Luis Alejandro Casarín López
Licenciado en Derecho por Instituto
Tecnológico y de Estudios
Superiores de Occidente, Maestro en
Derecho Comercial y de la Empresa
por la Universidad Panamericana,
Maestro en Administración y
Dirección de Empresas por el
Instituto Tecnológico y de
Estudios Superiores de Monterrey.

Continuando con ésta brillante colaboración…
https://coem.mx/diferenciacion-la-subcontratacion-la-prestacion-servicios/

Prestación de Servicios Independientes
Ahora bien, una vez habiendo definido y analizado en que consiste una “relación laboral” resulta necesario hacer lo propio respecto del concepto de “Prestación de Servicios Independientes”. Al respecto, en ley no existe una definición expresa de “prestación de servicios”, pero, para lo que interesa, Ley del IVA la considera en la fracción I, de su artículo 14 como: “La prestación de obligaciones de hacer que realice una persona a favor de otra, cualquiera que sea el acto que le dé origen y el nombre o clasificación que a dicho acto le den otras leyes..”, y en su segundo párrafo hace una interesante diferenciación: “No se considera prestación de servicios independientes la que se realiza de manera subordinada mediante el pago de una remuneración, ni los servicios por los que se perciban ingresos que la Ley del Impuesto sobre la Renta asimile a dicha remuneración”. De lo trascrito, se desprende que los elementos de una prestación de servicios, en resumen, son:

  • Toda obligación de hacer, de dar, de no hacer o de permitir asumida por una persona a favor de otra, cualquiera que sea el acto que le dé origen y el nombre o clasificación que a dicho acto le den otras leyes; excepto cuando legalmente se considere como enajenación o uso o goce temporal de bienes.
  • Puede o no ser remunerado
  • No puede ser subordinado

Con lo anterior se corrobora que aun y cuando la prestación de servicios independientes y la relación laboral compartan elementos en común como lo son la remuneración y la prestación de un servicio que puede ser personal; el elemento que los separa y distingue por completo es la subordinación.

Prestación de servicios bajo el régimen de Subcontratación
Todo lo anteriormente expuesto sirve como marco conceptual e introducción para poder entender esta figura, que por sus características podría ser confundida con los dos conceptos anteriormente analizados, ya que contiene elementos de ambos, por lo que es conveniente dirigirnos a la fuente, al artículo 15-A de la LFT:

“El trabajo en régimen de subcontratación es aquel por medio del cual un patrón denominado contratista ejecuta obras o presta servicios con sus trabajadores bajo su dependencia, a favor de un contratante, persona física o moral, la cual fija las tareas del contratista y lo supervisa en el desarrollo de los servicios o la ejecución de las obras contratadas.

Este tipo de trabajo, deberá cumplir con las siguientes condiciones:

  1. No podrá abarcar la totalidad de las actividades, iguales o similares en su totalidad, que se desarrollen en el centro de trabajo.
  2. Deberá justificarse por su carácter especializado.
  3. No podrá comprender tareas iguales o similares a las que realizan el resto de los trabajadores al servicio del contratante.

De no cumplirse con todas estas condiciones, el contratante se considerará patrón para todos los efectos de esta Ley, incluyendo las obligaciones en materia de seguridad social.”

Al respecto, tenemos que la redacción de este artículo es desafortunada al indicar que la prestación de servicios bajo el régimen de subcontratación existe cuando hay “fijación de tareas” y “supervisión” por parte del contratante al contratista, sin especificar si por contratista se debe de entender la persona física o moral con quien el contratante tiene una relación comercial, o si por contratista se debe de entender a los trabajadores del contratista quienes prestan directamente los servicios al contratante y es precisamente en este punto donde existe la mayor confusión respecto de la naturaleza de esta relación; siendo posibles dos interpretaciones:

Primera interpretación: Que el contratante fije tareas y supervise al contratista, entendiendo a este último como la persona física o moral, patrón de los trabajadores con los que se presta el servicio. Suponiendo que esta interpretación sea la correcta, tenemos que cualquier prestación de servicios podría ser considerada subcontratación.

Segunda Interpretación: Que el contratante fije tareas y supervise al contratista, entendiendo a este último como los trabajadores con los que se presta el servicio. Con esta interpretación el artículo adquiere pleno sentido ya que, de no cumplirse con los requisitos establecidos, el contratante se consideraría patrón de los trabajadores del contratista.

De la interpretación sistemática de las normas laborales[1], podemos concluir que la prestación de servicios bajo el régimen de subcontratación, es aquella en la cual el contratista presta servicios mediante trabajadores propios pero que también están subordinados al contratante quien es quien dirige, supervisa y fija las tareas de los mismos. Esta interpretación encuentra eco en dos ejecutorias de la Suprema Corte de Justicia de la Nación[2] (SCJN) que al resolver sobre la constitucionalidad del artículo en análisis de la LFT señaló: “En la subcontratación, el trabajador se sitúa bajo una doble subordinación: a la empresa que constituye el lugar donde se realizan las tareas, a cuyas reglas de organización se subordina por un lado, y a la empresa que lo contrata en forma directa, con la cual establece su dependencia contractual. En este caso, el trabajador es contractualmente independiente de la empresa usuaria de su trabajo pero subordinado a la organización del trabajo fijado por ésta”. Como se puede observar, la Corte indica que son los trabajadores quienes se encuentran subordinados tanto al contratista como al contratante bajo esta modalidad de prestación de servicios y por tanto es lógico concluir que la interpretación adecuada del primer párrafo del 15-A de la LFT es la segunda, es decir, que el contratante fija las tareas y supervisa a los trabajadores del contratista[3].

Como se puede observar de los criterios jurisprudenciales referidos, corresponde al contribuyente demostrar si en su caso en concreto se actualiza ya sea una prestación de servicios independientes o una prestación de servicios bajo el régimen de subcontratación y señala que existe una distinción entre la prestación de servicios bajo el régimen de subcontratación que cumple los requisitos del 15-A de la LFT (regular) y la prestación de servicios bajo el régimen de subcontratación que no cumple los requisitos indicados (irregular).

Distinción entre la prestación de servicios independientes y la prestación de servicios bajo el régimen de subcontratación
Partiendo de la premisa de que no toda prestación de servicios es subcontratación y que, en este contexto, existen dos tipos de prestación de servicios:

  1. La prestación independiente
  2. La prestación de servicios bajo el régimen de subcontratación

Al respecto, tomando en cuenta las consecuencias establecidas en el último párrafo del multicitado 15-A de la LFT consistente en que en tratándose de prestación de servicios bajo el régimen de subcontratación donde no se cumpla con los requisitos establecidos, el contratante se considerará patrón de los trabajadores del contratista; así como las consecuencias fiscales que a esta determinación le está dando el SAT consistentes en rechazar la deducción del gasto y el acreditamiento del IVA; resulta importante hacer la distinción entre los dos tipos de prestación de servicios.

Conclusiones
Como se puede apreciar del análisis sistemático de las normas y preceptos involucrados realizado anteriormente, tenemos que la figura de prestación de servicios bajo el régimen de subcontratación laboral como está definida en la LFT es ambigua, por lo que existe una necesidad de una interpretación clara y objetiva de dicho concepto para diferenciarlo de la prestación de servicios independientes. Nuestra postura, tiene como base una interpretación lógica y teleológica del 15-A de la LFT y demás normas que la complementan, en el sentido de que el trabajador del contratista se encuentra bajo una doble subordinación, primero, al contratista, y luego al contratante, quien les fija las tareas y los supervisa.

Esta subordinación, constituye el elemento clave para distinguir la prestación de servicios independientes de aquella que se presta bajo el régimen de subcontratación; por lo que al momento de presentarse una situación en la que se tenga que diferenciar una prestación de servicios de una subcontratación, es necesario plantearse las preguntas y seguir el camino establecido en el diagrama de flujo ya expuesto. De esta forma podemos distinguir si una prestación de servicios es independiente o bajo el régimen de subcontratación y en su caso determinar si es necesario el cumplimiento de los requisitos establecidos en las normas fiscales y, de ser necesario, nos da las bases para plantear la defensa del contribuyente para el caso de que a criterio de la Autoridad Fiscal la relación auditada se considere como subcontratación laboral cuando en realidad se trata de una prestación de servicios independientes.

* Este artículo es una versión abreviada. El texto completo del mismo puede ser consultado en www.coem.mx

  1. Ver también artículos 15-A de la Ley del IMSS y 29-BIS de la Ley del INFONAVIT
  2. Ejecutorias de los Amparos en Revisión 206/2015 y 244/2015 resueltos por la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
  3. Décima Época Registro: 2009830, Segunda Sala, Tesis: Aislada; Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Libro 21, Agosto de 2015, Tomo I, Tesis: 2a. LXXXIV/2015 (10a.) Página: 1201 Rubro: SUBCONTRATACIÓN LABORAL. EL ARTÍCULO 15-A DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO NO VIOLA EL PRINCIPIO DE SEGURIDAD JURÍDICA. 10ª. Época; Plenos de Circuito; Gaceta S.J.F.; Libro 32, Julio de 2016; Tomo II; Pág. 1581. PC.III.A. J/18 A (10ª.) Rubro: PRESTACIÓN DE SERVICIOS INDEPENDIENTES. PARA DETERMINAR SI LA SUBCONTRATACIÓN DE PERSONAL ACTUALIZA O NO EL SUPUESTO EXCLUYENTE DE ESA FIGURA, GRAVADA POR EL IMPUESTO AL VALOR AGREGADO, PREVISTO EN EL PENÚLTIMO PÁRRAFO DEL ARTÍCULO 14 DE LA LEY RELATIVA, ES NECESARIO ACUDIR AL NUMERAL 15-A DE LA LEY FEDERAL DEL TRABAJO.
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