Adrián Alfonso Paredes Santana

Licenciado en Contaduría Pública y
en Derecho por la Universidad de Guadalajara; Maestro en Impuestos; Licenciado en Contaduría Pública y 
en Derecho por la Universidad de Guadalajara; Maestro en Impuestos; cursa el Especialidad en Gestión de Riesgos, Fraude y Blanqueo por Ealde Business School; Diplomado en Estudios Avanzados en Derecho Administrativo por la Universidad San Pablo CEU Madrid y catedrático de la Universidad Panamericana y del Centro de Estudios del Derecho de la Empresa «CEDE»
Twitter: @RCEmx

Hoy, me enfocaré a transmitirte una pequeña reflexión tomando una materia que, para mí es de suma atención y renueva mi pasión a una nueva área, me refiero al Compliance. Aclaro, las siguientes letras son una perspectiva muy personal, pero en mi práctica profesional tiene una verdadera aplicación para poder llevar a cabo trazabilidades infalibles dentro de los procesos de gestión en las organizaciones, me permite evitar manipulaciones o alteraciones intencionales, y cuento con una verdadera consistencia en el desarrollo de los procedimientos.

El Blockchain es una tecnología que permite el encadenamiento consecutivo de los pasos o etapas dentro de procesos, dónde cada uno de sus eslabones es único e irrepetible, protegido que son insustituibles, debido a la tecnología en su programación que hace único a cada uno y a la propia unión de estos. Esta tecnología nace alrededor del año 2000, que ve su mayor auge con el  comienzo de las Criptomonedas, allá en el año del 2008.

Por otro lado, el Compliance comienza como una recomendación por organismos internacionales a todos los países para poder tener mayor control en las entidades jurídicas, con la finalidad de evitar que sean empleadas como vehículo para la comisión de crímenes. En nuestro país fue a partir del año 2008, con la publicación del Código Nacional de Procedimientos Penales, entrando en vigencia hasta el año 2016. Así como también, con su concepción dentro de la Ley General de Responsabilidades Administrativas en sus artículos 24 y 25, respecto a la integridad de la entidades, donde se describe que las personas jurídicas serán sancionadas cuando se les vincule con faltas administrativas graves cometidas por las personas físicas que lo integran, cuando se tenga como finalidad obtener beneficios para la entidad. Pero, a su vez siempre se considera si se cuenta con una política de integridad con la finalidad de desvincularla, describiendo el debido cumplimiento mediante un listado taxativo de requerimientos mínimos para demostrarla.

El Blockchain emplea mecanismos de criptografía avanzada para afirmar acceder y si fallas transacciones, lo que brinda seguridad. La gran ventaja que tiene en primera instancia para su uso dentro del Compliance, es la trazabilidad, que se trata de la capacidad que tiene esta tecnología para conocer el origen y seguimiento de cada proceso o transacción. Además, tiene algo que se le denomina timestamp que se valida por los diferentes nudos, los que no permiten su modificación o cambio posterior, esto es lo que hace que la unión de cada eslabón sea única y repetible, y sobretodo inalterable.

Es la pareja perfecta, el Compliance y el Blockchain, pues permite mayor seguridad en la implementación y seguimiento del primero mediante la tecnología del segundo, porque tienen una similitud, generan una gran simbiosis, que se traduce en una unión perfecta para revisar y de realizar los registros de las transacciones o procesos de cualquier naturaleza en una entidad, siempre respaldado por un sello inalterable del tiempo, modo y sujetos que intervinieron en cada etapa, y de ahí, en caso de existir alguna alteración, se puede encontrar al responsable o la situación que causó esa afectación.

Cada organización está expuesta al riesgo, por ello la importancia de gestionarlo adecuadamente para evitar la comisión de conductas ilícitas o irregulares, pero esto se puede multiplicar dependiendo su tamaño y complejidad; por ejemplo, en una empresa multinacional, aumenta en forma exponencial la posibilidad de que se comentan, lo que va a tener fuerte repercusión en su reputación corporativa, independientemente, de las sanciones o consecuencias económicas en que se vea implicada.

Por lo expuesto en los párrafos anteriores, la exploración de la implementación del Blockchain en los servicios que presentamos dentro de la firma en materia de Compliance, no se ha demostrado la posibilidad de tener mayor seguridad en la operación diaria de las entidades, y tenemos la posibilidad de reaccionar de manera inmediata ante cualquier riesgo residual que se presente, ajustando dentro del proceso con la generación de un nuevo eslabón en la cadena del proceso.

Concluyo, con la reflexión a manera de recomendación es lograr promover el uso de estas dos figuras en los servicios de cumplimiento que preste tu firma, estamos solo en el inicio de ambas, pero hoy con su combinación me atrevo a señalar que nos encontramos en la posibilidad de implementar un Compliance versión 2.0.

 
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