Roxana Cruz Yépez
Directora Ejecutiva de la Revista Consejero Empresarial y
Presidenta de la Fundación COEM, A.C.

Partiendo del origen de la palabra trabajo, encontramos que en el hebreo avoda tiene la misma raíz que la palabra eved que significa «esclavo». Toma en cuenta que elementos más productivos en un equipo de trabajo son aquellos que no pasan todo el tiempo encerrados, tiene varias razones, la primera, al trasladarse de un lugar otro su cuerpo entra en actividad física y en comienza a moverse, y segundo, su mente se libera de la opresión de estar con una misma imagen, -las típicas cuatro paredes de su privado, aunque sean de cristal-. Debes partir de una primicia, la felicidad en la vida personal y empresarial no es una cuestión de sumar, esto es, no por muchas tareas o tiempo que le dediques al trabajo o negocio te hace el mejor, la solución está en restar. Tener una actitud activa no siempre significa ser exitoso, en cambio, saber el momento justo cuando actuar eso tiene más valor y satisfacción.

Siempre escucho: ¡tengo mucho estrés!, y me contesto en silenció, ¡por qué tú has decidido tomarlo! Otra que me encanta es: ¡me siento estresado!, sólo observo y pienso que debe identificar que tiene, por ejemplo, una preocupación, esta desorientado, tiene un problema sin respuesta; pues sólo sabiendo con precisión que sucede puedes solucionarlo, así que: si tienes una preocupación, ocúpate en atenderla, si estas desorientado, haz un espacio para reflexionar y reposiciónate, y si tienes un problema sin respuesta, ¡de que te preocupas! Dirás: ¡suena fácil, pero no es así! La verdad tienes razón, pero debes aprender a identificar que te sucede, pues ya todas las aflicciones se les llaman estrés, y no es así. En fin, en otra colaboración lo analizaremos, continúo con mi tema. Restar actividades innecesarias y organizar las urgentes de las importantes, es mi primera recomendación.

El orden siempre simplifica, no lo olvides. Ahora, sin quieres ser feliz aprende a restar, dejan de hacer cosas, comienza poco a poco, te describiré las que para mí me han funcionado:

1. Deja de echar la culpa a los demás. Bien dice el famoso refrán: «si buscas un responsable mírate en un espejo», así es, no es siempre de los proveedores, del servicio externo, de los clientes, del tiempo, del gobierno. Mejor, aprovecha el tiempo de «quejas» y conviértelo en salir a ver qué necesitan tus clientes, tus colaboradores, tus compañeros de trabajo para que funcione todo mejor. Asume tu responsabilidad.

2. No seas apegado a las cosas. No importa que sea el carro de tus sueños, es más, no importa que tu pareja te deje. No te enganches a nada ni a nadie, eso te libera de que tus decisiones estén supeditadas a perder las cosas o a personas. En el mundo de los negocios, es más sabio cerrar una empresa perdedora reconociendo el fracaso, y comenzado algo nuevo aprovechando esas nuevas experiencias. Tampoco exageres y seas indiferente, todo con su justa medida, disfruta lo que tienes al máximo.

3. Dile adiós a «tu yo quejumbroso». Se pierde mucho tiempo en expresarse, y no hay nada más valioso que el tiempo, así que respeta el tuyo y el de los demás. Cuando algo se haya hecho mal, no lo relates, enfócate a buscar objetivamente como evitar a que vuelva a suceder. Además, charlas de puras quejas a nadie le interesa escuchar, cambia el chip, mejor habla sobre cómo vas a hacer para que mejoren las cosas, incluso si esa conversación es sólo contigo mismo.

4. Aléjate de personas perniciosas y convenencieras. Esto sucede por qué uno siempre trata de impresionar a los demás, sólo recuerda, nadie te quiere por tu ropa o por tu coche o por tu casa. Es más, por más lujoso que sea tu carro, no es garantía de vender más, las posesiones están bien pero no son fundamentales para los negocios. Siempre se autentico respetando los protocolos sociales, así siempre te rodearas de gente proactiva, positiva y objetiva.

5. Reconoce tu «derecho a equivocarte. Parafraseando a un gran amigo, Manuel E. Tron, «Podemos comenzar por aceptar que pudimos habernos equivocado al elegirlo o elegirla para hacer ese algo en lo que se equivocó; de acuerdo, pero mejor aún, podemos entender que habiendo sido una elección adecuada la que nosotros hicimos, la persona se equivocó. (Léase así: …la persona se equivocó PUNTO)»[1]. Mágico pensamiento, cuando somos capaces de entenderlo, somos capaces de superar el error y superarlo.

6. Deja a «doña margara» en tu casa. No critiques a los demás es solo perder el tiempo y crear un ambiente negativo que no ayuda en nada, lo que debes hacer es reconocer la naturaleza que tenemos de ser diferentes unos de otros, no mejor, no peor, sólo diferente. Apreciar las diferencias con objetividad te dotará de información privilegiada al momento de toma de decisiones en tu negocio o con tu equipo de trabajo.

Finalmente, reconoce tu humanidad, es hermoso tener miedo, pero no es válido que te invadas con pensamientos, como: ¿qué podría pasar mañana? ¿subirá el dólar? Por lo general vivimos más en el pasado y en el futuro, olvidando que justo este momento, «el presente», como lo dijo en la película «Kung Fu Panda» el Maestro Oogway: «…el presente es un regalo». Sólo son algunas recomendaciones para que en tu vida en el trabajo y en tu negocio seaas feliz, pues al final, esa felicidad la llevarás y compartirás en todos lados.

No pierda tiempo, la felicidad está detrás de la puerta, ábrele.

  1. https://www.arenapublica.com/opinion/manuel-e-tron/2018/04/16/11052/el-derecho-equivocarse-manuel-tron

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