Adrián Alfonso Paredes Santana
Licenciado en Contaduría Pública y
en Derecho por la Universidad de Guadalajara; Maestro en Impuestos; Diplomado en Estudios Avanzados
en Derecho Administrativo por la
Universidad San Pablo CEU Madrid y catedrático de la Universidad Panamericana y del Centro de Estudios del Derecho de la Empresa «CEDE»
Twitter: @RCEmx

La situación actual exige la implantación de mejores prácticas corporativas que permitan a las organizaciones preservar la integridad de sus patrimonios e incrementar su valor. Tenemos mediante ordenanza legal de la Ley del Mercado de Valores, dos comités de requerimiento mínimo para el Consejero de Administración, el de “prácticas societarias” y el de “auditoría”; y además, en el “Código de Principios y Mejores Prácticas Corporativas” se contemplan como necesidad su existencia dentro de su estructura orgánica.

Dentro del Consejo de Administración encontramos al comité de auditoría, como el grupo de supervisión clave de los auditores internos, es una parte fundamental para asegurar que la organización cuente con procesos fuertes, controles internos adecuados y eficaces, especialmente los relativos a la independencia, gestión de riesgos, cumplimiento normativo, integridad corporativa, ética, entre otros.

El Comité evalúa la gestión de los responsables de la administración de la entidad para actuar consecuentemente de forma preventiva respecto a los riesgos inherentes al negocio, y reactiva ante lo eventuales. Para lograr esto, es importante que se cerciore de que el control interno se cumplan, además de los mecanismos de seguridad sobre todos los recursos, tanto humanos, materiales, financieros, así como los reportes de la situación financiera.

Para cumplir con los ordenamientos regulatorios respectivos, el Comité de Auditoría debe tener acceso ilimitado y sin restricción, a la información que se relaciona con la gestión de la entidad; teniendo plena libertad de solicitar cualquier documentación o informe que considere necesaria, para llevar a cabo una acción preventiva o establecer la solución de una deficiencia, pero también, toda aquella que se relacione para verificar el cumplimiento de las normas internacionales de información financiera o del marco normativo aplicable a la entidad.

Las funciones del comité de auditoría que se consignan a continuación son las más conocidas y aceptadas:

  • Responsable de la selección, designación, evaluación, compensación,  supervisión y cese de auditores externos e internos.
  • Confirmar el estatuto de auditoría interna y su plan de actividades, así como sus recursos.
  • Asegurar la independencia de la actividad de auditoría externa e interna.
  • Recibir informes resumidos de los trabajos de auditoría interna, sus recomendaciones y las medidas tomadas por la administración para ser implementadas.
  • Adoptar procedimientos para el manejo de reportes relacionados con asuntos contables o de auditoría.
  • Evaluar conjunto de riesgos, oportunidades y retos de la entidad.
  • Valorar la efectividad del control interno.
  • Proporcionar al consejo de administración una opinión independiente y profesional, sobre el control interno y la auditoría externa e interna.
  • Establecer un canal de comunicación entre los miembros de la dirección, la auditoría interna y la auditoría externa.

El rol del comité de auditoría se está expandiendo en todo el mundo, incluyendo la supervisión de los mecanismos de denuncia interna, la gestión de riesgo, las transacciones entre partes relacionadas y verificar el cumplimiento normativo en la actividad inherente de la entidad.

No lo olvides, su efectividad y transparencia requiere que sus integrantes sean independientes de la empresa u organización en donde prestan servicios, que tengan amplia experiencia en el área financiera, de auditoría y de control interno, que tengan la capacidad para conocer y supervisar los procesos de gestión de los negocios, de riesgos y de control interno.

Finalmente, una recomendación es que las organizaciones deben implementar las prácticas de buen gobierno, y de inmediato conformar un comité de auditoría, no solamente por cumplir con las leyes y recomendaciones, sino por obtener los beneficios que otorga su funcionamiento, pues ello conlleva a un sano cambio cultural en la organización, tomando en cuenta que eso distinguirá a la entidad como una de transparencia y cumplimiento, además de que será siempre tranquilidad ante los terceros que con se relacione, ganando prestigio y destacando por su reputación corporativa.

Print Friendly, PDF & Email

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here