Adrián Alfonso Paredes Santana
Licenciado en Contaduría Pública y en
Derecho por la Universidad de
Guadalajara; Maestro en Impuestos por
el Instituto de Especialización para
Ejecutivos, S.C.; Diplomado en Estudios
Avanzados y Doctorando en Derecho
Administrativo por la Universidad
San Pablo CEU Madrid y catedrático de la
Universidad Panamericana y del Instituto
de Especialización para Ejecutivos, S.C.

Derivado del plan de acciones Base Erosion Profit Shifting, mejor conocido por sus siglas en inglés BEPS, se ha logrado alcanzar trazar el camino para un mejoramiento en la tributación internacional, con un plan para reducir la brecha existente en la deficiente redacción de la mayoría de Convenios o Tratados para Evitar la Doble Tributación, mediante la cual abusaron muchas empresas, principalmente transnacionales, para sujetarse a jurisdicciones de nula o poca carga impositiva, o bien, ubicarse en un supuesto de «no residencia», esto es, que en ninguno de los Estados involucrados en sus operaciones presenten recaudación impositiva. La acción número 15, tiene como objetivo la creación del «Convenio Multilateral para Aplicar la Medidas Relacionadas con los Tratados para Prevenir la Erosión de las Bases Imponibles y Traslado de Beneficio», con el objetivo de erradicar tales conductas y cubrir a los convenios o tratados existentes en sus fallas o vacíos legales. También, con sus disposiciones se pretende resolver las controversias sobre forma de interpretación, incluso, contempla soluciones mediante arbitraje obligatorio y vinculante para los Estados firmantes, minimizando, ulteriormente el riesgo de doble imposición e incrementando la seguridad jurídica en materia tributaria a los involucrados.

BEPS afectará a más de 1,100 convenios fiscales en todo el mundo, estamos ante un hito internacional, pues es una drástica transformación de la forma en que se modifica el contenido y la redacción de instrumentos impositivos internacionales, pues adherirse evitará a los Estados signatarios la necesidad de renegociar los existentes y sus ajustes serán mediante «reservas». Las medidas convencionales incluidas se refieren a los mecanismos híbridos, al abuso de los tratados, al establecimiento permanente y a los procedimientos amistosos, al tiempo que se incluye una disposición facultativa sobre la adopción del arbitraje obligatorio y vinculante. Además, el CM propone dos tipos de resolución de controversias:

  1. Oferta final. Cada autoridad competente propondrá su resolución, y los árbitros elegirán el que sea óptimo para el caso; y
  2. Opinión independiente. Es la resolución escrita por los árbitros de acuerdo al análisis efectuado sobre la información proporcionada.

Alineado al Informe de la Acción 15, el Comité de Asunto Fiscales (CFA) aprobó un mandato para la creación de un Grupo ad hoc para el desarrollo del CM, asimismo, se estableció un Subgrupo para Arbitraje. Dentro de su desarrollo se incluye la integración de un «Comentario» destinado a utilizarse en la interpretación de sus disposiciones, y una «Nota Explicativa» que tiene por objeto aclarar su funcionamiento respecto de los Tratados Tributarios Cubiertos (TTC), sin que se aborde algún análisis  a las medidas BEPS subyacentes, con excepción a la del arbitraje vinculante. Las disposiciones contenidas en sus artículos comprendidos del 3 al 17, se interpretan de conformidad con el principio ordinario, el cual implica que debe hacerse de buena fe y de acuerdo con el significado ordinario de los términos en su contexto y a la luz de su objeto y propósito, esto es, la implementación de las medidas BEPS.

Ahora bien, los países adherentes se enfrentarán a un gran obstáculo, su implementación y entrada en vigor, pues se contempla un mecanismo «a la carta» para lograrlo, conformado por un amplio abanico de «reservas», lo que de seguro provocará una serie de problemas e incertidumbres a todos, más que una flexibilidad para modificar lo menos posible los tratados existentes, pues si consideramos que los factores objetivos y subjetivos de cada convenio bilateral presentarán sus problemas, ahora, multipliquemos por número de tratados tributarios que cada nación tiene firmados al día de hoy, nos dará como resultado un «dolor de cabeza» para contribuyentes y países. No funciona como un protocolo de enmienda a un convenio para evitar la doble imposición, sino que los Estados integrantes de un convenio aplicarán el CM de manera conjunta con el objetivo de lograr la finalidades para el que fue creado, bien sea para contrarrestar abusos, aclaraciones sobre establecimiento permanente, soluciones de controversias, entre otros.

Dejando a un lado la complejidad del párrafo anterior, es importante destacar el mecanismo para que entre en vigencia el CM: (i) las partes del convenio bilateral ratifiquen la adhesión del CM cumpliendo con las formalidades de las legislaciones locales para su ratificación, (ii) procedan a la modificación del convenio bilateral respecto de las coincidencias con el CM y, (iii) transcurra el tiempo determinado por las partes para la adhesión; por lo que se harán seguimientos en la información que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) publique acerca de términos adheridos y fechas de ratificación de cada país, con sus correspondientes «reservas», con el fin de intentar conocer qué disposiciones de qué convenios bilaterales se modifican, de qué modo y a partir de cuándo.

El CM consta de 7 partes, con 39 artículos que contienen una compilación de todo el proyecto BEPS de la OCDE, que de conformidad con el Preámbulo y el texto del CM, su intención es asegurar que las utilidades sean gravadas donde las actividades económicas sustantivas, reales y materiales de una negociación son llevadas a cabo, y de igual manera, donde el valor de dichas actividades es creado, evitando así, la planeación fiscal basada en el traslado artificial de utilidades. De forma general describo el contenido de cada una de sus partes:

Parte I.- Alcance e Interpretación de Términos. De acuerdo a su artículo 1, abarca todos los tratados fiscales en vigor existentes entre dos países en materia del impuesto sobre la renta. En su caso, a menos que un país ejerza la opción de reservar su posición sobre una disposición en específico, la disposición del Convenio Multilateral substituirá a toda aquella disposición en contrario contenida de todos sus tratados fiscales bilaterales.

Parte II.- Asimetrías Híbridas. Son disposiciones sobre entidades fiscalmente transparentes y entidades con doble residencia fiscal.  La finalidad es evitar el uso de estas empresas como conducto para evitar la tributación de ingresos.  En nuestro país, no existe disposición que establezca una exención sobre los ingresos de un residente en México que provengan de otra Jurisdicción, pues nuestro sistema se basa en la  tributación mundial con posibilidad de acreditar los impuestos pagados en el extranjero. En caso de que existan entidades con doble residencia fiscal, en el artículo 4 del CM, las autoridades se comprometen a determinar por acuerdo mutuo la jurisdicción que le corresponde, o en su defecto, no podrá acceder a ningún beneficio de los convenios fiscales.

Parte III. Abuso de Tratados. Se contempla la inclusión en todos los TTC, de un «Preámbulo» donde se elimine la doble imposición con respecto a los impuestos cubiertos, sin crear oportunidades de no tributación o reducción de impuestos mediante evasión fiscal. En su artículo 7, proporciona toda una serie de disposiciones que van desde cláusulas de limitación de beneficios más estrictas y parecidas para evitar el «abuso de tratados».

Parte IV.- Evasión Artificial de un Establecimiento Permanente. Se norman la reglas para las estrategias implementadas por empresas multinacionales con el fin de evitar caer en las definiciones de establecimiento permanente, como lo es el uso de comisionistas con comitente ocultos, «commissionaires arrangements», y en general, el uso de dividir contratos de prestación de servicios.

Parte V.- Mejorando la Resolución de Controversias. Se establecen los mecanismos para la resolución de controversias, en especial los aplicables al procedimiento amistoso. Se disponen reglas que complementan las ya contenidas en los TTC.

Parte VI.- Arbitraje. Nos detalla sobre la reglas y procedimientos del arbitraje obligatorio.

Parte VII.- Disposiciones Finales. Se contemplan las reglas referentes a la entrada en vigor en lo general y el momento en que surtirá sus efectos en cada jurisdicción, reglas de interpretación, de procedimiento para notificaciones y reservas, la relación con Protocolos y nuevos Convenios Fiscales o sus modificaciones.

Dentro de nuestro sistema jurídico debemos esperar a la ratificación por parte de la Cámara de Senadores en los términos constitucionales, una vez aceptado, se procederá a la publicación respectiva en el Diario Oficial de la Federación, con la finalidad de que surta sus efectos. Soy un convencido de que estamos ante el mayor cambio de la fiscalidad internacional, donde todo lo que sabemos sobre interpretación y aplicación de tratados fiscales quedó superado, pero también preciso, que tenemos la obligación de estudiar este nuevo ambiente, pues nos incumbe a contribuyentes y autoridades, y por el tamaño de su relevancia surgirán muchas dudas y preguntas. Además, como recomendación final debemos tener como «página de inicio» en nuestros navegadores a la OCDE para dar seguimiento a los reportes que vendrán con posterioridad referentes al avance en la implementación de las medidas sugeridas en cada una de las acciones.  Así como los resultados del CM, México y los demás países presentaron sus «reservas» y notificaciones relevantes para efectos de su aplicación, y están sujetas a cambios hasta el momento en que cada país deposite sus instrumentos en la OCDE.  Apenas comenzamos, el cambio en el sistema está dado, ahora nos corresponde ser partícipes y estar al tanto de las nuevas políticas fiscales, nacionales y de  nuestros aliados comerciales.

Print Friendly

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here