Eliza Sánchez Acevedo
Estudiante de Derecho por la Universidad Sämann de Jalisco, actualmente secretaria del área de asuntos legales en A.R. y pasante en el Tribunal Federal de Justicia Administrativa, Segunda Sala. Egresada del diplomado en Derecho Fiscal

El Código Civil del Estado de Jalisco, menciona que el albacea funge como representante legal de la sucesión, esta se compone de la herencia, que son los bienes, derechos y obligaciones del de cujus, quien vía testamento designa al albacea o albaceas que pueden ser personas físicas o morales, quienes deberán cumplir la voluntad del testador al pie de la letra, así como de su trámite. Otro rasgo característico, es que, en su función de representante, tendrá poder para pleitos y cobranzas, pero a su vez para actos de administración.

¿En qué momento funge como administrador o representante?

El albacea fungirá como representante legal en todas las acciones donde la sucesión tenga que ver, en este caso, sí dentro de sus obligaciones está la de “… representar la sucesión en todos los juicios que hubieren de promoverse en su nombre o que se promovieren contra ella…” este tendrá que acreditar el carácter para comparecer a juicio, en materia Administrativa el Tribunal Federal de Justicia Administrativa toma el siguiente precedente:

“V-TASR-XXIII-1796

ALBACEA.- SE ENCUENTRA LEGALMENTE LEGITIMADO PARA AGOTAR MEDIO DE DEFENSA ADMINISTRATIVO EN BENEFICIO DE SUS REPRESENTADOS.- De la interpretación armónica y congruente efectuada a los artículos 1705, 1706, 1746 y 1747 del Código Civil del Distrito Federal de aplicación supletoria a la materia fiscal, en términos del artículo 5º del Código Fiscal de la Federación, se debe concluir que ineludiblemente la persona designada como albacea en un juicio testamentario puede válidamente representar a los herederos del “de cujus” e incluso interponiendo los medios de defensa administrativos, siendo por ende, ilegal el que la autoridad administrativa rehace su personalidad bajo apreciaciones imprecisas o genéricas que sólo afectan los intereses personales de los representados. (39) …”

“II-TASR-VIII-321

DEMANDA.- PROCEDE DESECHARLA CUANDO NO SE ACREDITA LA PERSONALIDAD DE LA ALBACEA DE LA SUCESION.- De conformidad con el artículo 195, del Código Fiscal de la Federación, el actor deberá acompañar con su instancia los documentos justificativos de su personalidad, cuando gestione a nombre de otra persona, ya que de conformidad, con el numeral 171 de dicho cuerpo de leyes en consulta, en el juicio de nulidad no procede la gestión de negocios; en esta tesitura, quien promueve en su calidad de albacea de una sucesión, deberá acreditar que lo está haciendo precisamente en representación de la misma; y en caso de que hubiera variación en el nombre de cujus, deberá probar que se trata de la misma persona, en los términos del derecho común…”Es así que se reconoce al albacea como representante legal de la sucesión, siempre y cuando acredite que la misma aun este vigente, y que le hayan dado el carácter. Para actos de administración también fungirá como tal, en el sentido de que, al asegurar los bienes, tendrá que tomar las medidas necesarias para cumplir con tal obligación, ejemplo de esto, al realizar arrendamientos, regularizar los inmuebles, mantenimiento, etc.


Es así como concluimos que el albacea tiene personalidad de representación legal de la sucesión, con poder para pleitos y cobranzas, así como para actos de administración, pero solo de esta, no de los herederos, aunque las facultades del albacea tienen limitaciones, ya que tanto para administrar y llevar a cabo juicios, tomara en cuenta a los herederos, quien al final les rendirá cuentas de la administración de los bienes; una vez finalizado el juicio y se efectué la adjudicación y partición, su cargo habrá terminado. 

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