Arturo Accio Paredes Santana Licenciado en Contaduría Pública, Licenciado en Derecho, Maestro en Derecho por la Universidad de Guadalajara; actualmente, es socio de la firma de consultoría “ASMX Group”.

De inicio debemos dejar ante que circunstancia un contribuyente deja de cumplir con los requisitos del régimen, y por tanto debe abandonarlo. De acuerdo con el artículo 112 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR) establece como causales del abandono del Régimen de Incorporación Fiscal (RIF), cuando:

  • Se rebasen los ingresos de dos millones de pesos; o
  • No se presenten declaraciones bimestrales dos veces en forma consecutiva, o en tres ocasiones durante un lapso de seis años.

En estos casos deben cambiar automáticamente al régimen de actividades empresariales y profesionales, también conocido en el medio como régimen general de ley, y no podrán de nueva cuenta tributar en el RIF.

Pero, cuando a la salida del régimen se tiene un exceso de deducciones, ¿se dará el tratamiento de pérdida fiscal en el régimen de las actividades empresariales y profesionales? Por lo que debemos acudir a la regla 3.13.20 de la Resolución Miscelánea Fiscal, la cual señala que para los efectos del artículo 111, séptimo y último párrafos, y 112, segundo y tercer párrafos de la LISR, cuando las deducciones sean mayores a los ingresos percibidos del periodo, la diferencia que resulte se considerará como deducción; la cual podrá aplicarse en los periodos siguientes hasta agotarla, sin que de su aplicación pueda generarse una pérdida o saldo a favor alguno, precisando que, aun y cuando esto sea ante el cambio de régimen al de actividades empresariales y profesionales.

Entonces, a manera de conclusión, no se trata ni tiene los efectos de una pérdida fiscal, sino como una deducción la cual se tomará en cuenta en cada pago provisional hasta agotar su importe.

Print Friendly, PDF & Email

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here