Benjamín Serna Liogon
Licenciado en Derecho y con Especialidad en Obligaciones y Contratos por la Universidad Panamericana, Campus Guadalajara, así como socio de las firmas de abogados fiscales y corporativos «Degalcorp Abogados» y «LegalMed»
Miembro Activo del Grupo Consejero Empresarial.

Las facultades de fiscalización del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) están limitadas, no solo respecto a la materia de las actividades que puede llevar a cabo, sino también de manera temporal para ejercerlas; es un base del derecho, para dotar de certidumbre jurídica a los patrones respecto a la temporalidad de estar en aptitud de cumplimiento de la norma. Por tal motivo, se contempla en los numerales 297 y 298 de la Ley de la Seguridad Social (LSS), dos figuras jurídicas con ese propósito que llegan a utilizarse indistintamente, pero son diferentes entre sí, de acuerdo al contenido de sus textos:

  • Caducidad: Es la extinción de las potestades del IMSS de accionar para fijar en cantidad líquida créditos a su favor, y
  • Prescripción: Es el cese de la obligación de enterar las cuotas obrero-patronales, los capitales constitutivos, y en general de demás créditos fiscales por parte de los patrones, determinados por la autoridad. Con remisión expresa a la contenida en el Código Fiscal de la Federación (CFF).

Tomando en consideración lo estipulado en el acuerdo 470/2005 emitido por el Consejo Técnico del IMSS; la caducidad agota la facultad para establecer los créditos fiscales y, con la prescripción el fenecimiento de los créditos determinados. Ambas instituciones procedimentales se configuran en el término de cinco años, la mayor dificultad se encuentra el momento en que inicia el cómputo del plazo mencionado.

El pago de las cuotas obrero-patronales, las cuales se causan por mensualidades vencidas, mismas que deben cubrirse a más tardar el día 17 de mes inmediato siguiente al que se generaron o bimestralmente, en el caso de las cuotas del Seguro de Retiro, Cesantía en Edad Avanzada y Vejez, según los artículos 15, fracciones, I y III, 39 y vigésimo séptimo transitorio, de la LSS. Ahora, si el día de vencimiento es inhábil o viernes, se prorroga hasta el hábil siguiente, así lo contempla el artículo 3, último párrafo, del Reglamento de la Ley del Seguro Social en materia de Afiliación, Clasificación de Empresas, Recaudación y Fiscalización (RACERF).

La facultad de fijar en cantidad líquida los créditos, se extingue en un lapso de cinco años no sujeto a interrupción, y se computa a partir de la fecha de la presentación por el patrón o cualquier otro sujeto obligado en términos de dicha ley, de la liquidación, o de aquella en que el IMSS tenga conocimiento del hecho generador de la obligación, de acuerdo con el artículo 297 de la LSS. Si no se paga oportunamente las cuotas causadas o lo hace de forma errónea, el Instituto las calcula y las fija en la cantidad líquida, tomando en consideración los datos con que cuente o con base en los hechos que conozca en el ejercicio de sus facultades de revisión, naciendo así de conformidad con el artículo 39-C y la fracción XIV del 251 de la LSS, el crédito fiscal. Continuado, en el artículo 40 de la misma Ley, se establece que las cédulas de liquidación pueden ser notificadas personalmente, en los términos señalados en el CFF; y así las deudas deben saldarse dentro de los 15 días hábiles siguientes a la fecha en que surta efectos su notificación, conforme al tercer párrafo artículo 39-C de la LSS.

De no pagarse el adeudo o garantizado en caso de impugnarse, se considera que el crédito queda firme, es decir, no admite medio de defensa alguno en su contra; en consecuencia, éste se vuelve exigible. La facultad de cobro coactivo en términos del numeral 298 de la LSS concluye a los cinco años de la fecha de su exigibilidad, rigiendo en cuanto a su consumación e interrupción de acuerdo con las disposiciones contenidas en el CFF.

Como puede apreciarse es importante identificar con precisión las diferencias entre la caducidad y la prescripción, sólo así se podrá saber qué medidas o acciones tomar ante un acto de autoridad, bien sea ante el ejercicio las facultades de comprobación, tratándose de “caducidad”; o al cobro de los créditos firmes, al cual aplica la “prescripción”. Pero, lo más importante es saber cuándo comienza el cómputo en cualquiera de los dos supuestos, de esta forma también puede solicitar mediante “instancia”, la declaración de su configuración al IMSS.

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