Adrián Paredes Cruz
Estudiante de la Licenciatura en Derecho en el Centro Universitario Tonalá «CUT» de la «Universidad de Guadalajara».

Las nuevas tecnologías son un tema que sin duda abarcan diferentes análisis y estimación sobre su impacto en el futuro de las sociedades, pero uno de los más abordados es como estos nuevos inventos, e incluso, como la inserción de robots en las actividades de fabricación de las empresas afectara a los trabajadores, y al estilo de los modelos de los negocios. Aunque esto suene como un relato de ciencia ficción, con el devenir de los años  se ha convertido en una realidad que debemos empezar a tomar en cuenta antes de sorprendernos, mucho se habla de las posibilidades de introducir maquinas o robots a las líneas de producción sustituyendo a la mano de obra de las personas, escuchando voces a favor y en contra, así como sus afectaciones en los individuos como en países enteros.


Obviamente esto genera ventajas competitivas a los empresarios y dueños de líneas de manufactura, ya que a diferencia de las personas, los robots no necesitan ningún tipo de retribución monetaria por su trabajo ni prestaciones sociales, mucho menos seguridad social. Además, no necesitan descansos entre jornadas y vacaciones, sin embargo, este panorama lleno de oportunidades para los negocios puede terminar no también para la mayoría, pues cientos y miles de despidos ocurrirían, y muy posiblemente, estaríamos presenciando una cuarta revolución industrial que afectaría a diversas familias, por lo que algunos expertos señalan la necesidad inminente de establecer límites en el uso de estas en los negocios.

Ejemplos de estos cambios podemos verlos en diferentes regiones del mundo, en donde diversas máquinas están tomando el control de cadenas de producción, incluso en lugares como restaurantes, esto significan grandes cambios para la industria y que de hecho algunas organizaciones y países están tomando medidas legales para regularlas, como la Unión Europea, por ejemplo. También algunos expertos en el campo han dado su opinión sobre el tema, entre ellos encontramos al empresario Elon Musk, quien dentro de una entrevista comento que debemos fusionarnos con las maquinas sino queremos pasar a ser irrelevantes. Y por otra parte, tenemos la opinión del filántropo Bill Gates, quien ha ido un paso más lejos, comentando que los robots tienen que tener  las mismas responsabilidades fiscales como cualquier persona, en una pequeña entrevista para el canal en YouTube® de nombre Quartz (https://www.youtube.com/watch?v=nccryZOcrUg), dónde mencionó que si las compañías tenían planes de reclutar robots para sustituir su fuerza laboral humana, esto representará consecuencias tanto para las personas como para la compañía, ya que están tendrán que pagar los mismos impuestos, todo esto siguiendo una lógica la cual es que al quitar de la ecuación la mano de obra de las personas, las empresas seguirán aumentando sus ganancias, reduciendo costes y aumentando la producción, por lo cual cada robot deberá ser considerado a un mismo nivel, e incluso a uno mayor que al de un trabajador humano. Además, los sistemas de pensiones corren el posible riesgo de no tener los recursos por la reducción de personas trabajadoras que contribuyen para su sostenimiento, por lo que se debe establecer un sistema de recaudación para crear la obtención de fondos para su sostenimiento.

De estos futuros impactos se tiene una idea aproximada de lo que causaran gracias a distintos estudios realizados por expertos internacionales, como es el caso de una investigación realizada por McKinsey Global Institute, en el cual se calcula que, para el año 2030, la quinta parte de la población laboral será sustituida por robots, lo que significa que aproximadamente 800 millones de robots tendrán puestos de trabajos, despojando a millones de empleados de sus labores, según el Foro Económico Mundial, las personas se encontraran con la necesidad de seguir mejorando y aprendiendo nuevas cosas para poder adaptarse a los cambios, ya que con un número tan grande de robots laborando, se necesitaran múltiples manos humanas para que lleven a cabo el mantenimiento respectivo, programarlos y desarrollándolos, pero ¿será suficiente para la demanda que existirá de puestos de trabajo? Es la pregunta que todos nos hacemos.

Estamos en una era en donde los cambios son constantes, y la tecnología es uno de los campos en los que, día a día, se van implementando novedosos métodos para llevar alcanzar nuevos niveles de desarrollo. Las empresas lo ven como una oportunidad para mejorar muchos sectores dentro de sus negocios, e incluso, se ha planteado la idea de que las inteligencias artificiales en un futuro sustituyan a profesionistas de diversos campos, -como médicos, contadores y abogados-, pues se pronostica que se hará la misma tarea en menor tiempo y con una mayor eficacia. Sin embargo, las personas seguiremos siendo indispensables para la realización de distintas tareas, aún con la incorporación de estas nuevas.

Aunque no todas son malas noticias, con estos avances muchas personas podrán dejar empleos que afectaran la salud física y mental, creando la posibilidad de que puedan formar parte en otros trabajos que requieren de la empatía y comprensión humana, como la educación o el cuidado de enfermos o de gente mayor –lo expreso con algunas reservas al respecto-, también es importante que los gobiernos empiecen a crear reglas para regular la inminente llegada de los robots e inteligencias artificiales. Tenemos claras las ventajas que reportará a la industria en términos de eficiencia, coste y calidad. Pero, ¿va a tener un precio? ¿Cuál? ¿Lo podemos pagar? ¿Cómo? Esas son las principales incertidumbres y puntos de discusión para evitar catástrofes en la ocupación laboral de la personas y en las finanzas públicas.

Print Friendly, PDF & Email

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here