse, deben actualizarse por el periodo comprendido entre la fecha de adquisición de las acciones y la fecha de enajenación. Las sociedades emisoras de las acciones deberán proporcionar a los accionistas o socios, una constancia con la información necesaria para poder determinar su cálculo. Sin embargo, el contador público registrado contratado para la emisión del dictamen fiscal por la enajenación deberá verificar las actas de asamblea, libros de accionistas, declaraciones anuales del ISR, registros contables, así como todo aquello que se considere necesario para su emisión.

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