Es bien sabido que México es un país en donde la creación de empresas fantasmas con fines ilícitos es algo recurrente.  Evasión al fisco, defraudación fiscal, operaciones simuladas e incluso la realización de actividades con recursos de procedencia ilícita son algunos de los delitos que derivan de estas entidades ilegales.

Y para respaldar lo antes mencionado, Margarita Ríos-Farjat, directora del Servicio de Administración Tributaria (SAT), dio a conocer mediante una conferencia en Palacio Nacional, la situación alarmante por la que atraviesa la Hacienda Pública a raíz de estos actos de corrupción.

Tan solo desde el 2014 hasta el pasado 20 de junio, el SAT ha detectado 8,204 empresas que simulan operaciones a través de la venta de facturas falsas. Se estima que estas empresas han emitido 8.8 millones de comprobantes fiscales, equivalentes a 1.6 billones de pesos.

De acuerdo al informe de la funcionaria, el monto total de las deducciones de estos comprobantes asciende a los 354,512 millones de pesos, cifra que representa el 1.4% del PIB, y por si esto fuera poco, el 60% de estas empresas fantasmas radican principalmente en la Ciudad de México, Jalisco, Nuevo León, Veracruz, Coahuila, Estado de México, Guanajuato, Guerrero y Puebla.

Ríos- Farjat, afirma que este problema tomó fuerza debido al apoyo de funcionarios que estuvieron implicados con las empresas en temas de defraudación. El mes de abril se presentaron  ante la Fiscalía General de la República 28 denuncias en contra de quien actuó como cómplice en el tráfico de facturas y simultáneamente se hicieron revisiones internas en los módulos del SAT. Hoy en día los servidores involucrados han sido separados de sus cargos, hasta que se aclare por completo su situación.

El Poder Ejecutivo prepara una iniciativa para que la emisión de facturas que amparen operaciones simuladas o inexistentes sea considerado como un delito grave.

Print Friendly, PDF & Email

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here