Adrián Alfonso Paredes Santana
Licenciado en Contaduría Pública y
en Derecho por la Universidad de Guadalajara;
Maestro en Impuestos por el Instituto de Especialización para Ejecutivos, S.C.; Diplomado en Estudios Avanzados y Doctorando en Derecho Administrativo por la Universidad San Pablo CEU Madrid y catedrático de la Universidad Panamericana y del Instituto de Especialización para Ejecutivos, S.C. Twitter: @RCEmx

El 18 de marzo de 2010 se publicó en Estados Unidos de América el Foreign Account Tax Compliance Act, conocida por sus siglas como FATCA, es parte del Hiring Incentives to Restore Employment Act, por medio del cual el Gobierno recabaría información de instituciones financieras extranjeras de cuentahabientes, tanto residentes como ciudadanos americanos, para eliminar la evasión fiscal, forzando a los residentes fiscales a pagar impuestos y cumplir sus obligaciones impositivas respecto de sus ingresos obtenidos fuera de su país.

Su implementación y adopción empleo un sistema muy sencillo, retener parte de la operación solicitada sino forma parte de la red, estos es, sólo las operaciones internacionales entre bancos que cumplan con la identificación de titular de la cuenta quedan libres de esa diminución. Con esto se les obliga a identificar y proporcionar información de sus cuentahabientes, así se puede identificar su nacionalidad, especialmente la buscada por ese país, a los estadounidenses. El monto de la retención por no realizar este análisis diligente que arroje como resultados de identificación plena de sus cuentahabientes, en especial su nacionalidad, se encontraría sujeta a una tasa del 30%.

El principal impedimento en aquellos años fue el «secreto bancario», por lo que el Gobierno americano busco llevar acuerdo con los principales países, aquellos principalmente que tiene cuenta de estadounidenses. Por nuestra parte, de conformidad con el acuerdo celebrado con los Estados Unidos de América, las autoridades mexicanas tomaron acción para que las institucionales bancarias mexicanas comenzaran con el armado diligente de los expediente de todos los cuentahabientes, así está en posibilidad de llevar a cabo cada mes de septiembre un intercambio de información recíproco, que se tenía planeado arrancará en 2013, pero no fue hasta 2015 respecto a las operaciones bancarias registrada del 1 de enero al 31 de diciembre de 2013, sobre los titulares de cuentas bancarias cuyo importe supere $50,000.00 dólares. Para efectos del FATCA se consideran como instituciones financieras todo el sistema quedando fuera organismo como Nacional Financiera, S.N.C. (NAFIN), Banco Nacional de Comercio, S.N.C. (BANCOMEXT), Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, S.N.C. (BANOBRAS), Sociedad Hipotecaria Federal, S.N.C.(SHF), Financiera Rural y el Banco Central (BANXICO), entre otros.

La información base del intercambio es el nombre del titular de la cuenta, número de identificación del inversionista, saldo promedio de la cuenta al final de año, monto bruto de los intereses percibidos, entre otros datos. En su inicio, respecto de la correspondiente a 2013, los bancos estadounidenses deben informar los intereses que superen los 10 dólares generados por las cuentas bancarias de ciudadanos de los países que tienen acuerdos impositivos con su país, que  aproximadamente son 77 países, por mencionar algunos Reino Unido, España, Dinamarca, Costa Rica, República Dominicana, Honduras, Panamá, Perú y Venezuela, México y  Suiza.

Es claro que FATCA es un tema sumamente representativo en la situación fiscal de contribuyente mexicanos con cuentas en los Estados Unidos de América, tomando en cuenta la información proporcionada a las autoridades fiscales y que por su facilidad al ser automático, lo que sin lugar a dudas dará mayores elementos para fiscalizar respecto de los ingresos generados por inversiones fuera del país.

Llegando abril, mes las declaraciones de las personas físicas, toma de nueva cuenta más relevancia, por eso es importante solicitar la información a los bancos en extranjero para proporcionárselos a su contador para que tomar en cuenta en la determinación de sus ingresos anuales. De lo contrario,  conllevará a la imposibilidad a la que se enfrentaran los contribuyentes que no hubieran declarado este tipo de ingresos de seguirse manteniendo en anonimato, lo cual no será por mucho tiempo, es lógico ante una globalización y un big data más avanzado que llegará en día que se tendrá identificada cada cuenta, debiendo en consecuencia cumplir con sus obligaciones fiscales.

Finalmente les recomiendo, si es una persona física residente en México y tiene cuentas bancarias o de inversión en Estados Unidos, proporcione toda la información generada para que tome las medidas necesarias para asegurarse del correcto reconocimiento de los ingresos generados por medio de esas cuentas.

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