De conformidad con el artículo 1 de la Ley del Impuesto al Valor Agregado (IVA), entre los actos gravados encontramos la importación de bienes o servicios; en el primero caso, el impuesto se paga al momento de su internación en el país a través de la aduana, mientras para la prestación de servicios, el arrendamiento o de bienes intangibles, para su tratamiento se considera lo señalado en el artículo 24 de la Ley del IVA, de inicio se considera como tal:

“I.- La introducción al país de bienes.

También se considera introducción al país de bienes, cuando éstos se destinen a los regímenes aduaneros de importación temporal para elaboración, transformación o reparación en programas de maquila o de exportación; de depósito fiscal para someterse al proceso de ensamble y fabricación de vehículos; de elaboración, transformación o reparación en recinto fiscalizado, y de recinto fiscalizado estratégico.

No será aplicable lo dispuesto en el párrafo anterior a las mercancías nacionales o a las importadas en definitiva, siempre que no hayan sido consideradas como exportadas en forma previa para ser destinadas a los regímenes aduaneros mencionados.

II.- La adquisición por personas residentes en el país de bienes intangibles enajenados por personas no residentes en él.

III.- El uso o goce temporal, en territorio nacional, de bienes intangibles proporcionados por personas no residentes en el país.

IV. El uso o goce temporal, en territorio nacional, de bienes tangibles cuya entrega material se hubiera efectuado en el extranjero. Lo dispuesto en esta fracción no será aplicable cuando se trate de bienes por los que se haya pagado efectivamente el impuesto al valor agregado por su introducción al país. No se entiende efectivamente pagado el impuesto cuando éste se realice mediante la aplicación de un crédito fiscal.

V.- El aprovechamiento en territorio nacional de los servicios a que se refiere el artículo 14, cuando se presten por no residentes en el país. Esta fracción no es aplicable al transporte internacional.

…”

La última fracción nos remite expresamente a lo dispuesto por el artículo 14 del mismo ordenamiento, entre los cuales encontramos: (i) la prestación de obligaciones de hacer que realice una persona a favor de otra, bajo cualquier acto; (ii) transporte de personas o bienes; (iii) seguros, fianzas y reafianzamiento; (iv) mandato, la comisión, la mediación, la agencia, la representación, la correduría, la consignación y la distribución; (v) asistencia técnica y transferencia de tecnología; y (vi) por descarte, cualquier otra obligación de dar, de no hacer o de permitir, no definida como enajenación o uso o goce temporal de bienes. Establece como excepción expresa a los sueldos u salarios, y establece una precisión respecto a los servicios independientes, considerando que serán personales, siempre y cuando no tengan la naturaleza de actividad empresarial.

Al ser intangibles no pasan por aduanas, no existiendo un pedimento ni un impuestos pagado, pero se causa y acredita dentro de la misma declaración, surgiendo el virtuosismo conocido como «IVA virtual». Lo anterior de acuerdo con el texto del artículo 50 del Reglamento de la Ley del IVA que establece lo siguiente:

“Para los efectos de lo dispuesto en el artículo 24 de la Ley, los contribuyentes que importan bienes intangibles o servicios por los que deban pagar el impuesto, podrán efectuar el acreditamiento en los términos de la Ley en la misma declaración de pago mensual a que correspondan dichas importaciones”.

Respecto a  su comprobación, los beneficiarios de los servicios tienen la obligación de expedirlos, asentando el monto de los pagos efectuados que constituyan ingresos de fuente de riqueza ubicada en México, de acuerdo con lo previsto por el Título V de la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR). Esto es, el contribuyente receptor debe expedir un Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI), siendo el que da a conocer el importe de las retenciones e informa sobre los pagos, pero al tratarse de un impuesto trasladado no se tiene que poner ningún importe al respecto, ya que se trata de un hecho imponible el acto de importar que lo causa, sin que se trate de homologar a una retención para efectos del cumplimiento en su emisión.

Entonces, éste comprobante únicamente requiere que se expresen los impuestos retenidos tomando en consideración que el nodo denominado «Impuestos retenidos» no contempla ningún otro tipo de impuestos, por tanto, este campo quedará sin cantidad, pero si los demás campos del conocido CRIP (Comprobante de Retenciones e Información de Pagos) que se deba expedir por el pago al extranjero. Lo anterior para dar cumplimiento a la obligación comprobación tratándose de pagos al extranjero, es decir, cuando se trate de cualquiera de los supuestos de ingresos de fuente de riqueza ubicada en México previstos en el Título V, de conformidad con el artículo 76, fracción III, Ley del ISR, por cada operación. No obstante, siguiendo los lineamientos establecidos por la Resolución Miscelánea para 2018 en su regla 2.7.5.4. y conforme al anexo 20 «Medios Electrónicos», apartado II «Del Comprobante Fiscal Digital a través de Internet que Ampara Retenciones e Información de Pagos», se establece la facilidad de emitirse uno sólo de manera anualizada, durante enero de 2019, respecto de los pagos efectuados durante el ejercicio fiscal de 2018.

Cumplir en forma correcta y oportuna con la emisión de los CFDI por pagos de servicios a extranjeros, en los casos que así proceda, es un requisito a cumplir para que proceda su deducción  conforme al artículo 27, fracción V, de la Ley del ISR.

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