Arturo Accio Paredes Santana Licenciado en Contaduría Pública, Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho por la Universidad de Guadalajara; actualmente, es socio de la firma de consultoría “ASMX Group”.

Las actas administrativas laborales elaborados por el patrón son documentos en los que se contiene las declaraciones de las personas que desempeñan un papel dentro de las relaciones laborales, contienen declaraciones de hechos o situaciones, con la manifestación de los comparecientes y de testigos, firmadas por los que intervinieron.

De su contenido se desprenderá elementos para sancionar a un trabajador, si así lo permite el reglamento interior de trabajo o el contrato colectivo, o bien, para rescindir el contrato con el  trabajador,  siempre y cuando, sé este ante el caso de haber cometido una falta que según la Ley Federal del Trabajo (LFT) sea suficiente para su despido justificado.

En la práctica es común su aplicación como parte del proceso disciplinario hacia los colaboradores en un centro de trabajo, respecto a aquellos que no da cumplimiento a las obligaciones derivadas de la relación de trabajo. Sirven como constancia de las acciones u omisiones en las incurra un empleado, durante el desarrollo de sus actividades y que repercuten en el curso normal de la relación laboral; por lo que, forman parte de los expedientes de cada trabajador.

Se debe considerar que, cuando están reguladas en los reglamentos interiores de trabajo o los contratos colectivos de trabajo, en caso de ir a juicio, tanto la defensa del trabajador, los tribunales laborales van a revisar minuciosamente, si se trata de un procedimiento regular con el respeto al procedimiento para su elaboración. Son documentos privados conformantes de la investigación administrativa interna sobre una conducta específica de un empleado; es el antecedente para la imposición de la medida disciplinaria que se tenga determinada para tal efecto; aun cuando estos documentos no están regulados como tal por la legislación laboral. Pero, ¿quiénes deben intervenir?, lo ideal serían los siguientes:

  • El patrón, su apoderado o los representantes patronales, o la persona que determine el reglamento interior de trabajo o contrato colectivo.
  • El o Los trabajadores que participaron en el suceso.
  • Los testigos de los hechos que se imputan al o los involucrados o los testigos que dan constancia de lo sucedido al levantar el acta administrativa.
  • Las personas que sin ser trabajadores pudieron intervenir en el acta administrativa, que son los terceros vinculados a los procesos de las relaciones de trabajo en las empresas.
  • Los representantes de los trabajadores, o del sindicato y los representantes patronales que determinen el reglamento interior de trabajo o los contratos colectivos.

Debemos tener presente que las disposiciones disciplinarias, así como los procedimientos para su aplicación deben estar previstos dentro del reglamento interior de trabajo; por lo cual resulta sumamente importante, a fin de que el patrón no vulnere los derechos de sus trabajadores, en cuanto hace a la aplicación de correctivos o sanciones, y además, se encuentre debidamente depositado; y para finalizar, no se debe olvidar que el infractor tiene derecho a ser oído previo a la aplicación de una sanción, lo cual debe hacerse constar en su contenido.

La LFT dispone en su artículo 1001 que puede imponerse una sanción por el equivalente de 50 a 500 veces el valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), cuando una empresa viole las normas contenidas en el reglamento interior de trabajo, por lo que las medidas disciplinarias que sean aplicadas a los subordinados deben estar debidamente establecidas dentro de su contenido.

Es interesante considerar lo que la jurisprudencia ha sentado en cuanto a lineamientos respecto de las actas administrativas:

  • Las actas administrativas por regla general deben ser ratificadas en juicio ante las autoridades laborales, la ratificación debe ser hecha por las personas que intervinieron, con especial relevancia la de los testigos.
  • Si el trabajador admite haber cometido la falta, no hay necesidad de pedir la ratificación de las personas que intervinieron en su elaboración.
  • Si tienen su fundamento en un contrato colectivo o en un reglamento interior de trabajo deben de observarse todas las formalidades establecidas, si no se cumplen no sirven.
  • Su depósito ante los tribunales laborales únicamente es necesario, si está previsto en el contrato colectivo o reglamento interior de trabajo.
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1 Comentario

  1. Excelente aportación , hay mucha confusión por parte de nosotros alumnos de diferentes carreras sobre el tema y también como trabajadores sobre el uso de esta acta ante tribunales.

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