Dionisio J. Kaye
Licenciado en Derecho, egresado de la Universidad Iberoamericana, con estudios de posgrado en el Derecho de los Estados Unidos de América, cursados en la Universidad de San Diego, California,
E.U.A. Diplomado en Derecho Corporativo, Derecho Tributario y Contabilidad y Finanzas en el Instituto Tecnológico Autónomo de México.

El 1° de junio de 1949, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) adoptó el Convenio 98, sobre el derecho a la libre sindicalización y negociación colectiva.

En México, dicho convenio fue presentado a consideración del Senado por primera vez en diciembre de 1956, y se planteó en principio ratificarlo con un reserva, toda vez que entraba en contradicción con la cláusula de exclusión, contenida en el artículo 395 de la Ley Federal del Trabajo (LFT), que obligaba a los patrones a separar del empleo a los trabajadores que fueran expulsados del sindicato o quisieran afiliarse a otro.

En virtud de que la OIT no permite realizar reserva a sus convenios, entonces rechazó la propuesta del gobierno mexicano, por lo que el Convenio quedó sin ratificar los siguientes 62 años, no obstante de que ha sido una de las demandas más importantes del sindicalismo independiente de nuestro país, porque significa la libertad para afiliarse al organismo gremial que los trabajadores consideren más idóneo y también el poder negociar colectivamente sus condiciones de trabajo.

En julio de 2015, el presidente Enrique Peña Nieto insistió y remitió ese Convenio 98 al Senado de la República, para su ratificación, pero la entonces mayoría se opuso y no se dictaminó.

Durante la sesión de hoy, jueves 20 de septiembre de 2018, el Senador Napoleón Gómez Urrutia presentó nuevamente al pleno la propuesta de ratificación y por una mayoría de 78 votos fue ratificado el convenio, por lo que se ha convertido en ley vigente en nuestro sistema jurídico mexicano.

Por su importancia, les presentamos los artículos más importantes del Convenio 98 de la OIT:

“Artículo 1.

  1. Los trabajadores deberán gozar de adecuada protección contra todo acto de discriminación tendiente a menoscabar la libertad sindical con relación al empleo.
  2. Dicha protección deberá ejercerse especialmente contra todo acto que tenga por objeto: 
    (a) sujetar el empleo de un trabajador a la condición de que no se afilie a un sindicato o la de dejar de ser miembro de un sindicato;
    (b) despedir a un trabajador o perjudicarlo en cualquier otra forma a causa de su afiliación sindical o de su participación en actividades sindicales fuera de las horas de trabajo o, con el consentimiento del empleador, durante las horas de trabajo.”

“Artículo 2.

  1. Las organizaciones de trabajadores y de empleadores deberán gozar de adecuada protección contra todo acto de injerencia de unas respecto de las otras, ya se realice directamente o por medio de sus agentes o miembros, en su constitución, funcionamiento o administración.
  2. Se consideran actos de injerencia, en el sentido del presente artículo, principalmente, las medidas que tiendan a fomentar la constitución de organizaciones de trabajadores dominadas por un empleador o una organización de empleadores, o a sostener económicamente, o en otra forma, organizaciones de trabajadores, con objeto de colocar estas organizaciones bajo el control de un empleador o de una organización de empleadores.”

“Artículo 3.

Deberán crearse organismos adecuados a las condiciones nacionales, cuando ello sea necesario, para garantizar el respeto al derecho de sindicación definido en los artículos precedentes.”

“Artículo 4.

Deberán adoptarse medidas adecuadas a las condiciones nacionales, cuando ello sea necesario, para estimular y fomentar entre los empleadores y las organizaciones de empleadores, por una parte, y las organizaciones de trabajadores, por otra, el pleno desarrollo y uso de procedimientos de negociación voluntaria, con objeto de reglamentar, por medio de contratos colectivos, las condiciones de empleo.”

Por lo establecido en el contenido completo del Convenio 98, los trabajadores deberán tener en nuestro país una completa libertad para adherirse o no a un sindicato y no podrá ser condición para su contratación o permanencia en el trabajo el estar afiliado a determinado sindicato.

Asimismo, los empleadores no deberán organizar o tener cualquier injerencia en los sindicatos, en sus decisiones, actividades o cuotas y en consecuencia, se deberá eliminar de la LFT el artículo 395, cualquier referencia al mismo establecida en los Contratos Colectivos de Trabajo.

Lo anterior representa un gran cambio en la libertad de sindicalización y negociación colectiva, por lo que estaremos a sus órdenes para atender cualquier duda o comentario en relación a esta importante noticia.

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