Lic. Nathziri Tovar
Abogada egresada con mención honorífica de la Universidad de Guadalajara, con especialización en derecho penal, cuenta con más de 10 años de experiencia en el área legal corporativa y como litigante especialmente en el ramo fiscal, laboral y penal, su trabajo le ha permitido asesorar proyectos startup y colaborar con empresas nacionales e internacionales en verificaciones de cumplimiento normativo, debida diligencia, KYC, derecho societario y marcas y patentes, fundadora de las marcas El Detallito y Tovara Natural

Dentro de los grandes negocios conocidos de los corredores de bolsa tanto de la Mexicana como la de Wall Street es la compra y venta de acciones y otros instrumentos bursátiles. ¿En qué consiste este negocio? y ¿cuáles son sus riesgos?, hoy hablaremos sobre esto.

Un corredor de bolsa es aquella persona o empresa que realiza inversiones o transacciones en los mercados financieros por encargo de sus clientes y percibe una comisión por ello. También se le conoce como bróker, agente de bolsa. Pero pon mucha atención ya que no todos los corredores de bolsa operan con transacciones que justamente estén en mercados financieros regulados, por lo que recientemente se destapó una serie de empresas que operaban fuera del marco regulatorio de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) después de descubrir una serie de captaciones de capital fraudulentas, ya que para captar capital públicamente es necesaria la autorización de esta. Pero, el día de hoy no profundizaremos en esto, sino en el cómo hacer de la compra y venta de acciones un negocio redituable y seguro para muchos inversionistas.

Primero aclararemos un par de términos que se suelen utilizar de manera indistinta, sin embargo, no tienen el mismo significado, el término corredor de bolsa o bróker con el de trader, ya que ambos tienen diferencias entre sus funciones: el corredor de bolsa es el intermediario financiero entre el inversor y el mercado, mientras que el trader es el que realiza las operaciones de compra y venta de acciones buscando obtener una rentabilidad por ello. Es decir, este agente en la bolsa estudia los mercados financieros y compra y vende acciones, y para poder operar utiliza la plataforma que el corredor de bolsa pone a su disposición.

Si te interesa comenzar en el mundo de la compra y venta de acciones conocido como mercado de capitales o de renta variable, en donde no prestas dinero, sino que el esquema permite que te conviertas en un socio a través de la compra de sus acciones, participas en utilidades, pérdidas y, algunas veces, cuando se decretan, en dividendos. Esta inversión se considera a largo plazo.  Para comenzar te sugiero acercarte a una Sociedad Operadora de Fondos de Inversión o a una Fintech autorizadas por la CNBV.  Como segundo paso, es evaluar la viabilidad de los proyectos, recuerda que el precio de la acción es irrelevante, lo que importa es la expectativa de crecimiento de las utilidades de la empresa y la valuación de la acción.

Es real que en México son pocas las acciones que tienen una política de dividendos sólida, pero las hay y son una fuente de flujo de efectivo para sus accionistas. Particularmente los Fideicomisos de Infraestructura y Bienes Raíces también conocidos como Fibras son acciones que por regulación tienen que repartir un alto porcentaje de sus utilidades como dividendos. Es una compañía que posee, opera o financia bienes raíces que generan ingresos. Estas empresas agrupan el dinero de varios inversionistas, lo que hace posible que ellos obtengan rendimientos de los movimientos que se hacen en ese sector, evitando la tarea de comprar y administrar las propiedades ellos mismos.

Pon atención a las comisiones, ya que varían entre las casas de bolsa. Si no mueves tus inversiones las comisiones pueden ser poco significativas, pero si tu idea es ser muy activo es importante que pongas atención y compares.

Ahora bien, digamos que ya estás decidido a aportar tu capital a determinado proyecto, pero ¿Cuánto debes poner en la caja de la renta variable o mercado de capitales? Existen muchas teorías y métodos, pero la mejor respuesta podría ser: la parte de tu dinero que no necesitas en el corto o mediano plazos (Ya que los proyectos suelen ofrecerte a mayor plazo mejor rendimiento). Muchas veces la gente confunde el dinero de la bolsa como el dinero que puedes perder y no es así. Es el capital al que debes dar un tiempo para que rinda frutos.

Una fórmula que se suele aconsejar es tomar tu edad y poner ese porcentaje en deuda y la diferencia en variable. Es decir, si tienes 30 años, el 30% a fijo y 70% a variable. Es un buen ejemplo para considerar cómo debes exponerte al riesgo de acuerdo con los años que puedes esperar a que tu inversión en bolsa rinda frutos. Pero una vez más depende de tu caso en particular. Una vez que has asignado el dinero a deuda y renta variable, necesitas hacer una nueva asignación para diversificar adecuadamente el dinero dentro de tus opciones.

La elección de un portafolio adecuadamente diversificado de acciones es uno de los temas más complejos y en lo que se basa el trabajo de miles de administradores de fondos en el mundo. Se requiere de un alto nivel de especialización e información de todos los mercados. Básicamente lo que se busca conseguir es el mayor rendimiento de un portafolio con el menor riesgo posible.

Pero la mayoría de las personas que invierten en bolsa lo hacen eligiendo las acciones de las empresas que consideran las más sólidas y permanentes en la economía. Los resultados son variables.

Tu siguiente opción para la diversificación de la caja de renta variable es que adquieras fondos manejados por profesionales. Desde un solo fondo lograrás tener el suficiente número de empresas para considerar que estás bien diversificado.

Considera que antes de invertir una acción que te ofrece mayor rendimiento puede tratarse de una inversión riesgosa, pero en finanzas se sabe que el riesgo tiene su recompensa y que no hay forma de obtener rendimientos sin correr riesgos.

El riesgo juega en ambos sentidos, si una acción sube mucho es porque también pudo bajar mucho, el mercado pagaba poco por ella, pues estaba consciente de que las cosas podían ir mal. En cambio, una acción segura se paga sobre un precio muy alto y el margen que deja para que su precio se incremente es bajo. Estos pagos a las utilidades futuras esperadas se llaman múltiplos y es importante preguntarlos y comparar con los promedios del sector, del mercado y del país.

Revisemos los errores más frecuentes de cualquier inversionista:

  1. Pensar que el desempeño de una acción, cartera o fondo en el pasado nos va a predecir el desempeño futuro. Y las cosas no son así por el simple hecho de que el buen desempeño de un instrumento ha conseguido que la gente entre y el precio haya subido. Los rendimientos futuros suelen estar en los instrumentos cuyo verdadero valor no ha sido identificado, y que por lo tanto se negocian a precios bajos.
  2. Errores de tipo conceptual. Los inversionistas pueden no tener la preparación suficiente, aplicar mal algún concepto, olvidar ciertos principios, etc. Pueden faltarle datos para la toma de decisiones o no estar lo suficientemente actualizados. El exceso de confianza también es un problema.
  3. Por seguir el corazón, las emociones, por exceso de optimismo o pesimismo, errores emocionales. Los mercados entusiastas de los que nadie para de hablar, la alegría del índice cuando tiene una buena jornada, la apatía y la incertidumbre cuando no hay mucho movimiento y el enojo, las ventas masivas, las promesas de que jamás se volverá a entrar al mercado son sólo reflejos de la misma cara del inversionista. El error consiste en tener expectativas muy altas o irreales del mercado. La mejor imagen es el toro lleno de bríos que adorna la calle de Wall Street. Bien, pues esto es un error. Un inversionista debe ser completamente frio y racional en sus decisiones. Revisa el crecimiento de las economías en las que inviertes, pon una tasa de riesgo a tu dinero, revisa las estimaciones de inflación y de tasas libres de riesgos, y sólo hasta entonces invierte y observa. Tal vez no muy seguido, te evitarás sobresaltos y a menos de que algo muy distinto a lo planeado pase en tu vida o en la economía, no te muevas. Tú tienes un plan, no te equivoques por el nerviosismo a tu alrededor.
  4. Existen periodos en los que el mercado pierde toda la coherencia, la mayoría de las veces se trata de burbujas especulativas derivadas de nuevas situaciones tecnológicas, por ejemplo. Las últimas de nuestros tiempos fueron las empresas punto com. Cuando veas situaciones de euforia piensa que en primer lugar ya llegaste tarde y plantea si es una situación racional. Después de una burbuja especulativa viene una caída del mercado. Lo trágico es que cuando estás en medio de una situación así es muy difícil darse cuenta y no dejarse llevar por los precios que suben y suben, hasta que caen.
  5. Comprar y vender frecuentemente. Simplemente puedes estar pagando muchas comisiones sin dar tiempo a que las inversiones maduren.
  6. Pensar que todo lo sabes y no permitir que te asesoren.
  7. Reaccionar a noticias de corto plazo.

Después de estas recomendaciones respecto a los errores más comunes, es importante antes de comprar una acción, conocer la situación del sector, tanto en lo político como en lo económico. No debemos olvidar que existen muchos analistas expertos que proveen al mercado de análisis que permiten ponernos en contexto sobre la situación alrededor de una acción, como son los factores dentro de una determinada industria, de eventos que pueden afectar negativa y positivamente su valor.

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