Adrián Sachiel Paredes Cruz
Estudiante de Derecho, en el Centro Universitario Tonalá, de la Universidad de Guadalajara. Pasante del área corporativa del la firma «PVE Consultores»

De conformidad con el artículo 422 de la Ley Federal del Trabajo (LFT), el Reglamento interior de Trabajo (RIT) es el conjunto de disposiciones obligatorias para trabajadores y patrones en el desarrollo de los centro los trabajos, que buscan regular la relación entre ambas partes, los colaboradores con los empleadores. No se ocupan de normas de orden técnico y administrativo encaminadas a la ejecución de los trabajos.

El objetivo principal de un reglamento es mantener una relación laboral cordial, estructurada y ordenada. También lo es eliminar o en su caso regular las conductas dentro de la empresa para buscar la productividad y el logro de los objetivos.

Este documento enlista los acuerdos y reglas a seguir mientras se labora para una empresa, exceptuando las normas de orden técnico y administrativo para la ejecución de los trabajos. Siempre es recomendable tener un RIT, solo en determinados casos será obligatorio:

· Del sector comercial que tengan contratados a más de 5 empleados;

· Empresa industrial con al menos 10 trabajadores; y

· En el sector agrícola con más de 20 trabajadores.

Lo cierto es que cada reglamento es redactado en función de las actividades desarrolladas, el giro o el ámbito en el que se desenvuelven, de acuerdo con el artículo 423 de la LFT, debe al menos las  especificaciones que enlistamos a continuación:

I.        Horas de entrada y salida de los trabajadores, tiempo destinado para las comidas y períodos de reposo durante la jornada;

II.       Lugar y momento en que deben comenzar y terminar las jornadas de trabajo;

III.     Días y horas fijados para hacer la limpieza de los establecimientos, maquinaria, aparatos y útiles de trabajo;

IV.     Días y lugares de pago;

V.      Normas para el uso de los asientos o sillas a que se refiere el artículo 132, fracción V;

VI.    Normas para prevenir los riesgos de trabajo e instrucciones para prestar los primeros auxilios;

VII.  Labores insalubres y peligrosas que no deben desempeñar los menores y la protección que deben tener las trabajadoras embarazadas;

VIII. Tiempo y forma en que los trabajadores deben someterse a los exámenes médicos, previos o periódicos, y a las medidas profilácticas que dicten las autoridades;

IX.   Permisos y licencias;

X.    Disposiciones disciplinarias y procedimientos para su aplicación. La suspensión en el trabajo, como medida disciplinaria, no podrá exceder de ocho días. El trabajador tendrá derecho a ser oído antes de que se aplique la sanción; y

XI.  Las demás normas necesarias y convenientes de acuerdo con la naturaleza de cada empresa o establecimiento, para conseguir la mayor seguridad y regularidad en el desarrollo del trabajo.

Dentro de su contenido adicionalmente se puede añadir distintas normas para organizar al personal de acuerdo con las características de las actividades desempeñadas.  Por ejemplo, una empresa desarrolladora de softwares, puede incluir una norma de confidencialidad obligatoria, adicional a la de sus contratos individuales de trabajo, para aumentar la protección de los resultados y avances.

Si se estructura un buen RIT, se podrá generar un control adecuado sobre la organización, mejora la gestión en el manejo de personal y como consecuencia, se logra un desempeño dentro de sus actividades.

La importancia de contar con un RIT en los centros de trabajo se debe a que es una obligación de la LFT; por lo tanto, es dar el cumplimiento laboral correspondiente; y además, independientemente porque:

·  Da mayor claridad acerca de su proceder dentro del centro de trabajo;

·  Otorga mayor control sobre la organización;

·  Promueve procedimiento para evitar o reducir riesgos y procura un ambiente seguro;

·  Entre otros.

Tal y como lo señala el artículo 424 de la LFT, el RIT se formulará por una comisión mixta de representantes de los trabajadores y del patrón, estando ambas partes de acuerdo, cualquiera de estas, dentro de los ocho días siguientes a su firma, lo depositará ante la Junta de Conciliación y Arbitraje. El cual surtirá efectos a partir de la fecha de su depósito.

La elaboración no es una actividad que se dé por concluida de forma inalterable,  sino que debe irse actualizando cada determinado tiempo, en lo personal recomiendo que sea cada dos a tres años máximo. Para lo que se convocará a la Comisión Mixta para evaluar su modificación, o en su defecto la continuidad del existente.

Para que todos puedan consultar su contenido, es importante que se imprima y distribuya entre sus equipos. Además, existe la obligación de colocar el documento en lugares públicos y visibles dentro del centro de trabajo.

Como lo puede apreciar estimado lector, contar con un RIT bien elaborado trae múltiples beneficios dentro de su empresa, tanto para los patrones como para los colaboradores, por lo que, aunque no se encuentre obligado a tener uno, siempre contar con éste permite mayor claridad en la relación entre sus colaboradores.  No debemos dejar pasar la oportunidad de tener una mejor organización y lograr resultados óptimos en conjunto.

Print Friendly, PDF & Email