Emmanuel Ameth
Ingeniero en Inteligencia de Mercados por la Universidad TecMilenio. Diplomado en Competitividad estratégica y Teoría de Juegos de la Ludwing Maximilians Universität München/Coursera y en Alta Dirección de Empresas por Harvard Business School/Dextro.
Es una condición natural en el desarrollo de las entidades, ya sea por razones de constitución, inversión o de liquidez, en algún momento de la vida de la empresa se hace necesario buscar algún tipo de apalancamiento, siendo la banca –comparada con otras opciones- una de las más atractivas cuando se habla de recursos ajenos al de los accionistas. Sin embargo, el proceso no es tan sencillo como se aparenta. Si usted o su empresa requieren de un crédito, simplemente debe cumplir la siguiente máxima para poder ser sujeto del mismo: demostrar a la institución que no lo necesita. Ciertamente, los financiamientos proporcionados por la banca no son lo más atractivo en cuanto a tasas de interés se refiere –el crédito en México es considerado el más caro del mundo-, pero no sólo en ese factor se basa la elección de una alternativa y como sucede en el caso del capital, no existe crédito más costoso que aquel que no se puede obtener.

En otro plano, las instituciones gubernamentales observan las tasas de interés más bajas del mercado, aunque su relación con el beneficio en cuanto a la oportunidad, es decir, en cuanto a la rapidez con la que los recursos de sus programas son liberados suelen ser muy extensos. De esta forma, las empresas enfrentan un gran reto que debe resolver con el empleo de una mezcla de estrategias, estos es, obtener un financiamiento rápido que resuelva sus necesidades en el momento que se tienen, pero que al mismo tiempo dicha solución no represente destinar la mayor parte –sino la totalidad- de las utilidades generadas por la entidad al pago del financiamiento obtenido.

Formas convencionales de financiamiento externo
Cuatro de cada cinco empresas observan como su principal fuente de financiamiento el crédito brindado por los proveedores, según el Banco de México. Este tipo de capitalización es apreciable en los precios de lista de los productos, pues existe una diferencia entre los pagos inmediatos y aquellos otros que se hacen en el periodo acordado; los descuentos por pronto pago son un reflejo de dicho mecanismo. Por otro lado, en el caso de la banca comercial, una de cada tres es sujeta de este tipo de apalancamiento, mientras que sólo 5 de cada 100 tienen la posibilidad de recurrir a la banca de desarrollo para hacerse del capital necesario para seguir operando.

El arrendamiento es otra forma de financiamiento no tan comercial que es muy eficiente para la adquisición/renta de mobiliario y equipo. El factoraje es una forma de obtener recursos a corto plazo mediante la cesión de cuentas por cobrar. En este último rubro entra el esquema de Cadenas Productivas de Nacional Financiera, siendo la más popular de las formas de factoraje en el país.

Mezcla de recursos
Dadas las condiciones anteriores, el tipo de apalancamiento ideal para una entidad estará en función de sus necesidades y, sobre todo, de sus posibilidades. En México una tercera parte de los negocios recurren también a préstamos de orden familiar para capitalizarse, medida que es comparable a la de la financiación mediante socios y/o accionistas, pero las disponibilidades (la oportunidad) no suele ser la más atractiva. Tenga en cuenta que cuando se busca un socio y/o un inversionista que deposita su confianza en usted, este buscará obtener también un beneficio que supere las expectativas de otros instrumentos financieros donde también pudo invertir y con mayor seguridad que la que una empresa pueda brindarle.

En términos generales, lo ideal es la obtención de financiamiento de una institución bancaria, que bien invertido será más beneficioso que una línea de crédito de proveedores –por el incremento de precio o pérdida de descuentos- mientras se obtiene algún instrumento de crédito o subsidio por parte de la banca de desarrollo. Así, la banca cubriría la necesidad por lo pronto y de forma inmediata liquidarlo en cuanto se obtenga el apoyo gubernamental, para evitar la pérdida de las ganancias.

Consiguiendo un financiamiento bancario
Ahora que sabe que el financiamiento bancario es el primer paso, pasamos a la parte realmente difícil, que es conseguir uno acorde a nuestras necesidades. Un breve análisis de los requisitos le hará saber del tipo de empresas a las que la banca presta recursos:

  • Antigüedad. Primer elemento que la banca requiere, cuando menos dos años de antigüedad en cuanto a su operación y esto se debe a que la mayor parte (entre 70 y 80% de las mismas) desaparecen antes de haber cumplido dicho periodo. Ello debería llevarle al cuestionamiento: si se pudo sobrevivir durante dos años ¿de verdad es necesario el financiamiento para el crecimiento de la empresa?, probablemente aprecie en ajustes administrativos, así como en un correcto manejo de las cuentas por pagar, un flujo de efectivo que le permita conseguir sus metas sin la necesidad de apalancarse.
  • Capacidad de pago. Si bien la capacidad de pago está en función de las políticas del banco que le brinden mayores beneficios luego de haber analizado las diversas propuestas, observará, como una constante, que su capacidad de pago es tomada a partir de un porcentaje sobre sus ingresos totales (usualmente el 30%) menos las obligaciones que tenga. Ello supone que en una empresa con alto margen de ganancia aquello que se financiará será el equivalente a los ingresos obtenidos entre 3 y 4 meses de ingresos, pagaderos dentro de un año. Si la suma otorgada es mayor, también lo será el plazo. De lo anterior puede deducir que si la institución bancaria le financia, se debe a que usted está en la capacidad de obtener los mismos recursos tras 4 meses de ahorro, lo cual si bien impide que pueda aprovechar una oportunidad inmediata, le permitirá gozar de mayores beneficios a largo plazo, toda vez que las utilidades serán íntegras para usted y a partir de ellas apreciará un mayor crecimiento de su empresa. La forma de conseguir dichos recursos de una manera más rápida (antes de 4 meses) sería realizando ajustes administrativos que permitan ampliar el crédito con los proveedores a la vez que reduzca el crédito que usted brinda a sus clientes, con la intención de poderse capitalizar para hacer la inversión que requiere.
  • La banca como socio impostergable. De la forma en cómo se calcula la capacidad de pago puede deducirse que la institución financiera pretende asociarse con usted, buscando una utilidad igual o superior a la suya, además de ser sumamente estricta en cuanto a las obligaciones que con ella contrae. Un socio podría esperarle unos días, la banca no; un socio asume un riesgo compartido con usted, la banca no (tienen un piso proporcionado por NAFIN); un socio difícilmente le cobrará intereses ante cualquier atraso, la banca cobrará intereses moratorios superiores hasta 3 veces a los ordinales por cada día; con un socio puede existir un diálogo, con la banca no.

Bajo una perspectiva tradicional, se cree que el mejor capital invertido es aquel que no es propio, pero no siempre funciona de esta forma. Si la banca toma el 30% de sus ingresos como base para calcular su capacidad de endeudamiento y, observando una condición ideal donde no cuente con obligaciones algunas, en realidad lo que propone la banca es absorber, sin riesgo alguno, la mitad de las utilidades que usted genera con su esfuerzo, puesto que los créditos empresariales comerciales que son más baratos tienen una tasa del 15%, aunque la verdad sea dicha, esta ronda entre los 20 y 24%.

Con esto, si usted tiene la intención de aprovechar un financiamiento bancario, trabaje para usted y no para otra entidad que no está dispuesta a asumir riesgo alguno a su lado. Si la proyección de sus utilidades es dos veces o más superior a los intereses que le cobrará la banca, tome el reto, pero si no es así, contemple que la mayor parte de sus utilidades se irá a pagar el apalancamiento adquirido. Otro dato curioso que demuestran muchas de las políticas para brindar financiamiento es que este no rebase las aportaciones a capital dadas durante un ejercicio dado, es decir, que prácticamente se debe demostrar que el crédito no es necesario para que este sea formalizado. En el caso de la garantía, está también suele requerirse dos a uno, así sea real (que no sea registrada aunque ello no quiere decir que no sea exigible con una relación patrimonial).

Con lo anterior es perfectamente demostrable que lo que quiere el banco que le compruebe es que usted no necesita de su financiamiento, sino de su buena administración. Si una entidad tuviese un capital contable que doble sus necesidades de financiamiento, podría hacer uso de la misma si la oportunidad así lo amerita; si una tercera parte de las utilidades netas de la entidad es la capacidad de pago, bastarían cuatro meses de la misma para obtener lo que el banco le financie a un año (y sin pagar intereses) y si cuenta con una garantía que cubra los requisitos de la banca, bien podría recurrir a otros instrumentos financieros.

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