Emmanuel Ameth
Ingeniero en Inteligencia de Mercados por la Universidad TecMilenio. Diplomado en Competitividad estratégica y Teoría de Juegos de la Ludwing Maximilians Universität München/Coursera y en Alta Dirección de Empresas por Harvard Business School/Dextro.

Una empresa no puede ocultar que se encuentra en crecimiento, dado el incremento que también observa en el número de pedidos que recibe. Ciertamente entre las respuestas que más suele ocupar en un corto plazo es la de compartir la renta con otras empresas a quienes contrata para que le ‘maquilen’, aunque en algún momento dado debe decidirse por invertir en productos especializados que no sólo van a castigar su liquidez, sino que también son sumamente riesgosos dada la volatilidad de todo mercado. Afortunadamente para el empresario, puede contar con el arrendamiento financiero para responder a estos retos que se le presentan. Básicamente un arrendamiento es un contrato mediante el cual el propietario de un bien otorga el derecho de disfrutarlo durante un tiempo determinado, para lo cual el arrendatario destina una compensación al poseedor –que recibe el nombre de arrendador-.

El arrendamiento funciona entonces como el financiamiento de maquinaria especializada, pero con la diferencia de que el empresario tiene la opción de ejercer o no su derecho a compra, dependiendo de la conveniencia que encuentre en dicha operación. Así si le es conveniente adquirirá el bien citado y si no, simplemente hará uso del mismo durante el tiempo que le sea conveniente y que haya sido pactado en el contrato.

 

Reducción del riesgo

El arrendamiento financiero es un instrumento ideal para amortiguar gran parte de los efectos del riesgo, pues gozamos del beneficio de un producto especializado en tanto no es útil sin la necesidad de haber erogado el coste completo de su capital. Si las condiciones del mercado nos obligan a cambiar de tecnología –también medida en procesos-, el impacto económico es mucho menor que si hubiéramos adquirido algún bien especializado y costoso que encima tendríamos la necesidad de rematar para recuperar algo de nuestra inversión.

Por supuesto que el uso de los bienes tiene un desgaste además de la depreciación que ellos sufren al ir perdiendo su condición de vanguardistas –esto es, su novedad- por lo que en un momento dado del arrendamiento, si nos decidimos a ejercer nuestro derecho a adquirir el bien citado, el monto que erogaremos será proporcional a la desvalorización sufrida: pagando el diferencial para la adquisición del bien observaremos que el costo del mismo es muy similar al de haberlo conseguido vía financiamiento tradicional de maquinaria, por ejemplo.

El arrendamiento financiero para las empresas que hacen un uso considerable de tecnologías especializadas en su proceso les permite independizarse de otros proveedores en caso de tercerizar e innovar respecto a su misma competencia. Por supuesto, como en toda inversión el análisis financiero básico debe partir si en la inversión de un bien costoso, ya sea mediante crédito tradicional o mediante financiamiento, nos brindará una utilidad suficiente para justificar su compra o arrendamiento.

 

Beneficios inmediatos

Dado que describimos el esquema de arrendamiento financiero muy parecido al del crédito tradicional de adquisición de maquinaria, seguiremos en la misma línea para poder apreciar sus características principales.

En comparación con el crédito tradicional de adquisición de maquinaria, el arrendamiento ofrece mayor liquidez, toda vez que a diferencia del primero no exige una cuota por concepto de enganche, si bien el contrato destaca un periodo de contratación mínimo para cubrir dicho costo. Por otro lado, si bien el cálculo de las mensualidades también es menor en el arrendamiento, ello se debe a que en un financiamiento aunque sea una aportación a capital mínima durante la primera mitad de la vida del mismo hay una contraprestación por la propiedad del bien mientras que en el arrendamiento no se obtiene dicho beneficio. Aún así, si el empresario decide adquirir el bien, aquel monto que erogue elevará el costo del bien final en una proporción ‘razonable’ respecto a si hubiera decidido, de un principio, hacerse del activo industrial mencionado mediante un esquema de maquinaria tradicional. Luego de leer los párrafos anteriores, una pregunta razonable es la que vendría a nuestra cabeza:

¿Existe alguna forma de aprovechar los beneficios en riesgo del arrendamiento obteniendo también los beneficios del financiamiento tradicional para maquinaria?

Sí, la hay. Como en muchos planes financieros debemos aprovechar los diferenciales que existen entre una cuota de arrendamiento y una cuota de adquisición, dado que, por definición, la primera debe ser más económica (no tendría sentido alguno rentar si podemos adquirir al mismo costo) aunque claro, también debemos precisar que el hecho de poder ‘renunciar’ a la cuota de un bien que ya no nos interesa también debería ser lo suficiente llamativo como para elegir arrendar. Si tenemos en cuenta que el financiamiento en maquinaria es el más económico del mercado (entre 8 y 10% anual) y apreciamos además las distintas distancias que hay entre el arrendamiento y la adquisición, podemos ser capaces de apreciar los beneficios entre ‘pagar intereses’ y ‘cobrar réditos’ independientemente del costo de contraprestación por obtener beneficio del bien industrial.

 

FINANCIAMIENTO:

Tasas de interés        Pago total a 5 años       Intereses en 60 meses  Total

 

8%                                20,276.00                      216,560.00                        1’216,560.00

10%                              21,247.00                      274,820.00                        1’274,820.00

 

*Para un bien de 1’000,000.00 en pesos corrientes y proyectado sin ajuste inflacionario alguno.

 

ARRENDAMIENTO:

Pago Erogación total            Faltante por pagar    Total

de mensualidad    a 5 años para adquirir

12,000.00             720,000.00                            700,000.00                   1’420,000.00

20,000.00             1,000.000.00                            155,951.00                   1’155,951.00        

 

Como puede apreciarse, al final del periodo de arrendamiento el usuario puede quedarse con el bien siempre que erogue el 70% del valor del mismo. Si pagó exactamente la exigencia del leasing, terminará pagando más de $200,000.00 adicionales que de haber contratado en un inicio el crédito tradicional, cuya variación en términos de intereses es hasta un 90% mayor. Pero si se paga una mensualidad fija cuyo diferencial sea invertido digamos en la banca y donde se obtenga un rendimiento del 5% anual, se habrían ahorrado $544,049.00, por lo que el diferencial para los $700,000.00 requeridos ahora es mucho menor. Finalmente, siempre les recomiendo que realicen tablas comparativas con los elementos economicos y temporales necesarios, para estar en aptitud de tomar la desción más conveniente para sus negocios.

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