Adrián Alfonso Paredes Santana
Licenciado en Contaduría Pública y
en Derecho por la Universidad de Guadalajara; Maestro en Impuestos; Diplomado en Estudios Avanzados
en Derecho Administrativo por la
Universidad San Pablo CEU Madrid y catedrático de la Universidad Panamericana y del Centro de Estudios del Derecho de la Empresa «CEDE»
Twitter: @RCEmx

El éxito de alguna personas, sean conocidos o amigos, siempre cabe la pregunta ¿cómo lo hizo? ¿cómo lo logró? Pero, antes de continuar  es importante definir en nuestra mente que es éxito, pues es un aspecto muy abstracto y sobre todo subjetivo. A manera profesional, siempre lo traducimos en el crecimiento de las firmas, la vida social de los integrantes, los vehículos, etcétera. Por otro lado, cuando lo vez en los personal, lo concibes en el desarrollo como individuo, su unión familiar, entre otras realizaciones.

En fin, cada uno tiene una idea diferente del mismo concepto, en lo personal me quedo con una famosa cita: “el éxito es cuando la oportunidad y la preparación coinciden”, es un momento de conjunción de ambas que, efectivamente, sólo así se puede lograr cerrar una buena alianza o un gran contrato; pues piensa, cuando eres un erudito en la materia que te apasiona y te encuentra encerrado y asilado, cual ermitaño, nadie o muy pocos tendrán la fortuna de conocerte y saber de capacidad; mientras, por otro lado, cuando eres una persona muy sociable, pero con una carente falta de preparación, siempre serás un gran amigo, pero no te tomaran en cuenta para algún asunto o prestación de servicios.

Es bueno saber, que para unos, éxito es formar una carrera profesional que permite ganar dinero, pero, eso no es todo en la vida; para otros se traduce en la posibilidad de dedicar todo su tiempo a lo que les apasiona, sea ser abogado o practicar golf. Aunque, en lo personal, el éxito es estar bien consigo mismo y gozar de una vida familiar plena.

Ahora, sin más desvío me enfoco al tema, en diversas lecturas o podcast observo que las personas exitosas comparten rasgos y habilidades en común, unos lo aplican de una manera y otros le dan su matiz personal, lo que les lleva a obtener lo que querían, sea lo que fuere. Aplicado en el marco de los servicios profesionales.

Es curioso, todos compartimos algo en común, un título académico de la misma formación, entonces, ¿por qué algunos destacan, y otros viven su vida profesional normal y aunque buscan tener éxito en su carrera profesional no lo consiguen? Partamos que la cantidad de títulos o grados no es una razón, obviamente. Desde hace algunos años, más con esta situación de emergencia sanitaria y crisis económica que estamos viviendo, se sabe que más que los conocimientos, lo que nos permite tener la vida que queremos es nuestro carácter, esa es nuestra fortaleza, también el autoconocimiento; y en general como combinamos todas para formar nuestro perfil; y el gran diferenciador son los valores y habilidades.

Nadie nace exitoso o fracasado, ni mucho menos se tiene una vida completa en estos estados, se deben tomar como son simples estadios que nos forman, cuenta mucho el carácter de la persona, pues, una amarga situación puede quedar como una anécdota o acumularse como experiencia. Es obvio que todos nacemos con rasgos de personalidad propios, pero no necesariamente serán permanentes, se pueden cambiarse. El hábito de tomar algunas clases o lecturas, por ejemplo, de artes o ciencias, esto adiciona y llega a influir en nuestra percepción y ejercicio profesional.

Es muy común cuando no salen o se obtiene los resultados esperados, muchas veces no hacemos nada para revertir la situación, quedándonos “cruzados de brazos” y anclados en la frustración. En lo personal, quienes me conocen, saben lo que golpes de la vida que he sufrido, y en varias ocasiones me quedaba inmóvil, no por indiferencia, literal fue miedo, y sé que se me presentarán más, pero he aprendido a cambiar mis inseguridades tomando cada mal paso como experiencia y formadora de carácter, y siempre volveré a intentarlo nuevamente. No me considero un profesional éxitos, pero sí, un profesional apasionado de mi trabajo. Estas palabras personales las expongo con la intención mostrar vivencias, y transmitir la emociones vividas, sé que algunos las han resulta muy bien, y otros pueden sentirse frustrados, y a ellos se las dirijo, nada es para siempre.

Por otro lado, debes enfrentar al más duro juez, a tu propia autocensura, y dejar a un lado: “no soy capaz…”, “esto no se me da bien…”, por ejemplo; será una lucha constante. Lo que debemos hacer es asignarnos capacidades y resaltar nuestras virtudes.

Volvamos al inicio del artículo, ¿Cómo se logra ser exitoso? En mi opinión la respuesta es obvia, sal de tu zona de no confort, identifica cuáles son tus objetivos y pon en marcha el motor del cambio. ¡Nunca, pero nunca! Pongas excusas, grábate esto: ¡no existe el momento perfecto! ¡Nunca se tiene tiempo! Así que, tú decide.

El proceso para tener la vida profesional deseada no es tan difícil, se requiere valor y la voluntad de hacer los cambios necesarios. Si tenemos la intención y las ganas de mejorar, siempre hay un camino. Te recomendó que dentro de tu desarrollo profesional agregues actividades, cursos y tomes consultoría de formación personal, profesional y empresarial, estas son herramientas que le darán muchos beneficios, aprenderás a ver lo que no veías, abrirá tu mente con nuevos  conocimientos y, sobre todo, y te lo aseguro, sabrás el cambio de rumbo que tienes que hacer para cambiar el rumbo de tu vida personal y profesional, encontrarás la felicidad que tú buscas.

Recuerda, cuando estamos bien y en paz con nosotros mismos, todo nuestro entorno cambia, aparenta siempre estar a nuestro favor y vemos mejor las oportunidades.

Print Friendly, PDF & Email

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here