Paola Argote Valencia
egresada de la Licenciatura en Derecho del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, Campus Guadalajara

En concreto, la sustitución patronal consiste en que los derechos y obligaciones que integran las relaciones de trabajo se transmitan, sin modificarse, a un patrón distinto del originalmente facultado y obligado[1]. Como se menciona anteriormente, es la consecuencia de la adquisición total de los elementos funcionales propios de la sustituida, como unidad económico-jurídica, continuando ininterrumpidamente con la actividad que realizaba ésta[2].

Se ha desarrollado en jurisprudencia que el requisito de la continuidad de la actividad económica generalmente se evidencia con circunstancias como que el patrono sustituto siga el desempeño de las actividades del anterior, en los siguientes términos[3]:

  1. Dentro del centro de trabajo
  2. Empleando la misma maquinaria y herramientas
  3. Ocupando ese local
  4. Manteniendo el mismo giro comercial
  5. Sosteniendo la misma productividad

Sin embargo, los elementos mencionados no son indispensables para que se dé la sustitución patronal, sino que son indicativos de la misma. Toda vez que, como requisitos fundamentales, únicamente se consideran: a) la transmisión de una persona a otra de una negociación considerada como unidad económico jurídica; y b) que se empleen las mismas herramientas y bienes con que operaba el patrón sustituido.

Por otra parte, resulta relevante mencionar, que se puede configurar la sustitución patronal aun cuando se transmite parcialmente la entidad jurídica económica que dio origen a la relación laboral, es decir, cuando un nuevo patrón se apropie en su totalidad de una sucursal o agencia de la empresa[4]. Lo anterior, siempre que dicha sucursal sea una unidad económica en sí misma.

Efectos laborales de la sustitución patronal:
La primera y más importante consecuencia de la sustitución de patrón radica en que “no afectará las relaciones de trabajo de la empresa o establecimiento[5]. Esto es, los derechos y obligaciones patronales de las relaciones de trabajo se transfieren, sin cambio alguno, al patrón sustituto. La relación de trabajo continúa inalterada.

La segunda, es la responsabilidad solidaria entre el patrón sustituido y el sustituto que establece el artículo 41 de la Ley Federal del Trabajo:

El patrón substituido será solidariamente responsable con el nuevo por las obligaciones derivadas de las relaciones de trabajo y de la Ley, nacidas antes de la fecha de la substitución, hasta por el término de SEIS MESES; concluido éste, subsistirá únicamente la responsabilidad del nuevo patrón.

El término de seis meses a que se refiere el párrafo anterior, se contará a partir de la fecha en que se hubiese dado aviso de la substitución al sindicato o a los trabajadores.”

Cabe señalar que la solidaridad mencionada se basa exclusivamente en las obligaciones pendientes a cargo del patrón sustituido en el momento de operarse dicha sustitución y no de actos personales posteriores llevados a cabo por el sustituto[6].

Es importante recordar que dentro de un litigio laboral, cuando el trabajador alegue en cualquier etapa del procedimiento de trabajo la existencia de una sustitución patronal y la persona física o moral en su calidad de patrono sustituto niegue tal carácter, a éste corresponderá la carga de la prueba[7], por lo que se recomienda documentar diligentemente la operación.

Efectos fiscales de la sustitución patronal:
Son efectos de carácter fiscal, los relativos a capitales constitutivos, su actualización y los recargos, las multas impuestas en los términos de la Ley del Seguro Social relacionados con los trabajadores en los que opera la sustitución[8]. Así también, las obligaciones de efectuar las aportaciones y enterar los descuentos que establece la Ley del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores[9].

Ahora bien, al respecto, el artículo 290 de la Ley del Seguro Social establece que el patrón sustituido será solidariamente responsable con el nuevo de las obligaciones derivadas de dicha ley, nacidas antes de la fecha en que se avise al Instituto por escrito la sustitución, hasta por el término de SEIS MESES, concluido el cual todas las responsabilidades serán atribuibles al nuevo patrón.

Por su parte, la Ley del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores dispone que el patrón sustituido será solidariamente responsable con el nuevo de las obligaciones derivadas de dicha ley, nacidas antes de la fecha de la sustitución, hasta por el término de DOS AÑOS, concluido el cual todas las responsabilidades serán atribuibles al nuevo patrón.

Es así, que al igual que en materia laboral, serán responsables solidarios el sustituto y el sustituido, con relación al Instituto Mexicano del Seguro Social por seis meses contados desde la presentación del aviso respectivo, y con relación al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, hasta por dos años, pero contados no desde la fecha del aviso sino de aquélla de la sustitución.

En concreto, la principal consecuencia tanto laboral como fiscal de la sustitución patronal es la solidaridad de los patrones sustituto y sustituido por un periodo determinado por la ley que corresponda.

Procedimiento para realizar una sustitución patronal:
Para que opere la sustitución de patrón no es necesaria la conformidad del trabajador, la razón es que, aunque se protege la estabilidad de los trabajadores, al mismo tiempo se tutela el derecho de los patrones de enajenar su empresa[10].

Sin embargo, el artículo 41 de la Ley Federal del Trabajo obliga los patrones a informar al sindicato o a los trabajadores, de sustitución laboral. Este aviso es de suma importancia, al grado que se ha interpretado que su omisión trae como consecuencia la extensión del plazo por el que el patrón sustituido será responsable solidario, a una obligación sin limitación temporal alguna[11].

Aunque la ley no lo exige, siempre recomiendo también presentar el convenio de sustitución ante la Junta de Conciliación y Arbitraje[12], para dejar constancia fehaciente de la fecha en que se dio a conocer a los trabajadores. Toda vez que la autoridad laboral requiere de un medio de prueba que acredite que se haya dado aviso al trabajador de la sustitución, se le haya dado a conocer formalmente que tiene un nuevo patrón y la fecha a partir de la cual se realizó la sustitución[13].

Se deberá asimismo presentar aviso al Instituto Mexicano del Seguro Social[14], dentro del plazo de cinco días hábiles contado a partir de que ocurra el supuesto respectivo, anexando la documentación comprobatoria y presentando, en su caso, los avisos en que se indique la situación de afiliación de los trabajadores.

De lo contrario, podría el patrón sustituido incurrir en infracciones administrativas, o inclusive, en el caso de obtener un beneficio indebido por dicha omisión, podría configurarse el delito tipificado en el artículo 311 de la Ley del Seguro Social:

“Artículo 311. Se impondrá sanción de tres meses a tres años de prisión, a los patrones o sus representantes y demás sujetos obligados que:

(…)

II. Obtengan un beneficio indebido y no comuniquen al Instituto la suspensión o término de actividades; clausura; cambio de razón social; modificación de salario; actividad; domicilio; sustitución patronal; fusión o cualquier otra circunstancia que afecte su registro ante el Instituto y proporcionar al Instituto información falsa respecto de las obligaciones a su cargo, en términos de esta Ley.”

En suma, debe presentarse el aviso a los trabajadores y de preferencia darle fecha cierta al mismo, así como presentar los avisos correspondientes a las autoridades de seguridad social. En el primer caso, la falta de aviso extiende el plazo de la responsabilidad solidaria, en el segundo, su omisión puede dar lugar a sanciones.

En conclusión, al realizar una operación en la que se transmita un negocio en marcha para continuar su explotación, inclusive si se trata de una sucursal, se debe cuidar de cumplir a cabalidad las normas que regulan el procedimiento tanto en el ámbito laboral como fiscal, en específico, presentar los avisos correspondientes y documentar la transmisión para evitar futuras contingencias.

  1. Roberto MUÑOZ RAMÓN. Diccionario Jurídico Sobre Seguridad Social. Instituto de Investigaciones Jurídicas, Serie E, Varios, núm 62. Universidad Nacional Autónoma de México.
  2. SUSTITUCIÓN PATRONAL, CUANDO SE DA LA. Registro: 222205.
  3. SUSTITUCIÓN PATRONAL. CUÁNDO OPERA. Registro: 198603.
  4. SUSTITUCIÓN PATRONAL. CASO EN QUE SE CONFIGURA. TERCER TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEXTO CIRCUITO. Registro: 222733.
  5. Artículo 41 de la Ley Federal del Trabajo.
  6. PATRON SUBSTITUTO. Registro: 806280.
  7. SUSTITUCIÓN PATRONAL. SI LA DEMANDADA SUSTITUTA NIEGA TENER TAL CARÁCTER, A ELLA LE CORRESPONDE LA CARGA DE LA PRUEBA. Registro: 170002.
  8. Artículo 287 de la Ley del Seguro Social.
  9. Artículo 30 de la Ley del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores.
  10. Op.cit. Roberto MUÑOZ RAMÓN.
  11. SUSTITUCIÓN PATRONAL, EXISTE RESPONSABILIDAD SOLIDARIA DE LOS PATRONES SUSTITUTO Y SUSTITUIDO, CUANDO NO SE DA AL SINDICATO O TRABAJADOR EL AVISO CORRESPONDIENTE. Registro: 218375.
  12. Ver artículos 982 y 983 de la Ley Federal del Trabajo.
  13. SUSTITUCIÓN PATRONAL. LA AFILIACIÓN O ALTA DE LOS TRABAJADORES AL INSTITUTO MEXICANO DEL SEGURO SOCIAL NO ES PRUEBA IDÓNEA PARA ACREDITAR QUE SE LE DIO AL TRABAJADOR AVISO DE ELLA. SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO DEL OCTAVO CIRCUITO. Registro: 196346.
  14. Artículo 290 de la Ley del Seguro Social y artículo 16 del Reglamento de la Ley del Seguro Social en materia de Afiliación, Clasificación de Empresas, Recaudación y Fiscalización.
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